Tragedia avión Fuerza Aérea. Asciende a 66 la cifra de muertos por accidente del avión Hércules en Putumayo

En la aeronave viajaban 128 ocupantes: 11 tripulantes de la Fuerza Aeroespacial, 115 hombres del Ejército Nacional y 2 integrantes de la Policía

Cuatro militares siguen sin ser ubicados

La tragedia aérea ocurrida este lunes 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo, dejó hasta ahora 66 uniformados muertos, según confirmó el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López Barreto, al entregar un nuevo balance oficial del siniestro del avión Hércules C-130, matrícula FAC 1016, de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. En la aeronave viajaban 128 ocupantes: 11 tripulantes de la Fuerza Aeroespacial, 115 hombres del Ejército Nacional y 2 integrantes de la Policía Nacional.

De acuerdo con el general López, el avión sufrió el accidente en la mañana del 23 de marzo en inmediaciones del aeropuerto de Puerto Leguízamo, cuando cubría la ruta hacia Puerto Asís. El alto oficial explicó que la emergencia dejó, además, un soldado ileso y 57 uniformados evacuados, de los cuales ocho fueron trasladados a Florencia y 49 a Bogotá. Entre estos últimos, 19 fueron remitidos al Hospital Militar Central y 30 al Batallón de Sanidad Militar, porque no presentan lesiones de mayor gravedad.

El nuevo balance oficial marca un giro frente a los primeros reportes de la jornada, que hablaban de decenas de heridos y una cifra menor de fallecidos. Ahora, las Fuerzas Militares confirmaron que entre las víctimas fatales hay

58 integrantes del Ejército Nacional

6 miembros de la Fuerza Aeroespacial Colombiana

2 uniformados de la Policía Nacional.

El general López agregó que cuatro militares permanecen desaparecidos y siguen siendo buscados en la zona del siniestro.

Lamentablemente, como consecuencia de este trágico accidente, 66 de nuestros militares fallecieron, quienes están en proceso de identificación”, señaló el comandante de las Fuerzas Militares, al tiempo que expresó condolencias en nombre de las instituciones castrenses y de la Policía Nacional. En su declaración, también sostuvo que todas las capacidades del Estado siguen dispuestas para atender la emergencia y acompañar a las familias, amigos y compañeros de las víctimas.

La aeronave accidentada era un C-130 Hércules de transporte militar, uno de los modelos de mayor capacidad usados para movilizar tropas y carga. Reuters reportó que el aparato cayó poco después del despegue, a corta distancia de la pista, y que el accidente se convirtió en uno de los más graves de la aviación militar colombiana en los últimos años. Ese mismo reporte indicó que, en las primeras horas, hubo versiones contradictorias sobre el número de ocupantes, algo que luego fue precisado por los mandos militares en el balance oficial.

Sobre las causas, las autoridades insistieron en que aún no existe una conclusión oficial. El comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, general Carlos Fernando Silva Rueda, anunció la creación de una comisión de expertos para adelantar la investigación técnica del caso. A esa comisión se sumará además un equipo investigador de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

“Al momento, no se cuenta con información ni indicios que permitan establecer que se haya tratado de un atentado por parte de algún grupo armado ilegal” Mindefensa

En esa misma línea, el general López aseguró que, por ahora, no hay información ni indicios que permitan afirmar que se trató de un atentado cometido por un grupo armado ilegal. Esa precisión busca frenar las versiones que circularon durante las primeras horas tras el accidente, cuando todavía no estaba claro si la aeronave había sufrido una falla técnica o si había sido objeto de una acción externa.

El comandante de la Fuerza Aeroespacial, general Carlos Fernando Silva, reiteró que el avión Hércules accidentado en Putumayo se encontraba «en condiciones de aeronavegabilidad para el cumplimiento de su misión».

Un avión con más de cuatro décadas de operación

Datos preliminares indican que la aeronave tenía 43 años de antigüedad. El C-130H, que anteriormente perteneció a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, fue incorporado originalmente al servicio en 1983 con el número de serie 83-0488.

Posteriormente, fue entregado a Colombia en septiembre de 2020 como parte del fortalecimiento de la flota de transporte militar. La información ha sido recopilada por la cuenta especializada SA Defensa, dedicada al análisis de temas militares.

El modelo Hércules C-130 es ampliamente utilizado en operaciones logísticas y de transporte táctico en distintos países, especialmente en zonas de difícil acceso como la Amazonía. Sin embargo, la antigüedad de esta aeronave supera las cuatro décadas, lo que la ubica dentro de un grupo de aviones que requieren mantenimiento exhaustivo y constante supervisión técnica.

Las primeras indagaciones sobre el accidente del avión C-130 Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en Putumayo comenzaron a concentrarse no solo en las condiciones del despegue, sino también en la carga que llevaba la aeronave antes de emprender su ruta. De acuerdo con la bitácora de vuelo, cuando el aparato salió de Bogotá, el sábado a las 6:30 de la mañana, transportaba además de los 11 integrantes de la tripulación una camioneta Toyota blindada, otra Nissan Frontier, así como material de guerra, equipos de comunicaciones, repuestos y personal del Ejército y de la Armada Nacional.

Según pel historial del aparato, el avión había sido sometido en 2023 a un Proceso de Mantenimiento Mayor (PMM), una intervención de alto nivel en la que se desmontó completamente la estructura, incluidos los motores, con el fin de inspeccionar, reparar y reemplazar componentes. Por eso, una de las líneas que ahora cobra fuerza no apunta tanto al deterioro general del aparato, sino a la posibilidad de una contingencia puntual durante el despegue.

Entre esas hipótesis aparece la evaluación sobre una eventual sobrecarga, combinada con las limitaciones de la pista de Puerto Leguízamo, así como una posible pérdida de potencia. Sin embargo, especialistas han advertido que este tipo de aeronaves está diseñado para soportar hasta 20 toneladas, por lo que la sola presencia de vehículos y material militar no permite concluir automáticamente que el peso hubiera excedido la capacidad operativa del Hércules. La atención se ha desplazado entonces hacia otros factores técnicos y operacionales, en particular lo ocurrido en esos segundos críticos posteriores al despegue, cuando la aeronave no logró sostener el ascenso.

Otro de los elementos que entró en revisión es el estado de la pista del Aeropuerto Caucayá, en Puerto Leguízamo. El alcalde Luis Emilio Bustos señaló que la terminal presenta serias deficiencias estructurales: además de su longitud reducida, que oscila entre 1.200 y 1.500 metros, el cerramiento sería deficiente y el entorno no estaría completamente aislado. Aunque las autoridades ya descartaron preliminarmente que el accidente hubiera sido producto de un ataque de grupos armados, siguen abiertas varias hipótesis técnicas sobre la causa de la caída. Incluso el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aclaró que los sonidos escuchados tras el impacto correspondieron a la explosión de munición que llevaban algunos de los uniformados a bordo, después del incendio de la aeronave, y no a una acción criminal externa.

Al respecto el presidente

El Ministerio de Defensa había calificado previamente el siniestro como un hecho “profundamente doloroso para el país” y pidió evitar especulaciones mientras se consolidaban los reportes oficiales y se atendía a los sobrevivientes. En paralelo, el presidente Gustavo Petro se pronunció más temprano sobre la tragedia y volvió a insistir en la necesidad de modernizar la capacidad aérea y logística de las Fuerzas Militares, en medio del debate abierto por el estado de parte del equipamiento militar.

Con este nuevo balance, el accidente del Hércules en Putumayo deja una de las peores tragedias recientes para las Fuerzas Militares de Colombia. Mientras continúan las labores de búsqueda de los cuatro uniformados desaparecidos y el proceso de identificación de las víctimas, el país permanece a la espera de los resultados de la investigación que deberá establecer qué ocurrió en los minutos posteriores al despegue de la aeronave en Puerto Leguízamo.