El soldado profesional Jhon Carlos Marrugo Manjarrez murió este sábado 5 de septiembre como consecuencia de las graves heridas sufridas durante el ataque contra el Cantón Militar Trapiche, en Ocaña. Se suma al capitán Marco David Pirajón Montezuma, oficial con 15 años de servicio, y al soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo. La ofensiva, atribuida al ELN, fue ejecutada mediante un enjambre de drones cargados con explosivos y también dejó varios militares heridos y un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana afectado por esquirlas.
A tres aumentó el número de militares muertos como consecuencia del violento ataque perpetrado contra el Cantón Militar Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander, una ofensiva en la que integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) habrían utilizado un enjambre de drones acondicionados con artefactos explosivos.
El Ejército Nacional confirmó este sábado 5 de septiembre la muerte del soldado profesional Jhon Carlos Marrugo Manjarrez, quien había resultado gravemente herido durante el ataque y permanecía bajo atención médica.
“Lamentamos informar que uno de nuestros militares, quien permanecía bajo atención médica tras resultar herido en este hecho, falleció pese a los esfuerzos del personal de salud que atendía su condición”, informó el Ejército.
Marrugo Manjarrez se convierte así en la tercera víctima mortal de la acción armada registrada durante la noche del viernes 4 de septiembre.
Los otros dos militares fallecidos fueron identificados como el capitán Marco David Pirajón Montezuma y el soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo.
Además, otros uniformados resultaron heridos durante la ofensiva. El balance inicial del Gobierno hablaba de cinco soldados profesionales lesionados; tras la muerte de Marrugo, las autoridades continuaban actualizando el estado de los sobrevivientes.
Un capitán con 15 años de servicio
Entre las víctimas está el capitán Marco David Pirajón Montezuma, un oficial oriundo de Sogamoso, Boyacá, que había dedicado aproximadamente 15 años de su vida al Ejército Nacional.
Pirajón Montezuma se encontraba cumpliendo funciones militares en Ocaña cuando se produjo la ofensiva contra el cantón.
Su muerte generó mensajes de condolencia en Boyacá y dentro de las Fuerzas Militares, donde era reconocido por su trayectoria institucional.
Junto al oficial murió inicialmente el soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo. Horas después se confirmó el fallecimiento del soldado Marrugo Manjarrez debido a la gravedad de sus heridas.
Un enjambre de drones cargados con explosivos
El ataque ocurrió durante la noche del viernes 4 de septiembre y tuvo como objetivo las instalaciones del Cantón Militar Trapiche, donde funciona una importante unidad del Ejército en Ocaña.
La modalidad utilizada volvió a encender las alarmas de las autoridades: no se trató de un único dron.
Según la información conocida hasta el momento, los atacantes utilizaron un enjambre de aeronaves no tripuladas acondicionadas para transportar y lanzar artefactos explosivos contra las instalaciones militares.
La Segunda División del Ejército confirmó la utilización de estos dispositivos.
“En una cobarde acción que viola de manera flagrante el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, se registró un ataque con aeronaves no tripuladas, acondicionadas con artefactos explosivos, contra las instalaciones del Cantón Militar Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander”.
Tras las primeras explosiones se activaron los protocolos de seguridad y se produjo una reacción de las tropas. Los reportes conocidos también dan cuenta de combates con presuntos integrantes del ELN en medio de la ofensiva.
El Ejército atribuyó concretamente la acción al Frente Camilo Torres Restrepo del ELN, estructura con presencia histórica en esta región del país.
“Condenamos categóricamente esta acción terrorista, atribuida al Eln, que atenta contra la vida de nuestros soldados y contra la tranquilidad de los habitantes de Ocaña”, indicó la institución.
Helicóptero de la Fuerza Aeroespacial fue alcanzado
La magnitud del ataque también quedó evidenciada por los daños causados a una aeronave militar.
Un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) que se encontraba en la zona fue alcanzado por esquirlas durante la ofensiva.
El propio presidente Abelardo De La Espriella incluyó la afectación de la aeronave dentro del balance preliminar entregado minutos después del ataque:
“Una aeronave de nuestra Fuerza Aérea también fue alcanzada por esquirlas”.
Después de la ofensiva, las autoridades comenzaron una inspección de las diferentes dependencias del complejo militar para establecer la magnitud de los daños.
La revisión resulta especialmente importante porque dentro del cantón también existen viviendas fiscales, por lo que inicialmente se desplegaron medidas de seguridad para establecer si familiares de integrantes de la Fuerza Pública habían resultado afectados.
También fueron adoptadas medidas preventivas ante la posibilidad de un nuevo ataque.
“El ELN acaba de asesinar a dos de nuestros militares” De la Espriella
Minutos después de conocerse la ofensiva, cuando el balance todavía registraba dos uniformados muertos, el presidente Abelardo De La Espriella reaccionó públicamente y atribuyó directamente el atentado al ELN.
“¡El ELN acaba de asesinar a dos de nuestros militares en Ocaña!”, comenzó diciendo el mandatario.
De La Espriella aseguró:
“Esta noche, el Frente Camilo Torres Restrepo del ELN atacó con artefactos explosivos lanzados desde drones el Cantón Militar El Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander”.
En ese momento, el reporte preliminar era de dos muertos y cinco heridos.
“El reporte preliminar confirma el asesinato de un oficial y un soldado profesional, y cinco soldados profesionales heridos. Una aeronave de nuestra Fuerza Aérea también fue alcanzada por esquirlas”.
El mandatario envió además un mensaje a las familias de los integrantes del Ejército:
“A las familias de nuestros dos héroes asesinados, toda mi solidaridad, mis oraciones y la gratitud de Colombia. A nuestros soldados heridos, mi deseo de pronta recuperación”.
El balance posteriormente aumentaría a tres militares muertos con el fallecimiento de Jhon Carlos Marrugo Manjarrez.
De La Espriella anuncia nueva estrategia para el Catatumbo
El presidente también anunció un endurecimiento de las operaciones contra el ELN tras los recientes atentados registrados en Norte de Santander.
“Al ELN le digo con absoluta claridad: por cada policía o soldado que asesinen, haré caer sobre ustedes todo el peso y toda la fuerza legítima del Estado. Los vamos a perseguir, encontrar y combatir sin descanso. Se van a arrepentir de cada colombiano que asesinen”.
Además, anunció que revisará junto con los altos mandos militares y policiales la estrategia de seguridad para el Catatumbo.
“Voy a diseñar, junto con la cúpula militar y de Policía, una nueva estrategia para el Catatumbo. Vamos a golpear sus estructuras, sus cabecillas, sus finanzas y las economías ilícitas que alimentan su maquinaria criminal”.
Y agregó:
“Vamos a acabar con ese cáncer del narcoterrorismo que durante décadas ha desangrado al Catatumbo y a Colombia”.
El mandatario cerró su pronunciamiento asegurando:
“No nos van a doblegar con terrorismo. Cada ataque contra nuestra Fuerza Pública fortalecerá nuestra determinación de derrotarlos”.
Toque de queda y recompensa de $100 millones
El ataque obligó a las autoridades locales y departamentales a adoptar medidas extraordinarias.
El alcalde de Ocaña, Emiro Cañizares, decretó toque de queda desde las 10:00 de la noche del viernes hasta las 4:00 de la madrugada de este sábado.
La administración explicó que la decisión fue adoptada “como medida ante los recientes ataques armados perpetrados en el municipio”.
Por su parte, la Gobernación de Norte de Santander rechazó el atentado y anunció una recompensa de hasta 100 millones de pesos para obtener información que permita identificar y capturar a sus responsables.
“Hacemos un llamado a respetar la vida y la tranquilidad de nuestra comunidad. Se ofrece una recompensa de hasta $100 millones por información que permita identificar y dar con los responsables de estos hechos”, señaló la Gobernación.
El Ejército anunció, entretanto, que continuará las operaciones en la provincia de Ocaña para ubicar a los responsables y reforzar la seguridad.
Segundo gran atentado en Norte de Santander en menos de una semana
El ataque en Ocaña se produce apenas días después de otro grave atentado que sacudió a Norte de Santander.
La noche del 31 de agosto, un vehículo acondicionado para aparentar ser un taxi fue cargado con aproximadamente 80 kilos de explosivos y detonado frente a la Estación de Policía de Los Patios, municipio perteneciente al área metropolitana de Cúcuta.
La explosión dejó una persona muerta y varios civiles y policías heridos. Uno de los uniformados sufrió lesiones de extrema gravedad y perdió una de sus extremidades inferiores.
Las investigaciones policiales apuntaron a estructuras del ELN como presuntas responsables del atentado.
El coronel Jimmy Belalcázar, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Cúcuta, explicó que el vehículo utilizado había sido hurtado previamente y posteriormente modificado para aparentar ser un taxi.
“Lo simularon de un vehículo de servicio público color amarillo taxi”, explicó el oficial.
Según la investigación, el automotor fue cargado “aproximadamente con 80 kg de explosivos y fue detonado a manera de control remoto”.
La detonación también produjo daños en decenas de viviendas y establecimientos comerciales cercanos a la estación.
Norte de Santander, bajo presión de los grupos armados
Los dos atentados, separados por apenas cuatro días, vuelven a poner en el centro de las preocupaciones de seguridad a Norte de Santander.
El departamento tiene una importancia estratégica para las organizaciones armadas ilegales por su extensa frontera con Venezuela, los corredores que comunican el Catatumbo con Cúcuta y otras regiones del país, los cultivos ilícitos y las rutas utilizadas para el narcotráfico y el contrabando.
En esta zona mantiene una fuerte presencia el ELN, pero también operan otras organizaciones armadas que durante años han disputado el control territorial y las economías ilegales.
El ataque de Ocaña agrega además una preocupación para las Fuerzas Militares: el creciente empleo de drones comerciales modificados para transportar explosivos, una tecnología que permite atacar posiciones de la Fuerza Pública a distancia y dificulta la detección de quienes ejecutan las acciones.
Por ahora, las operaciones continúan en Ocaña y sectores cercanos para localizar a los responsables de la ofensiva.
El saldo, sin embargo, ya es uno de los más graves contra una instalación militar en Norte de Santander durante las últimas semanas: tres integrantes del Ejército muertos —un capitán y dos soldados profesionales—, varios uniformados heridos y una aeronave militar alcanzada por esquirlas.