Lucas Murillo sigue luchando por su vida: médicos evalúan cirugía, trasplante o corazón artificial mientras avanza su recuperación en Bucaramanga

El niño de 7 años que conmovió al país al pedir ayuda al presidente Abelardo De La Espriella continúa bajo atención especializada en la Fundación Cardiovascular de Colombia. Aunque llegó con una infección y signos de descompensación, los especialistas reportan avances y trabajan para definir el tratamiento más adecuado para su compleja enfermedad cardíaca.

La historia de Lucas Francesco Murillo García ha mantenido en vilo a miles de colombianos durante los últimos días. El pequeño, oriundo de Cúcuta y diagnosticado desde su nacimiento con una grave cardiopatía congénita, logró que su caso trascendiera las fronteras de Norte de Santander luego de hacer un llamado público al presidente Abelardo De La Espriella, solicitando ayuda para acceder a un trasplante de corazón.

Tras conocerse su situación, se activó una ruta de atención que permitió su traslado el pasado 31 de agosto en un avión ambulancia de la Fundación Cardiovascular de Colombia (FCV) desde Cúcuta hasta Bucaramanga, donde actualmente recibe atención de alta complejidad por parte de un equipo multidisciplinario de especialistas.

El estado de salud de Lucas

De acuerdo con el médico Víctor Castillo, presidente de la Fundación Cardiovascular y uno de los profesionales que lidera su atención, Lucas ingresó al centro médico en condiciones que exigían una evaluación inmediata.

Aunque llegó estable, los especialistas encontraron que presentaba signos de descompensación relacionados con su enfermedad cardíaca y un cuadro infeccioso que le generaba fiebre cercana a los 39 grados centígrados.

«Lo veíamos bastante cianótico y descompensado«, explicó el especialista al referirse al estado en el que fue recibido el menor.

Actualmente, la prioridad médica es controlar completamente la infección antes de avanzar con procedimientos diagnósticos invasivos que permitan conocer con precisión la condición de su corazón.

Una enfermedad compleja

Lucas nació con síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, una malformación congénita poco frecuente en la que el lado izquierdo del corazón no se desarrolla de manera adecuada durante la gestación.

Según explicó el doctor Castillo, el niño funciona prácticamente con un solo ventrículo cardíaco.

«Esencialmente tiene medio corazón. El corazón izquierdo estuvo atrófico durante su formación«, indicó el especialista.

Esta condición obliga a que los pacientes sean sometidos a varias cirugías durante los primeros años de vida para garantizar que el organismo pueda recibir suficiente oxígeno y mantener un adecuado flujo sanguíneo.

Los exámenes que determinarán su futuro

Una vez los médicos logren controlar completamente la infección, Lucas será sometido a una serie de evaluaciones especializadas.

Entre ellas están:

  • Cateterismo cardíaco.
  • Tomografía axial computarizada (TAC).
  • Estudios hemodinámicos.
  • Evaluaciones de presión pulmonar.
  • Análisis integrales de función cardíaca.

Los resultados permitirán determinar cuál es la mejor alternativa terapéutica para el menor.

Los especialistas han sido enfáticos en señalar que no existe una decisión tomada y que cualquier intervención dependerá de los hallazgos clínicos de los próximos días.

Tres opciones sobre la mesa

La primera alternativa que evalúa el equipo médico es la realización de la cirugía de Fontán, considerada la tercera y última etapa reconstructiva para pacientes con un solo ventrículo funcional.

Esta intervención busca optimizar la circulación sanguínea y mejorar significativamente la calidad de vida del paciente.

«Tenemos que verificar muy bien las presiones para determinar si es posible avanzar hacia la cirugía de Fontán», explicó Castillo.

Si los estudios demuestran que el organismo de Lucas no reúne las condiciones necesarias para esta intervención, los especialistas analizarán otras posibilidades.

Entre ellas se encuentran:

Trasplante de corazón

La opción que inicialmente motivó el llamado público del menor sigue siendo una posibilidad médica. Sin embargo, dependerá del estado clínico de Lucas y de los resultados de los exámenes que serán practicados una vez se supere la infección.

Corazón artificial

Los especialistas también contemplan la posibilidad de utilizar dispositivos de asistencia mecánica circulatoria, conocidos comúnmente como corazones artificiales, una tecnología que puede servir como puente hacia un trasplante o como tratamiento temporal en pacientes con insuficiencia cardíaca severa.

Una recuperación que genera esperanza

Pese a la complejidad del diagnóstico, los médicos se muestran moderadamente optimistas.

Según el doctor Castillo, si las evaluaciones concluyen que Lucas puede acceder a la cirugía de Fontán y esta resulta exitosa, la recuperación podría ser favorable.

«Estos niños, si tienen una fisiología adecuada y se les practica la cirugía, rápidamente pueden recuperarse», señaló.

Por ahora, el menor permanece bajo monitoreo permanente mientras recibe tratamiento para controlar la infección y estabilizar completamente su estado de salud.

La respuesta del presidente Abelardo De La Espriella

El caso de Lucas adquirió alcance nacional después de que el niño pidiera ayuda directamente al presidente Abelardo De La Espriella.

Tras conocerse la situación, el mandatario manifestó públicamente su interés en acompañar el proceso y gestionó acciones para facilitar el acceso del menor a una valoración especializada de alta complejidad.

La rápida articulación entre entidades de salud y organismos del sistema permitió concretar el traslado aéreo hacia Bucaramanga y garantizar que el niño fuera recibido por uno de los centros cardiovasculares más importantes del país.

El papel del Ministerio de Salud y la Nueva EPS

La atención del caso también ha involucrado a las autoridades sanitarias y a la Nueva EPS, entidad encargada de asegurar la continuidad de los servicios médicos requeridos por el menor.

Las instituciones participan en el seguimiento del proceso asistencial y en la coordinación de las autorizaciones y procedimientos que puedan requerirse según las decisiones médicas que se adopten en los próximos días.

El objetivo es garantizar que Lucas tenga acceso oportuno a todas las alternativas terapéuticas que resulten necesarias para preservar su vida.

Una historia que conmovió a Colombia

Mientras avanza la evaluación médica, miles de personas siguen pendientes de la evolución del pequeño.

La familia ha agradecido las muestras de solidaridad recibidas desde distintos rincones del país y continúa pidiendo oraciones por la recuperación de Lucas.

Por ahora, los próximos días serán decisivos. El control de la infección permitirá realizar los exámenes especializados que determinarán si el niño puede someterse a la cirugía de Fontán o si deberá iniciar el camino hacia otras alternativas como un trasplante de corazón o el uso de tecnología de asistencia cardíaca.

Lo cierto es que, después de años de dificultades para acceder al procedimiento que necesitaba, Lucas finalmente se encuentra en un centro de alta complejidad donde especialistas estudian cada posibilidad para darle una nueva oportunidad de vida.