Se posesiona el nuevo Consejo Nacional Electoral: estos son los nueve magistrados que vigilarán las elecciones y los partidos hasta 2030

El presidente Abelardo De La Espriella posesionó, en Barranquilla, a los nueve magistrados que integrarán el Consejo Nacional Electoral durante el periodo 2026-2030. La nueva Sala Plena tendrá en sus manos decisiones fundamentales para la democracia colombiana: vigilancia de campañas y partidos, financiación electoral, escrutinios, reconocimiento de personerías jurídicas, propaganda política y eventuales revocatorias de inscripciones de candidatos. El mandatario les pidió actuar con independencia y estricto apego a la Constitución y la ley.

Colombia estrenó este 1 de septiembre de 2026 un nuevo Consejo Nacional Electoral, organismo que tendrá un papel determinante durante los próximos cuatro años en la vigilancia de las elecciones, las campañas políticas y el funcionamiento de partidos y movimientos.

La nueva Sala Plena quedó integrada por Nubia Stella Martínez, Cielo Rusinque, Ana Jimena Bautista, José Antonio Parra, Plinio Alarcón, Silvio Carrasquilla, Juan Carlos Wills, Juan Felipe Lemos y Gersel Pérez.

Los nueve llegan al organismo después de una elección que reflejó la nueva correlación de fuerzas políticas surgida en el Congreso y tendrán la responsabilidad de adoptar decisiones que pueden afectar directamente a candidatos, campañas, partidos y movimientos políticos.

El CNE tendrá una responsabilidad determinante en la protección de las reglas mediante las cuales los ciudadanos entregan, renuevan y retiran el poder político”, afirmó el presidente De La Espriella durante la ceremonia.

De La Espriella les pidió independencia frente a los partidos

Durante la posesión, el jefe de Estado hizo un llamado especial a los magistrados para que, independientemente de las colectividades que respaldaron sus postulaciones, ejerzan el cargo con autonomía.

El mandatario pidió independencia, estricto cumplimiento de la Constitución y la ley y prevalencia del interés general sobre cualquier interés personal o partidista.

El mensaje adquiere especial importancia debido al propio sistema mediante el cual se integra el CNE.

Los magistrados son postulados por partidos y movimientos políticos con personería jurídica o por coaliciones y posteriormente son elegidos por el Congreso de la República en pleno mediante el sistema de cifra repartidora.

Una vez posesionados, sin embargo, son servidores públicos de dedicación exclusiva y deben ejercer las competencias constitucionales del organismo.

¿Quiénes son los nueve nuevos magistrados?

La nueva composición del Consejo Nacional Electoral representa a diferentes sectores políticos del Congreso.

Nubia Stella Martínez llega con el respaldo del Centro Democrático. Fue directora nacional de esa colectividad y ha desarrollado una parte importante de su trayectoria dentro de la organización política.

Silvio Carrasquilla representa al Partido Liberal. Fue representante a la Cámara por Bolívar y anteriormente alcalde de Turbaco.

Juan Carlos Wills fue elegido con el respaldo del Partido Conservador y viene de desempeñarse como representante a la Cámara por Bogotá.

Juan Felipe Lemos, respaldado por el Partido de la U, cuenta con una extensa trayectoria en el Congreso, donde ejerció como representante a la Cámara y posteriormente como senador.

José Antonio Parra llegó a la nueva Sala Plena como candidato de Salvación Nacional.

Plinio Alarcón obtuvo una de las curules de la primera plancha con respaldo político del Partido MIRA.

Por el Pacto Histórico, principal fuerza de oposición al nuevo Gobierno, fueron elegidas dos magistradas: Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista.

Rusinque es abogada y ha ocupado diferentes responsabilidades en el sector público, mientras Bautista también cuenta con trayectoria jurídica y experiencia en la administración pública.

Finalmente, Gersel Pérez obtuvo la novena curul con el respaldo de Cambio Radical.

De esta manera, siete colectividades quedaron representadas con un magistrado y el Pacto Histórico consiguió dos lugares dentro del organismo.

Así fueron elegidos

El Congreso pleno escogió entre tres planchas.

La primera estaba integrada por Nubia Stella Martínez, Silvio Carrasquilla, Juan Carlos Wills, Juan Felipe Lemos, José Antonio Parra y Plinio Alarcón.

La segunda incluía a Cielo Rusinque, Ana Jimena Bautista, Guillermo Rivera, Alirio Uribe y Gabriel Bustamante.

La tercera fue presentada por Cambio Radical y tenía como candidato a Gersel Pérez.

La primera plancha consiguió 169 votos, la segunda obtuvo 77 y la tercera alcanzó 28 votos.

La cifra repartidora quedó establecida en 28, lo que permitió distribuir seis magistraturas para la primera plancha, dos para la segunda y una para la tercera.

Así quedaron definidos los nueve integrantes que este martes tomaron posesión.

Cuatro años al frente del CNE

El periodo de los magistrados está establecido directamente por la Constitución.

El artículo 264 determina que el Consejo Nacional Electoral está compuesto por nueve miembros elegidos por el Congreso en pleno para un periodo institucional de cuatro años, mediante cifra repartidora y previa postulación de partidos o movimientos con personería jurídica o coaliciones.

Por esa razón, la Sala Plena posesionada este martes ejercerá durante el periodo 2026-2030.

La Constitución establece además que sus integrantes son servidores públicos de dedicación exclusiva y están sometidos a las calidades, inhabilidades e incompatibilidades previstas para los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

¿Qué hace el Consejo Nacional Electoral?

Aunque su nombre puede generar confusión, el CNE no es la entidad encargada de instalar las mesas de votación, seleccionar jurados o expedir las cédulas de ciudadanía.

Esas tareas operativas corresponden principalmente a la Registraduría Nacional del Estado Civil.

El Consejo Nacional Electoral cumple otra función: es la máxima autoridad encargada de regular, inspeccionar, vigilar y controlar la actividad electoral de los partidos, movimientos políticos, grupos significativos de ciudadanos, candidatos y sus directivos.

El artículo 265 de la Constitución le otorga, además, autonomía administrativa y presupuestal.

Eso convierte sus decisiones en un elemento fundamental para garantizar el cumplimiento de las reglas de competencia política.

El CNE vigila cómo se financian las campañas

Uno de sus mayores poderes está relacionado con el dinero utilizado durante las elecciones.

Las campañas deben informar sus ingresos y gastos y respetar los límites establecidos por la legislación electoral.

El CNE puede adelantar investigaciones cuando existen indicios de irregularidades relacionadas con financiación, topes de gastos, fuentes prohibidas de recursos o incumplimientos de las obligaciones de los partidos y candidatos.

También interviene en la distribución de los aportes públicos destinados legalmente a la financiación de campañas.

Por eso, las decisiones que adopte esta nueva Sala Plena podrán tener consecuencias administrativas y sancionatorias sobre organizaciones políticas, directivos, candidatos y campañas.

También controla a los partidos políticos

La competencia del CNE no termina cuando cierran las urnas.

El organismo ejerce inspección, vigilancia y control sobre los partidos y movimientos políticos.

Entre sus competencias se encuentra decidir asuntos relacionados con su personería jurídica y verificar el cumplimiento de obligaciones constitucionales y legales.

También puede investigar actuaciones de sus directivos y candidatos dentro del marco de sus competencias.

Por esa razón, el Consejo es uno de los escenarios centrales donde terminan disputas sobre funcionamiento de colectividades, financiación, reconocimiento jurídico y cumplimiento de las reglas electorales.

Puede revocar la inscripción de candidatos

Otra de sus facultades más importantes aparece antes de las elecciones.

El CNE puede decidir la revocatoria de la inscripción de un candidato a una corporación pública o a un cargo de elección popular cuando exista plena prueba de que se encuentra incurso en una causal constitucional o legal de inhabilidad.

Eso significa que determinadas candidaturas pueden quedar fuera de una elección incluso después de haber sido inscritas.

Este tipo de decisiones suele convertirse en uno de los asuntos jurídicos y políticos de mayor relevancia durante las semanas previas a unas elecciones.

El poder del CNE sobre los escrutinios

Su participación tampoco termina el día de las votaciones.

El Consejo Nacional Electoral tiene facultades relacionadas con los escrutinios, es decir, el procedimiento mediante el cual se consolidan y verifican oficialmente los resultados electorales.

Puede conocer y decidir recursos contra las decisiones de sus delegados en los escrutinios generales y, en los casos previstos por la Constitución, realizar la correspondiente declaratoria de elección y expedir credenciales.

También puede, de oficio o por solicitud, revisar escrutinios y documentos electorales de diferentes etapas del proceso administrativo electoral con el objetivo de garantizar la verdad de los resultados.

Esta competencia adquiere particular importancia cuando existen reclamaciones, diferencias entre formularios, controversias sobre resultados o recursos presentados por candidatos y organizaciones políticas.

CNE y Registraduría: dos funciones diferentes

El sistema electoral colombiano funciona principalmente alrededor de dos grandes autoridades que tienen responsabilidades distintas.

La Registraduría tiene a su cargo buena parte de la organización logística y operativa de las elecciones: censo electoral, puestos de votación, jurados, tarjetas electorales, identificación ciudadana y la infraestructura necesaria para que millones de colombianos puedan votar.

El CNE, en cambio, ejerce la regulación, inspección, vigilancia y control de la actividad electoral y política.

Incluso la Constitución le entrega al Consejo la facultad de ejercer la suprema inspección, vigilancia y control de la organización electoral y de dar posesión al Registrador Nacional del Estado Civil.

Son, por tanto, organismos diferentes pero complementarios dentro de la arquitectura electoral colombiana.

Una Sala Plena políticamente diversa

La composición del CNE está directamente relacionada con el equilibrio político del Congreso debido al mecanismo constitucional utilizado para elegir a sus integrantes.

En esta ocasión, la primera plancha reunió a sectores del Centro Democrático, Partido Liberal, Partido Conservador, Partido de la U, Salvación Nacional y MIRA y consiguió seis posiciones.

Cambio Radical obtuvo otra.

El Pacto Histórico alcanzó dos lugares con Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista.

La integración política del organismo ha sido históricamente objeto de debate debido a que son los propios partidos representados en el Congreso los que postulan y eligen a quienes posteriormente tendrán que vigilarlos.

Por esa razón, la independencia anunciada durante la posesión será uno de los principales desafíos de los nueve magistrados.

Un CNE clave para las elecciones regionales de 2027

La nueva Sala Plena llegará rápidamente a su primera gran prueba electoral.

Durante su periodo tendrá que ejercer sus competencias frente a las elecciones territoriales de 2027, en las que Colombia escogerá gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y miembros de juntas administradoras locales.

Allí deberá vigilar aspectos relacionados con inscripción de candidatos, financiación de campañas, propaganda electoral, cumplimiento de topes y eventuales solicitudes de revocatoria.

Posteriormente tendrá responsabilidades frente a los demás procesos electorales que se desarrollen durante su periodo constitucional.

Eso convierte al CNE posesionado este martes en uno de los organismos institucionales con mayor influencia sobre las reglas de la competencia política durante los próximos cuatro años.

“Proteger las reglas” de la democracia

El mensaje del presidente Abelardo De La Espriella durante la posesión buscó precisamente enfatizar esa responsabilidad.

El CNE tendrá una responsabilidad determinante en la protección de las reglas mediante las cuales los ciudadanos entregan, renuevan y retiran el poder político”, afirmó.

La frase resume buena parte del desafío que comienza para los nueve magistrados.

Durante los próximos cuatro años tendrán que vigilar a las mismas fuerzas políticas que participaron en su elección, resolver controversias electorales, controlar la financiación de campañas y adoptar decisiones que pueden modificar candidaturas, afectar partidos e incluso resultar determinantes en disputas sobre resultados electorales.

Con su posesión este 1 de septiembre en Barranquilla, comienza oficialmente el periodo 2026-2030 del Consejo Nacional Electoral, una Sala Plena que tendrá en sus manos una parte esencial del sistema de garantías de la democracia colombiana.