
El organismo de control busca establecer si las condiciones de mantenimiento del estadio y la ejecución del contrato de concesión pudieron afectar los recursos públicos. También revisará posibles pérdidas económicas por aplazamientos o cancelaciones de eventos deportivos.
La Contraloría de Bogotá abrió una indagación preliminar para determinar si las condiciones de operación y mantenimiento del estadio Nemesio Camacho El Campín, así como la ejecución del contrato de concesión, pudieron ocasionar afectaciones al patrimonio público de la capital.
La decisión se tomó tras una visita administrativa realizada por la Dirección de Reacción Inmediata del organismo de control, durante la cual se verificó el estado del terreno de juego y se revisó la documentación entregada por el concesionario y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD).
La actuación busca establecer si se han cumplido las obligaciones contractuales relacionadas con el mantenimiento de la gramilla, la disponibilidad del escenario deportivo y la responsabilidad por los costos que implique su recuperación o eventual reemplazo.
Cuatro aspectos bajo revisión
La indagación preliminar se concentrará en cuatro líneas de investigación. La primera corresponde al cumplimiento del contrato de concesión No. IDRD-CTO-2772-2024, particularmente en lo relacionado con la disponibilidad del estadio para eventos deportivos y las obligaciones de mantenimiento del terreno de juego.
El segundo aspecto comprende la supervisión del IDRD y la interventoría del contrato No. IDRD-SG-3959-2024. En este punto, la Contraloría examinará las actuaciones adelantadas frente al estado de la gramilla, las decisiones sobre su mantenimiento o reemplazo y la justificación de los pagos efectuados con recursos públicos.
El tercer frente busca establecer las posibles consecuencias económicas derivadas de la eventual indisponibilidad del estadio, incluidos los aplazamientos o cancelaciones de partidos y las posibles reclamaciones, indemnizaciones o contingencias que puedan comprometer las finanzas del Distrito.
Finalmente, el organismo de control determinará si existen posibles irregularidades con incidencia fiscal y, de ser el caso, cuantificará el eventual daño patrimonial e identificará a los presuntos responsables.
Contraloría también auditará el contrato de concesión
De manera independiente a la indagación preliminar, la Contraloría de Bogotá adelantará una auditoría de cumplimiento sobre el contrato de Asociación Público-Privada (APP) del estadio El Campín y la gestión del IDRD.
Esta auditoría, prevista en el Plan Distrital de Vigilancia y Control Fiscal 2026, evaluará las obligaciones contractuales, la estructuración y sostenibilidad del modelo financiero y las contraprestaciones económicas que debe recibir el Distrito por la concesión.
La revisión también incluirá los ingresos derivados de eventos musicales y la efectividad de los mecanismos de supervisión e interventoría. El análisis abarcará desde la etapa de factibilidad hasta la transición a la fase de construcción.
Con estas actuaciones, el organismo de control busca establecer si la concesión cumple las condiciones pactadas y si se están protegiendo adecuadamente los recursos públicos de Bogotá.
La apertura de la indagación preliminar no implica, por sí sola, que se haya comprobado un daño patrimonial o la existencia de responsables fiscales. Su propósito es recopilar y evaluar los elementos necesarios para determinar si hay mérito para avanzar en las actuaciones correspondientes.