Las últimas imágenes de alias ‘La Bebecita’: aceptó preacuerdo con la Fiscalía horas antes de morir junto a ‘Bendito Menor’

Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’, apareció ante un juez mediante una audiencia virtual apenas horas antes del operativo en el que murió junto a su pareja sentimental, Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’. La joven aceptó su responsabilidad por concierto para delinquir agravado y había logrado un preacuerdo que contemplaba una pena de 36 meses de prisión. Su defensa pretendía conseguir nuevamente la domiciliaria, mientras la Fiscalía buscaba enviarla a una cárcel.

Las que serían las últimas imágenes conocidas con vida de Rosa Angélica Tarazona Tarazona, alias ‘La Bebecita’, no corresponden a uno de los videos en motocicletas, fiestas o vehículos de alta gama que durante meses publicó junto a su pareja, alias ‘Bendito Menor’.

Esta vez apareció frente a la cámara en la audiencia, respondiendo las preguntas de un juez.

Horas antes de morir durante el operativo de la Fuerza Pública que terminó también con la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, Tarazona participó virtualmente en una audiencia judicial en la que buscaba cerrar mediante un preacuerdo el proceso penal que tenía pendiente desde su captura en septiembre de 2025.

La diligencia se convirtió inesperadamente en uno de los últimos registros conocidos de la joven con vida.

El trámite del acuerdo había comenzado el 2 de septiembre y fue revisado el jueves 3 por el Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de Riohacha.

Durante la audiencia, el juez se aseguró de que ‘La Bebecita’ entendiera exactamente lo que estaba aceptando.

“¿Le han quedado claros los hechos por los cuales se le ha vinculado a este proceso penal?”, preguntó el funcionario judicial.

En otro momento le pidió que indicara por cuál conducta estaba siendo procesada.

“Concierto para delinquir”, respondió Tarazona.

Una audiencia horas antes del operativo

La audiencia se desarrolló virtualmente. En algunos momentos Tarazona manifestó dificultades con la señal, pero logró continuar conectada y responder las preguntas formuladas por el despacho.

El juez debía establecer que la aceptación de responsabilidad fuera libre, consciente y voluntaria, y que la procesada hubiera recibido asesoría de su abogado.

“¿Se le explicaron por parte del señor defensor los beneficios que trae hacer un preacuerdo con la Fiscalía?”, preguntó el juez.

“Sí, señor”, respondió ‘La Bebecita’.

También se le explicó que aceptar el acuerdo implicaba renunciar a llevar el caso hasta un juicio oral en el que pudiera controvertir las pruebas presentadas por la Fiscalía.

“¿Sabe usted que al celebrar un preacuerdo con la Fiscalía está renunciando a controvertir las pruebas que tiene la Fiscalía en un juicio oral público?”, le preguntó el despacho.

El juez verificó igualmente que Tarazona no estuviera bajo los efectos de bebidas alcohólicas o sustancias estupefacientes y que comprendiera las consecuencias jurídicas de la decisión.

El acuerdo: una pena de tres años

El proceso estaba relacionado con la presunta participación de Tarazona en las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), también conocidas como Los Pachenca o Los Conquistadores de la Sierra.

La Fiscalía la procesaba por concierto para delinquir agravado.

Dentro del acuerdo, Tarazona aceptaba su responsabilidad. Como beneficio para efectos de dosificación de la pena, se acordó una degradación punitiva que permitía tratarla como cómplice.

La pena prevista inicialmente podía oscilar entre 72 y 162 meses de prisión. Con la negociación, quedó establecida en 36 meses, es decir, tres años.

El 3 de septiembre, el juzgado de conocimiento de Riohacha avaló el preacuerdo.

Pero quedaba una discusión fundamental: dónde tendría que cumplir ‘La Bebecita’ esos tres años.

Fiscalía quería enviarla a una cárcel

La Fiscalía pretendía que, al momento de la sentencia, se expidiera una orden de captura contra Tarazona para que fuera trasladada a un establecimiento penitenciario y cumpliera allí la condena.

La defensa buscaba lo contrario: que los 36 meses pudieran cumplirse nuevamente bajo prisión domiciliaria.

Su abogado, Cristian Morelli Espinel, explicó que estaban preparando los argumentos para solicitar ese beneficio.

Íbamos a pedir 36 meses de prisión domiciliaria. Pero, ahora, nos toma por sorpresa la noticia de lo sucedido en La Guajira”, aseguró el abogado después de conocerse su muerte.

La defensa pretendía aportar documentación para demostrar, entre otros aspectos, que Tarazona era madre de dos hijos menores y sustentar así la solicitud de domiciliaria.

La siguiente audiencia había quedado proyectada para octubre.

Nunca se realizaría.

Ya había sido capturada en 2025

La historia judicial de ‘La Bebecita’ había comenzado formalmente un año antes.

Tarazona fue capturada en septiembre de 2025 en Guachaca, zona rural de Santa Marta, durante una operación conjunta del Gaula Militar y el CTI de la Fiscalía.

Para entonces, las autoridades la señalaban de pertenecer al círculo de confianza de ‘Bendito Menor’ y de desempeñar funciones dentro de la estructura criminal. Tras su captura fue trasladada bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Posteriormente recibió medida de detención domiciliaria.

Los informes de inteligencia la ubicaban como una mujer con responsabilidades que iban mucho más allá de ser la compañera sentimental del cabecilla.

Las autoridades sostenían que participaba en la administración de recursos y pagos a integrantes armados y redes urbanas de la organización, además de actividades logísticas, financieras y de seguridad.

Uno de los apartes conocidos del expediente señalaba:

Alias la Bebecita, compañera sentimental de alias Naín, realiza pagos de nómina y se encarga de coordinar este brazo armado en las oportunidades en las que Naín se ausenta de sus funciones”.

Las autoridades también la habían relacionado con la administración de recursos en sectores de la Troncal del Caribe y La Guajira. Algunos informes incluso la vinculaban con órdenes de homicidios selectivos, señalamientos que correspondían a las investigaciones de las autoridades y que no habían llegado a una sentencia judicial en su contra.

Volvió a aparecer al lado de ‘Bendito Menor’

Pese al proceso judicial, Tarazona volvió a ser vista públicamente junto a Naín Andrés Pérez Toncel.

La pareja tenía una importante exposición en redes sociales. Aparecía en videos y fotografías en motocicletas de alto cilindraje, vehículos, fiestas y diferentes recorridos por el Caribe.

Incluso hicieron pública su relación sentimental y difundieron imágenes de una pedida de matrimonio.

Mientras tanto, ‘Bendito Menor’ se convertía en uno de los objetivos prioritarios de las autoridades.

Pérez Toncel había escalado dentro de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada hasta convertirse en cabecilla de la subestructura Javier Cáceres y era señalado por las autoridades de coordinar narcotráfico, extorsiones, homicidios y otras actividades criminales en La Guajira y Magdalena.

De la audiencia al operativo

La secuencia de acontecimientos ocurrió en cuestión de horas.

El jueves 3 de septiembre, ‘La Bebecita’ apareció conectada a la audiencia virtual y confirmó ante el juez que conocía los términos del acuerdo con la Fiscalía.

Ese mismo día quedó avalado el preacuerdo que fijaba una pena de 36 meses.

Horas después, entre la noche del jueves y la madrugada del viernes 4 de septiembre, unidades especiales llegaron hasta una vivienda ubicada en Riohacha donde las autoridades habían logrado ubicar a ‘Bendito Menor’.

La operación se desarrolló en un sector cercano al aeropuerto Almirante Padilla y contó con unidades especializadas de la Policía y labores de inteligencia.

Dentro de la vivienda se encontraban Pérez Toncel, ‘La Bebecita’ y dos hombres que hacían parte de su círculo de seguridad.

Los cuatro murieron durante el procedimiento.

Los otros dos hombres fueron identificados con los alias de ‘El Tío’ y ‘Casiloco’, señalados como integrantes del esquema de seguridad del cabecilla.

El final de un proceso que estaba a punto de llegar a sentencia

La muerte de Rosa Angélica Tarazona produjo una situación judicial poco habitual: el preacuerdo había sido avalado apenas unas horas antes y el proceso se encaminaba hacia una sentencia condenatoria de tres años.

La discusión que quedaba pendiente era si esa pena se cumpliría en una cárcel, como pretendía la Fiscalía, o mediante detención domiciliaria, como buscaba su defensa.

La muerte de la procesada impide continuar la acción penal en su contra y el despacho deberá adoptar las determinaciones judiciales correspondientes para cerrar definitivamente el proceso.

El contraste terminó siendo llamativo.

Durante meses, las imágenes más conocidas de ‘La Bebecita’ fueron las que ella misma difundía junto a ‘Bendito Menor’ en redes sociales.

Las últimas, en cambio, quedaron registradas en una audiencia judicial: sentada frente a una cámara, escuchando al juez y reconociendo el delito por el cual estaba siendo procesada.

Concierto para delinquir”, respondió.

Horas después, murió junto a ‘Bendito Menor’ durante el operativo que puso fin a la búsqueda de uno de los principales objetivos de las autoridades en el Caribe colombiano.