El último viaje internacional de Gustavo Petro: Cuba será el destino de su despedida diplomática antes de dejar la Presidencia

El presidente Gustavo Petro viajará este viernes a La Habana para reunirse con Miguel Díaz-Canel en lo que será su última visita oficial al exterior antes de entregar el poder el próximo 7 de agosto a Abelardo De La Espriella. El encuentro ocurre en medio de profundas diferencias entre el gobierno saliente y el entrante sobre las relaciones con Cuba.

A una semana del cambio de mando en Colombia, el presidente Gustavo Petro emprenderá este viernes su último viaje internacional como jefe de Estado. El mandatario visitará Cuba durante dos días para sostener una reunión oficial con el presidente Miguel Díaz-Canel, en una agenda que marca el cierre de una administración caracterizada por el fortalecimiento de los vínculos diplomáticos con la isla caribeña.

Petro permanecerá en La Habana hasta el sábado y que, aunque la agenda definitiva y la conformación de la comitiva todavía se encuentran en ajuste, ya está confirmado un encuentro bilateral con Díaz-Canel.

La visita tendrá un significado especial por producirse en los últimos días de gobierno del primer presidente de izquierda en la historia reciente de Colombia y en un momento en el que el país se prepara para la llegada al poder de Abelardo De La Espriella, quien ha anunciado un cambio radical en la política exterior hacia Cuba.

Un viaje de despedida antes del cambio de gobierno

El desplazamiento a La Habana se convierte en la última salida oficial de Petro al exterior antes de concluir su mandato constitucional el próximo 7 de agosto.

Durante casi cuatro años de gobierno, Petro impulsó una agenda internacional basada en la integración regional, el diálogo político con gobiernos de distintas tendencias ideológicas y el fortalecimiento de las relaciones con países latinoamericanos, entre ellos Cuba.

La isla desempeñó un papel relevante durante su administración no solo en materia diplomática, sino también como escenario para los procesos de paz impulsados por el Gobierno colombiano con diferentes grupos armados.

Por ello, la visita a La Habana representa también un gesto de reconocimiento a un aliado que acompañó varias de las iniciativas de paz defendidas por la Casa de Nariño durante los últimos años.

Petro y su defensa permanente de Cuba

La relación entre Gustavo Petro y el gobierno cubano se ha caracterizado por una cercanía política evidente.

En diferentes escenarios internacionales, el mandatario colombiano ha defendido el fin del embargo económico impuesto por Estados Unidos sobre la isla y ha cuestionado las consecuencias humanitarias de esa política.

Durante una entrevista concedida en abril pasado, Petro calificó el bloqueo estadounidense como una medida que afecta gravemente a la población cubana.

«El bloqueo es genocidio, matar a un pueblo de hambre, eso debería ser extirpado de la historia de la humanidad», afirmó entonces el jefe de Estado colombiano, reiterando que la solución pasa por el diálogo entre Washington y La Habana.

Esa postura se mantuvo incluso en los últimos meses de gobierno, cuando Colombia envió cerca de 100 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba para apoyar la atención de las emergencias causadas por el huracán Melissa y por la crisis energética que atraviesa la isla.

Abelardo De La Espriella anuncia ruptura con Cuba y Nicaragua

La visita de Petro ocurre apenas días después de que el presidente electo Abelardo De La Espriella anunciara una profunda reestructuración del servicio diplomático colombiano.

Entre las medidas reveladas por el próximo mandatario se encuentra el cierre de al menos catorce embajadas y una revisión integral de la presencia diplomática del país en el exterior.

Sin embargo, lo que más llamó la atención fue su decisión de romper vínculos diplomáticos con Cuba y Nicaragua.

«Estas decisiones no significan romper relaciones diplomáticas con esos países, excepto con Cuba y Nicaragua. En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías«, manifestó recientemente De La Espriella.

La declaración marca una diferencia sustancial frente a la política exterior desarrollada por Petro y anticipa uno de los cambios más importantes que experimentará la diplomacia colombiana a partir del 7 de agosto.

¿Quién quedará encargado de la Presidencia?

Durante los dos días que durará la visita oficial a Cuba, las funciones constitucionales del Gobierno continuarán desarrollándose con normalidad en Colombia.

Hasta el momento, la Presidencia no ha informado la expedición de un decreto especial para designar funciones presidenciales durante la ausencia temporal del mandatario, por lo que el Gobierno seguirá operando conforme a los mecanismos institucionales previstos para este tipo de desplazamientos oficiales.

El cierre de una etapa política

El viaje a La Habana simboliza el final de una etapa en la política exterior colombiana y se convierte en uno de los últimos actos internacionales de Gustavo Petro antes de entregar la banda presidencial.

Mientras el mandatario saliente fortalece sus últimos lazos diplomáticos con uno de sus principales aliados regionales, el gobierno entrante prepara una estrategia que promete modificar significativamente las relaciones de Colombia con varios países de América Latina.

La reunión entre Petro y Díaz-Canel será, en consecuencia, mucho más que un encuentro protocolario: representará el cierre de una visión diplomática y el preludio de un nuevo rumbo en la política exterior colombiana.