
La crisis en la petrolera más grande del país suma un nuevo capítulo. A la reciente renuncia del presidente encargado Juan Carlos Hurtado se añade ahora la salida de Julio César Herrera, vicepresidente Comercial y de Mercadeo, señalado en una denuncia anónima que cuestiona contratos, relaciones comerciales y decisiones adoptadas durante la administración de Ricardo Roa. El directivo niega todas las acusaciones y asegura que su gestión afectó intereses de grupos internos acostumbrados al control de ciertos negocios.
Los cambios continúan sacudiendo a Ecopetrol. En medio del escándalo generado por los audios revelados en las últimas semanas sobre presuntas influencias en nombramientos y contratos dentro de la compañía, ahora se conoció la salida de Julio César Herrera, vicepresidente Comercial y de Mercadeo de la estatal petrolera y uno de los hombres más poderosos dentro de la estructura corporativa de la empresa.
La salida de Herrera se produce en un momento especialmente sensible para Ecopetrol, marcado por investigaciones internas, cuestionamientos sobre contrataciones multimillonarias y un creciente escrutinio sobre las decisiones adoptadas durante la presidencia de Ricardo Roa.
Conocido dentro de la compañía como “el hombre de Houston”, debido a su paso por Ecopetrol US Trading en Texas, Herrera quedó en el centro de una denuncia que pide revisar operaciones comerciales realizadas durante los últimos años y que lo vincula con supuestos favorecimientos a empresas privadas interesadas en negocios de petróleo y combustibles.
La denuncia que desencadenó la controversia
De acuerdo con el documento conocido por medios nacionales, el exdirectivo habría tenido un papel relevante en decisiones relacionadas con operaciones comerciales internacionales adelantadas desde la oficina de Houston.
La denuncia también revive cuestionamientos surgidos semanas atrás sobre un intento de compra de gas que habría sido impulsado desde dicha filial poco antes de terminar el anterior gobierno.
Además, señala la ampliación de contratos petroleros con empresas extranjeras y menciona supuestos beneficios otorgados a varias compañías privadas con las que Ecopetrol mantiene o mantuvo relaciones comerciales.
Entre las firmas mencionadas aparecen nombres como Cathay, Bimesur, BGN, TAC SAS, Petrodecol, Colmex Enterprises LLC, CI International Fuel y Trafigura, algunas vinculadas históricamente a operaciones de comercialización de hidrocarburos, importación de combustibles y transporte marítimo.
La denuncia incluso plantea interrogantes sobre el incremento en los volúmenes de crudo exportado a determinadas compañías y cuestiona por qué ciertas operaciones no fueron canalizadas por otras filiales internacionales de Ecopetrol.
La sombra de los audios y el caso Hurtado
La salida de Herrera ocurre pocos días después de la renuncia anticipada de Juan Carlos Hurtado, quien ejercía como presidente encargado de Ecopetrol.
La crisis comenzó tras la divulgación de un audio en el que, presuntamente, se hablaba de nombramientos estratégicos dentro de la compañía, decisiones sobre contratos y posibles intereses alrededor de negocios energéticos nacionales e internacionales.
Las grabaciones también mencionaban al empresario catalán Manel Grau, cercano a figuras relevantes del anterior gobierno, y hacían referencia a personas vinculadas con la estructura administrativa de la petrolera.
Aunque hasta ahora no existen conclusiones judiciales sobre el contenido de esos audios, las revelaciones provocaron una fuerte presión política y abrieron nuevas preguntas sobre la forma en que se tomaban algunas decisiones al interior de la empresa más importante del Estado colombiano.
“Yo llegué por hoja de vida”
Frente a los señalamientos, Herrera rechazó categóricamente todas las acusaciones.
El ahora exvicepresidente sostuvo que su llegada a Ecopetrol respondió exclusivamente a un proceso profesional y no a recomendaciones políticas.
“Mi hoja de vida demuestra que era la mejor. No es cierto que me hayan retirado de Ecopetrol por dudosas circunstancias. Fue por razones médicas”.
Según explicó, conoció a Ricardo Roa durante un encuentro empresarial en 2023 y posteriormente participó en un proceso de selección.
“Me dijo que pasara la hoja de vida y concursara. Gané el proceso y me contrataron después de varios meses”.
Herrera también aseguró que su ascenso a la vicepresidencia comercial obedeció a los resultados obtenidos durante su gestión en Houston y enfatizó que nunca promovió su traslado a Bogotá.
“Mis resultados fueron excepcionales. La junta me nombró en propiedad. Yo no lo pedí”.
La defensa de los negocios cuestionados
Uno de los puntos más controvertidos de la denuncia está relacionado con contratos petroleros suscritos con la compañía china Cathay.
Sobre ese tema, Herrera aseguró que no tiene facultades para aprobar contratos de manera individual.
“Yo no apruebo contratos, son comités. Yo manejo relaciones comerciales y estrategias, pero todas las decisiones pasan por instancias de aprobación”.
También negó irregularidades en las operaciones de exportación de crudo y explicó que los tiempos de negociación señalados en la denuncia son habituales en la industria internacional.
En cuanto a Bimesur, empresa que recibió varias asignaciones para importación de nafta, indicó que la selección respondió exclusivamente a criterios económicos.
“Ofrecieron los mejores precios y resultaban más competitivos para la compañía”.
Respecto a los cuestionamientos sobre TAC SAS, BGN y Petrodecol, sostuvo que no intervino en decisiones extraordinarias y aseguró que varias de las compañías mencionadas incluso se encuentran sancionadas o inhabilitadas para contratar actualmente con Ecopetrol.
“Pisé callos”
Durante sus explicaciones, Herrera fue más allá y afirmó que detrás de la denuncia podrían existir intereses internos afectados por cambios implementados durante su administración.
“Yo pisé callos”.
Según el exdirectivo, varias decisiones comerciales modificaron prácticas históricas dentro de la compañía y permitieron ampliar la participación de nuevos proveedores en negocios que tradicionalmente estaban concentrados en pocos actores.
Incluso aseguró que logró desmontar esquemas que, según él, favorecían a determinados operadores.
“Había una mafia. Le quitamos el negocio a una multinacional y duplicamos los ingresos para la refinería de Cartagena”.
Herrera atribuyó los ataques en su contra a antiguos funcionarios que, según dijo, no compartían los cambios impulsados en la gestión comercial de la estatal.
Una nueva crisis para la mayor empresa del país
La salida de Julio César Herrera confirma que Ecopetrol atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años.
La compañía enfrenta una creciente presión institucional por esclarecer las denuncias sobre contratos, nombramientos y presuntas influencias dentro de su estructura administrativa, mientras la auditoría interna evalúa el contenido de las denuncias y determina si deben ser remitidas a los organismos de control y a la Fiscalía.
El nuevo episodio se suma a una serie de movimientos directivos que han reconfigurado la cúpula de la petrolera en cuestión de semanas y que mantienen abiertas las preguntas sobre el alcance de las investigaciones internas, el futuro de varios negocios internacionales y la gobernanza de una empresa considerada estratégica para las finanzas públicas de Colombia.