
Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, hizo algo poco habitual para un hombre perseguido por las autoridades: mostró su rostro, publicó videos de sus recorridos, apareció en caravanas de motocicletas y exhibió buena parte de su relación sentimental con Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’. Ella estuvo a su lado incluso después de haber sido capturada y procesada. Quince días antes de morir juntos durante un operativo en Riohacha, él le pidió matrimonio frente al mar.
Hay una imagen que resume buena parte de la particular historia de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, y Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’: los dos van juntos sobre una motocicleta, con camisetas de la Selección Colombia y rodeados por decenas de personas.
No estaban escondidos.
Tampoco tenían el rostro cubierto.
Pérez Toncel, quien para ese momento tenía órdenes de captura y era uno de los hombres que las autoridades buscaban en el Caribe colombiano, aparecía públicamente recorriendo las calles de Riohacha.
Y a su lado estaba ella.
Durante meses, ‘Bendito Menor’ convirtió las redes sociales en una especie de ventana hacia una vida que combinaba clandestinidad, armas, motocicletas, fiestas, mensajes desafiantes y demostraciones públicas de afecto hacia ‘La Bebecita’.
A diferencia de otros cabecillas que intentan borrar cualquier rastro de su ubicación e identidad, Naín hizo prácticamente lo contrario: mostró su rostro y desafió públicamente a quienes intentaban capturarlo.
En buena parte de esas imágenes aparecía Rosa.
La historia de ambos terminó en la madrugada del viernes 4 de septiembre, cuando unidades especiales de la Policía llegaron hasta el lugar donde se encontraban en Riohacha.
Murieron juntos.
También fallecieron dos hombres que hacían parte del círculo cercano de seguridad de ‘Bendito Menor’.
La mujer que aparecía siempre a su lado
La relación entre Naín y Rosa no permaneció escondida.
Las publicaciones difundidas durante los últimos meses muestran a la pareja en motocicletas, discotecas, celebraciones, recorridos por La Guajira y momentos privados.
En algunas fotografías se abrazaban. En otras aparecían de fiesta.
También fueron difundidas imágenes de ambos acostados viendo en televisión una serie sobre Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.
En otra publicación, Naín escribió junto a una imagen de Rosa:
“Te amo, mi reina”.
Pero la exposición de la pareja tenía una característica adicional: mientras mostraban su relación sentimental, ‘Bendito Menor’ era perseguido por las autoridades.
Y esa contradicción se convirtió en una constante.
El hombre que debía permanecer clandestino parecía empeñado en demostrar públicamente que podía desplazarse por La Guajira.
La caravana durante el Mundial
Uno de los episodios que más indignación produjo ocurrió a comienzos de julio de 2026, durante las celebraciones relacionadas con la participación de la Selección Colombia en el Mundial.
En las imágenes difundidas en redes sociales se observa una extensa caravana de motociclistas recorriendo Riohacha.
En medio del grupo aparecía ‘Bendito Menor’.
A su lado estaba ‘La Bebecita’.
Los dos llevaban camisetas de la Selección Colombia y se movilizaban en motocicleta mientras eran acompañados por decenas de personas.
Para las autoridades, las imágenes resultaban especialmente llamativas: uno de los hombres más buscados de la región se desplazaba públicamente, a rostro descubierto y rodeado por un numeroso grupo.
La escena terminó convertida en un desafío directo al Estado.
Las imágenes llegaron al presidente electo Abelardo De La Espriella, quien públicamente ordenó preparar acciones para conseguir su captura.
“Proceda a preparar todo lo correspondiente para capturar o dar de baja, si se resiste, a este rufián. Les he dado a los bandidos la oportunidad de sometimiento; si no lo hacen, debe caerles todo el peso de la ley. Seré implacable con aquellos que siembran la violencia y la muerte”, manifestó entonces De La Espriella.
Pero Naín no desapareció de las redes.
Hizo lo contrario.
“Mil millones dando vueltas”
En otro de sus videos, ‘Bendito Menor’ apareció nuevamente recorriendo La Guajira en motocicleta.
La grabación tenía un propósito evidente: demostrar que continuaba moviéndose pese a la persecución.
“Mil millones dando vueltas. Relajadito por todos los rincones de La Guajira. Sin tanto estrés y para que no digan que es con la IA”, manifestó.
La frase hacía referencia a la millonaria recompensa que se llegó a anunciar por información que permitiera ubicarlo.
Era también una forma de demostrar que las imágenes eran recientes y que, según él, no habían sido creadas mediante inteligencia artificial.
Su rostro permanecía completamente visible.
Ese comportamiento terminó convirtiéndolo en una figura atípica dentro del mundo criminal del Caribe. Las autoridades sabían quién era, tenían fotografías actualizadas y conocían incluso a su pareja, pero durante meses no lograron llegar hasta él.
Armas, hombres y videos desde los territorios
No todas sus publicaciones estaban relacionadas con motocicletas o con su relación sentimental.
También aparecía acompañado por hombres armados.
En varias grabaciones se mostraba recorriendo zonas de influencia de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y enviaba mensajes que pretendían demostrar control territorial.
“Aquí estamos en el Dividivi. Estamos patrullando por todos lados. Llegó la hora. Puros conquistadores. Vamos a ver qué es lo que es”, aseguró en una de esas grabaciones.
En otros registros aparecieron armas largas, prendas camufladas y hombres pertenecientes a su estructura.
Incluso existe un video en el que habría atravesado armado un puesto de control militar sin que fuera detenido.
Las autoridades lo señalaban, entretanto, de homicidios selectivos, extorsiones y control de corredores utilizados para el narcotráfico.
Una relación en medio de la persecución
Pero detrás de esa permanente exhibición existía otra historia que Naín también decidió hacer pública: la relación con Rosa.
‘La Bebecita’ aparecía constantemente junto a él.
Las fotografías muestran una pareja joven que aparentemente intentaba mantener una vida sentimental mientras se movía en un entorno dominado por armas, hombres de seguridad y operaciones de las autoridades.
Naín incluso le dedicaba mensajes amorosos.
“Sé que no soy tan bueno, amor, pero intento dar lo mejor para ambos. Te agradezco la paciencia que tienes cuando tengo estrés y el amor que me das cada día”, escribió en una de sus publicaciones.
La relación, sin embargo, no era únicamente sentimental.
Para los investigadores, Rosa Angélica Tarazona también tenía responsabilidades dentro de la organización.
Las autoridades la señalaban de participar en el manejo de recursos destinados al pago de integrantes armados y redes urbanas, además de actividades logísticas relacionadas con la estructura.
La captura de ‘La Bebecita’
En septiembre de 2025, las autoridades consiguieron capturar a Rosa Angélica Tarazona en Guachaca, zona rural de Santa Marta.
Tenía entonces 19 años.
Fue judicializada por concierto para delinquir agravado y posteriormente recibió medida de detención domiciliaria.
Parecía ser el momento en el que la historia de ambos iba a separarse.
No ocurrió.
De acuerdo con las investigaciones conocidas, Tarazona incumplió posteriormente la medida y volvió al lado de Naín.
Las imágenes de ambos comenzaron nuevamente a circular.
Mientras aumentaba la presión para encontrar a ‘Bendito Menor’, Rosa permaneció dentro de su círculo más cercano.
Escaparon juntos de otro operativo
La pareja incluso logró escapar de un operativo anterior.
En enero de 2026, las autoridades desplegaron una acción en zona rural de La Guajira para localizar a Naín.
El cabecilla volvió a escapar.
Rosa también estaba con él.
El episodio confirmó algo que posteriormente sería recurrente: incluso con una investigación penal abierta y después de haber sido capturada, ‘La Bebecita’ había regresado junto al hombre que era perseguido por la Fuerza Pública.
Una propuesta de matrimonio frente al mar
La demostración pública más importante de la relación llegó apenas unos días antes de su muerte.
Naín preparó una propuesta de matrimonio.
La escena parecía completamente alejada del expediente judicial que tenían las autoridades sobre ambos.
Fue organizada en una playa del Caribe colombiano.
Rosa llegó vestida de blanco y con los ojos vendados.
Cuando pudo mirar encontró un camino formado por pétalos de rosas, antorchas encendidas y una decoración preparada frente al mar.
Al final estaba Naín.
Se arrodilló y le mostró un anillo.
“¿Quieres casarte conmigo?”, decía el mensaje preparado para ella.
Rosa aceptó.
Las imágenes fueron publicadas en redes sociales.
El hombre buscado por homicidio, extorsión, secuestro y concierto para delinquir acababa de hacer pública, nuevamente, su ubicación aproximada, su rostro y uno de los momentos más privados de su vida.
La pareja no alcanzaría a llegar al altar.
La última audiencia de ‘La Bebecita’
Hay otra paradoja en los últimos días de Rosa.
Mientras continuaba junto a Naín, su proceso penal seguía avanzando.
El 3 de septiembre, apenas horas antes del operativo final, apareció virtualmente ante el Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de Riohacha.
Había alcanzado un preacuerdo con la Fiscalía por concierto para delinquir agravado.
El juez le preguntó cuál era el delito que estaba aceptando.
“Concierto para delinquir”, respondió.
El acuerdo contemplaba una pena de 36 meses de prisión.
La Fiscalía quería que fuera enviada a un establecimiento carcelario; su defensa pretendía conseguir nuevamente prisión domiciliaria.
Esa discusión nunca alcanzó a resolverse.
Horas después, Rosa estaba nuevamente junto a Naín.
El último escondite
La Policía llevaba meses detrás de ‘Bendito Menor’.
Tenía cinco órdenes de captura vigentes por delitos como homicidio agravado, secuestro, extorsión y concierto para delinquir agravado, además de una circular roja de Interpol.
Las autoridades finalmente establecieron que estaba en Riohacha.
La llamada Operación Centinela de la Patria terminó de cerrar el cerco durante la noche del jueves 3 de septiembre.
Un comando especial de la Dijín llegó hasta el inmueble.
Allí estaba Naín.
Y, nuevamente, estaba Rosa.
La operación se prolongó durante varias horas y terminó con la muerte de ‘Bendito Menor’, ‘La Bebecita’ y dos hombres de su círculo de seguridad, conocidos como ‘El Tío’ y ‘Casiloco’.
La pareja que durante meses había mostrado públicamente su relación murió junta.
Una vida criminal expuesta en internet
La historia de Naín Pérez tuvo una particularidad que llamó permanentemente la atención de los investigadores.
Era un hombre clandestino que parecía no querer vivir completamente en la clandestinidad.
Utilizaba las mismas redes sociales que podían convertirse en una fuente de información para quienes intentaban localizarlo.
Mostraba el rostro.
Mostraba las motocicletas.
Mostraba a los hombres que lo acompañaban.
Mostraba sectores por los que transitaba.
Mostraba a su pareja.
Y cuando las autoridades anunciaban que estaban detrás de él, respondía con nuevos videos para demostrar que continuaba libre.
Esa exposición terminó convirtiéndolo en lo que algunos investigadores y medios describieron como un ‘narcoinfluencer’.
Pero las imágenes de lujo, motocicletas, fiestas y amor convivían con un expediente completamente diferente: homicidios, secuestros, extorsiones, narcotráfico y control armado de territorios.
¿Quién era ‘Bendito Menor’?
Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Naín’ o ‘Bendito Menor’, tenía alrededor de 26 años y era oriundo de Riohacha.
Según los informes de inteligencia, comenzó desde muy joven en actividades delincuenciales y posteriormente ingresó a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), conocidas también como Los Pachenca.
En aproximadamente cinco años escaló dentro de la organización hasta convertirse en jefe de la subestructura Javier Cáceres, con influencia principalmente en el sur de La Guajira y corredores hacia Magdalena y Cesar.
Las autoridades lo señalaban de coordinar actividades relacionadas con narcotráfico, extorsión, homicidios y control territorial.
Tenía cinco órdenes de captura vigentes, además de circular roja de Interpol.
También fue relacionado por los organismos de inteligencia con graves episodios violentos ocurridos en La Guajira y Magdalena.
Su particularidad fue su exposición pública: lejos de ocultar completamente su identidad, convirtió las redes sociales en una herramienta de propaganda, ostentación y desafío a las autoridades.
¿Quién era ‘La Bebecita’?
Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’, tenía alrededor de 19 años y era la compañera sentimental de Naín Pérez.
Pero para las autoridades su papel no se limitaba a esa relación.
Los informes de inteligencia la señalaban de manejar recursos destinados a integrantes armados y redes urbanas de las ACSN y de participar en actividades logísticas de la organización.
Fue capturada en septiembre de 2025 y procesada por concierto para delinquir agravado. Recibió detención domiciliaria, medida que posteriormente habría incumplido antes de regresar junto a Naín.
Un día antes de morir, un juez avaló el preacuerdo mediante el cual aceptaba responsabilidad y se proyectaba una pena de 36 meses de prisión.
Su presencia fue además una constante en las redes de ‘Bendito Menor’.
Apareció con él en motocicletas, fiestas, recorridos y momentos íntimos. Estuvo en la caravana del Mundial que puso nuevamente a Naín en el centro de la atención de las autoridades y, pocas semanas antes del operativo, aceptó su propuesta de matrimonio frente al mar.
La historia de ambos terminó de la misma manera en que había transcurrido buena parte de sus últimos meses: juntos.
Esta vez no frente a una cámara para publicar un nuevo video, sino dentro del inmueble de Riohacha hasta el que finalmente llegaron las autoridades.