Lucas Murillo salio la cirugía de corazón, las próximas 72 horas serán decisivas para su recuperación

El niño de 7 años que le pidió ayuda al presidente Abelardo De la Espriella para salvar su vida salió de una compleja cirugía de Fontan en la Fundación Cardiovascular de Colombia. Aunque el procedimiento fue exitoso, los médicos mantienen un monitoreo permanente debido a que las próximas horas serán determinantes para su recuperación.

La historia de Lucas Francesco Murillo ha mantenido en vilo a Colombia durante las últimas semanas. El menor, quien padece una grave cardiopatía congénita conocida como síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, logró finalmente acceder a una intervención especializada después de que un conmovedor mensaje dirigido al presidente Abelardo De la Espriella se viralizara en todo el país.

El niño fue sometido a una cirugía de Fontan, una intervención de corazón abierto considerada de alta complejidad y que representa una de las etapas más importantes dentro del tratamiento de pacientes con esta enfermedad.

Tras más de ocho horas de procedimiento, la familia recibió la noticia que esperaba: Lucas salió del quirófano y permanece bajo estricta vigilancia médica en la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Floridablanca, Santander.

El mensaje que cambió el rumbo de su historia

El caso de Lucas se convirtió en un símbolo de la lucha de cientos de familias que enfrentan dificultades para acceder a tratamientos de alta complejidad.

Meses atrás, el niño grabó un video que terminó llegando hasta la Presidencia de la República y conmovió a miles de personas.

Yo quiero pedirle un favor, presidente, ya que mi mamita lleva un año luchando contra la Nueva EPS para que me autorice unos exámenes y un cateterismo de una clínica de cuarto nivel. Dios siempre me ha ayudado, y ahora quiero que usted me ayude. Yo no me quiero morir”, expresó el menor mientras vestía una camiseta de la Selección Colombia.

Las imágenes generaron una ola de solidaridad y pusieron el caso bajo el foco nacional.

Posteriormente se activaron gestiones que permitieron que su condición fuera reevaluada por especialistas de la Fundación Cardiovascular de Colombia, uno de los centros médicos más reconocidos del país para el tratamiento de enfermedades cardíacas complejas.

La enfermedad que amenaza su vida desde el nacimiento

Lucas nació con síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, una cardiopatía congénita poco frecuente y extremadamente grave.

La enfermedad afecta el desarrollo de las estructuras del lado izquierdo del corazón, encargadas de bombear sangre oxigenada al resto del organismo.

Los pacientes que nacen con esta condición suelen requerir múltiples cirugías a lo largo de su vida para poder sobrevivir.

En el caso de Lucas, los especialistas determinaron que era candidato a una cirugía de Fontan, un procedimiento diseñado para mejorar la circulación sanguínea y reducir la carga de trabajo de un corazón que funciona en condiciones anatómicas especiales.

Antes de tomar la decisión definitiva, el menor fue sometido a varios estudios diagnósticos y cateterismos que permitieron a los especialistas evaluar el estado de sus arterias, venas y cavidades cardíacas.

Una cirugía que duró varias horas

La intervención comenzó hacia las 8:30 de la mañana de este lunes.

Desde ese momento, familiares, amigos y miles de colombianos siguieron minuto a minuto las actualizaciones sobre el estado de salud del pequeño.

Mientras esperaba ingresar al quirófano, Lucas envió un mensaje lleno de esperanza.

Gracias por apoyarme y necesito de sus oraciones”, dijo desde la camilla donde aguardaba el inicio del procedimiento.

La cirugía estuvo a cargo de especialistas cardiovasculares que durante varias horas trabajaron para corregir las alteraciones circulatorias derivadas de su enfermedad.

Salió de cirugía, pero la batalla continúa

Aunque el procedimiento concluyó favorablemente, los médicos han sido cautelosos respecto al pronóstico.

Raquel García, tía materna del menor, confirmó que Lucas salió de cirugía, pero explicó que los especialistas detectaron algunas situaciones que obligan a mantener una vigilancia permanente.

Presenta presiones un poco altas y hubo sangrado durante el procedimiento”, señaló la familiar al informar sobre el estado de salud del niño.

Los médicos advirtieron que las próximas 72 horas serán fundamentales para determinar la evolución del paciente y la respuesta de su organismo a la intervención.

En este tipo de cirugías, los especialistas monitorean permanentemente variables como la presión pulmonar, la circulación sanguínea, la oxigenación y la posible aparición de complicaciones postoperatorias.

Por esa razón, Lucas permanece en una unidad especializada bajo observación continua.

El apoyo de una familia numerosa

Uno de los aspectos que más ha conmovido a quienes siguen la historia del niño ha sido el respaldo de su familia.

Antes de ser trasladado desde Cúcuta hasta Floridablanca, Lucas recibió el cariño de sus ocho hermanos, quienes han acompañado de cerca cada etapa del proceso.

Durante las últimas semanas, el menor permaneció alejado de ellos debido a los procedimientos y evaluaciones médicas.

Sin embargo, el contacto nunca se perdió.

Fotografías, videollamadas y mensajes constantes se convirtieron en la forma en la que sus hermanos siguieron su evolución mientras aguardaban noticias sobre la cirugía.

¿Qué sigue ahora para Lucas?

Tras superar la intervención, el desafío inmediato será el proceso de recuperación.

Los especialistas evaluarán durante los próximos días cómo responde el organismo del menor al nuevo esquema de circulación creado mediante la cirugía de Fontan.

Si la evolución es favorable, comenzará una etapa de rehabilitación y controles médicos permanentes destinados a fortalecer su condición cardiovascular.

Aunque el camino aún es largo, la salida exitosa del quirófano representa el primer gran paso en una lucha que ha acompañado al pequeño prácticamente desde su nacimiento.

Por ahora, médicos y familiares concentran toda su atención en las próximas horas, consideradas decisivas para el futuro del niño que logró movilizar a todo un país con una frase que terminó convirtiéndose en un llamado nacional por el derecho a la salud:

“Yo no me quiero morir”.