Pacto Histórico no asistirá a la posesión de Abelardo de la Espriella y llama a una “desobediencia civil” desde el Congreso

La bancada del Pacto Histórico anunció que no participará en la sesión solemne del Congreso convocada para la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella en Cali. La decisión se convierte en el primer acto de frente al nuevo Gobierno antes de su instalación oficial.

A horas de la ceremonia de transmisión de mando, los congresistas del Pacto Histórico, junto con representantes de comunidades afrodescendientes e indígenas que respaldan la decisión, enviaron una carta a los presidentes del Senado, Honorio Henríquez, y de la Cámara de Representantes, Nicolás Barguil, informando que no asistirán a la sesión de Congreso Pleno programada para el 7 de agosto en Cali.

En el documento, la colectividad sostiene que su ausencia constituye un ejercicio legítimo de oposición política y una manifestación institucional de rechazo frente a decisiones adoptadas por el Gobierno entrante. Los congresistas calificaron la actuación como una forma de “desobediencia civil pública, pacífica y no violenta”, argumentando que buscan expresar su desacuerdo con medidas que consideran contrarias al espíritu de la Constitución de 1991 y al equilibrio entre los poderes públicos.

Una posesión marcada por la controversia

La decisión del Pacto Histórico se produce en medio del debate generado por el traslado de la posesión presidencial a Cali, un hecho sin precedentes en la historia política reciente del país. La ceremonia se realizará en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, luego de que el Congreso aprobara temporalmente el traslado de la sesión solemne fuera de Bogotá.

En la carta, la bancada de oposición señala que una ceremonia de tanta importancia constitucional debe preservar plenamente su naturaleza republicana y respetar la dignidad institucional del Congreso como órgano de representación popular. Además, recordó que mantiene cuestionamientos políticos sobre el proceso electoral y la legitimidad del nuevo Gobierno, aunque asegura que dichas controversias continúan siendo analizadas por las autoridades judiciales competentes.

Como parte de su decisión, los congresistas informaron que no reclamarán el pago correspondiente a esa jornada legislativa y que tampoco utilizarán recursos públicos destinados a transporte, alojamiento, logística o protocolo para desplazarse a Cali.

Un mensaje político al inicio del nuevo Gobierno

La ausencia del Pacto Histórico tendrá un fuerte impacto simbólico debido a que se trata de la principal fuerza política de oposición al gobierno de Abelardo de la Espriella. Analistas consideran que la decisión anticipa una relación tensa entre el Ejecutivo y un sector importante del Congreso desde el primer día de la nueva administración.

La postura también refleja la profunda polarización política que ha rodeado la organización de la posesión presidencial. Durante las últimas semanas diversas demandas intentaron frenar el traslado de la ceremonia a Cali, pero tanto el Consejo de Estado como el Tribunal Administrativo de Cundinamarca negaron las medidas cautelares solicitadas, permitiendo que el acto se realice según lo previsto.

Los expresidentes que tampoco estarán en la ceremonia

La lista de ausencias no se limita al bloque de oposición. La organización de la posesión también ha generado controversia por la exclusión de los expresidentes Ernesto Samper y Juan Manuel Santos, quienes no fueron invitados al evento. Diversos medios han señalado que la decisión obedeció a determinaciones tomadas por el equipo del mandatario electo debido a diferencias políticas con ambos exjefes de Estado.

Mientras tanto, otros expresidentes como Andrés Pastrana, Iván Duque y César Gaviria han sido mencionados entre los invitados a la ceremonia, aunque algunas asistencias estaban sujetas a confirmación en las horas previas al evento.

La exclusión de Samper y Santos generó reacciones públicas. El primero ironizó sobre su ausencia en redes sociales y aseguró que prefería asistir al Festival Petronio Álvarez que se realiza en Cali durante esas fechas.

La ausencia de algunos países europeos

La organización de la posesión también estuvo rodeada de discusiones diplomáticas luego de conocerse que varios países europeos inicialmente no figuraban entre las representaciones acreditadas para el evento. El equipo del presidente electo explicó que la situación obedeció a criterios administrativos relacionados con el estado de acreditación diplomática y no a decisiones políticas.

Según la explicación oficial, posteriormente fueron remitidas invitaciones a países como Estonia, Eslovenia, Eslovaquia, Croacia, Ucrania, Georgia, Serbia, Malta, Chipre y San Marino, después de revisar la información sobre el estado de sus representaciones diplomáticas en Colombia.

La controversia surgió porque varios sectores interpretaron inicialmente esas ausencias como un eventual distanciamiento diplomático con algunos países europeos. Sin embargo, el equipo de transición insistió en que la decisión respondió exclusivamente a procedimientos de acreditación y protocolo internacional.

Una posesión histórica bajo el signo de la división política

Aunque Cali se prepara para recibir delegaciones internacionales, mandatarios extranjeros e invitados especiales, la ausencia de la principal bancada de oposición convierte la ceremonia en uno de los actos de posesión más controvertidos de las últimas décadas.

El anuncio del Pacto Histórico deja claro que la confrontación política continuará más allá del cambio de gobierno. Mientras Abelardo de la Espriella se dispone a asumir oficialmente la Presidencia de la República, la oposición ha decidido enviar un mensaje contundente: no reconocerá con su presencia una ceremonia que considera cuestionable desde el punto de vista institucional y político. Una señal que anticipa que el nuevo cuatrienio comenzará marcado por un escenario de intenso debate y confrontación en el Congreso.