Madre y hermana de Yeison Jiménez denuncian presuntas irregularidades con sociedades y millonarios bienes que dejó el cantante

A casi ocho meses de la muerte de Yeison Jiménez en un accidente aéreo en Boyacá, se abre un nuevo capítulo alrededor del patrimonio y las empresas que construyó el reconocido artista de música popular. La madre y una hermana del cantante acudieron a la Fiscalía General de la Nación y denunciaron hechos que, según sus abogados, podrían constituir conductas delictivas relacionadas con movimientos societarios, participaciones accionarias, operaciones económicas y millonarios bienes vinculados al fallecido artista.

La familia de Yeison Jiménez vuelve a estar en el centro de la atención, esta vez por una controversia que salió del ámbito estrictamente familiar y llegó a la justicia penal.

Los abogados informaron que asumieron la representación jurídica de Luz Feny Galeano Patiño y Laura Daniela Sarmiento Galeano, madre y hermana, respectivamente, del fallecido cantante y empresario Yeison Jiménez Galeano, dentro de dos actuaciones de naturaleza penal que actualmente se encuentran en curso.

Según el documento conocido por Focus Noticias, ambas mujeres acudieron formalmente ante la Fiscalía General de la Nación.

“Luz Feny Galeano Patiño y Laura Daniela Sarmiento Galeano, madre y hermana del fallecido cantante de música popular y empresario Yeison Jiménez Galeano (Q.E.P.D.), han denunciado ante la Fiscalía General de la Nación, unos hechos constitutivos presuntamente de conductas delictivas”.

El comunicado no identifica a las personas denunciadas ni precisa, por ahora, los delitos que estarían siendo investigados. Tampoco establece responsabilidades. Sin embargo, los abogados revelan que las actuaciones tienen relación con el patrimonio empresarial y los bienes que dejó el intérprete de Aventurero.

Abogados hablan de movimientos en sociedades y participaciones accionarias

Uno de los apartados más relevantes del pronunciamiento se refiere a actuaciones que, de acuerdo con los representantes de las denunciantes, se habrían realizado alrededor de las compañías y activos relacionados con Jiménez después de su fallecimiento.

Se han desplegado actuaciones societarias, modificaciones en la representación legal, movimientos de participaciones accionarias y operaciones económicas vinculadas con sociedades y bienes relacionados con Yeison Jiménez Galeano (Q.E.P.D.), que han afectado económicamente a nuestras mandantes”.

El señalamiento adquiere especial relevancia por la dimensión empresarial que alcanzó Jiménez antes de morir. A sus 34 años, el cantante no solamente había construido una de las carreras más exitosas de la música popular colombiana, sino que había diversificado sus ingresos en espectáculos, finca raíz, vehículos, actividades agropecuarias, caballos, comercio y otros emprendimientos.

Su principal compañía era YJ Company S.A.S., vinculada a la producción y promoción de espectáculos, conciertos y eventos y a operaciones relacionadas con finca raíz y vehículos. Información publicada después de su muerte daba cuenta de activos de esa sociedad por más de $8.200 millones. También desarrolló el Criadero La Cumbre, relacionado con caballos de paso fino y cuyo valor fue estimado públicamente en más de $16.000 millones.

Jiménez también incursionó en actividades ganaderas y agrícolas, comercialización de productos asociados a su marca y negocios inmobiliarios. Una investigación de Noticias Caracol señaló que alrededor de su actividad empresarial llegaron a existir cerca de nueve empresas, mientras que el propio artista había afirmado en 2025 que aproximadamente 150 personas trabajaban en sus negocios.

Precisamente ese entramado societario y patrimonial aparece ahora en el centro de las actuaciones denunciadas por su madre y hermana.

Buscan que haya imputaciones y que se restablezcan derechos patrimoniales

Los abogados Sergio Augusto Ramírez Mantilla y Romario Camargo Pizarro anunciaron que continuarán impulsando las investigaciones y dejaron claro que uno de sus objetivos es que, si la Fiscalía encuentra mérito y establece la existencia de delitos, los responsables sean llevados ante los jueces.

“SERGIO RAMÍREZ LAW GROUP continuará adelantando las actividades procesales pertinentes, para que los responsables penalmente sean sujetos de formulación de imputación, para que los derechos patrimoniales quebrantados sean restablecidos y para ello ha dispuesto todo su andamiaje investigativo con personal profesional y altamente calificado”.

No obstante, el bufete hizo una precisión jurídica fundamental: la existencia de las denuncias no significa que se haya establecido responsabilidad penal contra alguna persona.

Este comunicado no constituye un señalamiento de responsabilidad contra persona alguna”.

Finalmente, los abogados señalaron:

“En consecuencia, esta representación jurídica en cabeza del dr. Sergio Augusto Ramírez Mantilla y del dr. Romario Camargo Pizarro, reitera su absoluto respeto por el debido proceso y las demás garantías constitucionales y legales de todas las personas que puedan intervenir en las actuaciones, especialmente de las que corresponden a las víctimas”.

Por ahora, deberá ser la Fiscalía la que determine si los movimientos societarios y económicos denunciados tienen relevancia penal, quiénes participaron en ellos y si efectivamente se produjo una afectación ilícita de los derechos patrimoniales reclamados por las denunciantes.

El patrimonio que construyó desde abajo

La controversia adquiere una dimensión especial al revisar la historia personal de Yeison Jiménez. Nacido el 26 de julio de 1991 en Manzanares, Caldas, el cantante relató en múltiples oportunidades que su camino estuvo marcado por dificultades económicas y familiares.

Comenzó a cantar cuando tenía apenas siete años y participó durante su infancia en festivales de música. Posteriormente se trasladó con su familia y terminó llegando a Bogotá, donde trabajó desde muy joven en Corabastos, vendiendo aguacates y realizando diferentes labores mientras intentaba abrirse camino como cantante. También pasó por pequeños bares, restaurantes, billares y cantinas antes de llegar a los grandes escenarios.

Tengo una familia muy humilde, muy campesina, genuina”, llegó a decir Jiménez al hablar de sus orígenes y de la importancia que su familia tenía para él.

El salto fue gigantesco. De cantar en establecimientos pequeños pasó a convertirse en una de las figuras más importantes de la música popular colombiana.

Canciones como “Aventurero”, “Ni tengo ni necesito”, “Por qué la envidia”, “Vete”, “Maldita traga”, “Tenías razón”, “De pura rabia” y “Ya no mi amor” acumularon millones de reproducciones y lo llevaron a escenarios nacionales e internacionales. Aventurero, uno de sus mayores éxitos, terminó identificándolo al punto de convertirse en el apodo con el que miles de seguidores lo reconocían.

En 2024 consiguió agotar tres fechas en el Movistar Arena de Bogotá y en 2025 alcanzó uno de los mayores hitos de su carrera al llenar como solista el estadio El Campín, con más de 40.000 asistentes.

Sonia Restrepo y los tres hijos de Yeison Jiménez

En su vida privada, Yeison Jiménez mantuvo durante más de una década una relación con Sonia Restrepo, contadora pública con especialización en derecho tributario, quien optó por permanecer alejada de la exposición mediática.

La pareja había formado una familia con tres hijos: María Camila, Thaliana y Santiago. María Camila era hija biológica de Sonia de una relación anterior, pero Jiménez la crió y reconoció afectivamente como su hija desde pequeña. Posteriormente nacieron Thaliana y Santiago, este último en 2024.

El accidente aéreo que acabó con su vida

Yeison Jiménez murió el sábado 10 de enero de 2026, a los 34 años, cuando la aeronave Piper PA-31-325 Navajo, matrícula N325FA, en la que viajaba se accidentó poco después de despegar del aeropuerto Juan José Rondón de Paipa, Boyacá.

El artista se dirigía hacia Medellín para posteriormente cumplir una presentación en Marinilla, Antioquia.

El informe preliminar de la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica Civil estableció que la aeronave inició el vuelo aproximadamente a las 4:09 de la tarde y que el accidente ocurrió hacia las 4:11 p. m., apenas dos minutos después. La avioneta terminó impactando un cultivo en la finca Marengo, vereda Romita, en jurisdicción de Paipa.

Tras el impacto se rompieron los tanques de combustible y se produjo un incendio que consumió gran parte de la aeronave. La investigación preliminar indicó que no se encontraron evidencias de fuego previo al impacto y advirtió que el informe inicial no determinaba todavía la causa definitiva del accidente.

En el siniestro murieron las seis personas que se encontraban a bordo: Yeison Jiménez, el piloto y cuatro integrantes de su equipo de trabajo.

La aeronave había sido sometida el día anterior a trabajos de mantenimiento en su motor izquierdo y posteriormente realizó un vuelo de comprobación de 27 minutos sin novedades, según la información incluida en la investigación preliminar.

Un nuevo capítulo después de su muerte

Ocho meses después de aquella tragedia, el nombre de Yeison Jiménez vuelve ahora a los expedientes judiciales, pero por razones completamente diferentes.

La denuncia presentada por su madre y su hermana abre un nuevo escenario sobre lo ocurrido con determinadas sociedades, participaciones accionarias, operaciones económicas y bienes vinculados al patrimonio que el artista construyó durante años de carrera.

La Fiscalía deberá establecer qué ocurrió con esos activos, cuáles fueron las modificaciones societarias mencionadas por las denunciantes, quiénes participaron en ellas y, principalmente, si detrás de esas actuaciones existió alguna conducta penal.

Por ahora no hay personas declaradas responsables y los propios abogados de las víctimas han pedido respeto por el debido proceso.

Lo que comenzó con un joven que vendía aguacates en Corabastos y cantaba donde le permitieran hacerlo terminó convirtiéndose en un patrimonio empresarial de varios miles de millones de pesos y en una de las marcas artísticas más reconocidas de la música popular colombiana. Ese legado económico y empresarial es precisamente el que ahora aparece en el centro de dos actuaciones penales que apenas comienzan a conocerse públicamente.