
En una ceremonia histórica realizada por primera vez fuera de Bogotá, Jorge Eliécer Laverde Vargas tomó posesión como Contralor General de la República para el periodo 2026-2030. El acto se llevó a cabo en La Dorada, Caldas, su tierra natal, y contó con la presencia del presidente Abelardo de la Espriella, ministros, congresistas y autoridades regionales.
Laverde fue elegido por el Congreso de la República el pasado 12 de agosto con un respaldo de 269 votos, consolidándose como el nuevo jefe del máximo organismo de control fiscal del país. Antes de asumir la Contraloría, se desempeñó durante más de una década como secretario de la Comisión Sexta del Senado y construyó una trayectoria en el sector público, la academia y los organismos de control.
El nuevo contralor es abogado y doctor en Derecho de la Universidad Católica de Colombia, cuenta con estudios posdoctorales en la Universidad de Bolonia, Italia, además de maestrías en Gobierno del Territorio y Administración de Negocios (MBA). También ha ejercido como procurador judicial, diputado de la Asamblea de Caldas y docente de la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP).
Durante su discurso de posesión, Laverde prometió una entidad más moderna y efectiva en la lucha contra la corrupción. “Hoy asumo una deuda de honor con la historia, con la provincia y con más de 50 millones de colombianos que exigen ver el fruto sagrado de sus impuestos reflejados en dignidad, obras y desarrollo”, afirmó. También advirtió que el país no puede seguir permitiendo que cerca de 50 billones de pesos al año se pierdan entre la corrupción y la ineficiencia.
El funcionario anunció que impulsará una Contraloría “predictiva, tecnológica, descentralizada y firme”, apoyada en inteligencia artificial, analítica avanzada de datos y auditorías en tiempo real para detectar irregularidades antes de que se produzcan detrimentos patrimoniales.
¿Qué hace la Contraloría General?
La Contraloría General de la República es el organismo encargado de ejercer el control fiscal sobre la administración y el manejo de los recursos y bienes públicos. Su función principal es vigilar que los dineros del Estado sean utilizados de manera eficiente, transparente y conforme a la ley, además de adelantar procesos de responsabilidad fiscal cuando se detectan posibles pérdidas para el patrimonio público.
Con la llegada de Laverde, el país inicia una nueva etapa en la vigilancia de los recursos públicos, en medio de un ambiente de fuerte exigencia ciudadana por mayores controles frente a los casos de corrupción y despilfarro estatal.