Condenan a más de 20 años de prisión al exjefe paramilitar Hernán Giraldo por violencia sexual contra menores

A 20 años y 11 meses de prisión fue condenado el excomandante paramilitar Hernán Giraldo Serna, conocido como alias “El Patrón”, “El Señor de la Sierra” o “El Viejo”, al hallarlo responsable de múltiples delitos sexuales cometidos contra niñas entre 2004 y 2006. La decisión judicial constituye uno de los fallos más relevantes de los últimos años relacionados con violencia sexual en el marco del conflicto armado colombiano.

La sentencia, emitida bajo los parámetros de la Ley 600 de 2000, concluyó que el exjefe del Frente Resistencia Tayrona de las desaparecidas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) utilizó su posición de poder y control territorial para someter sexualmente a menores de edad que, en algunos casos, apenas tenían entre 11 y 12 años cuando comenzaron los abusos.

La Fiscalía General de la Nación calificó los hechos como una expresión extrema de violencia basada en género y abuso de poder, cometidos en un contexto dominado por estructuras armadas ilegales que ejercían control sobre amplias zonas de la región Caribe.

Los hechos por los que fue condenado

De acuerdo con la investigación liderada por una fiscal especializada en derechos humanos, Giraldo obligó a varias menores de edad a convivir con él en fincas bajo su control y las sometió a relaciones sexuales forzadas durante varios años.

La evidencia recopilada durante el proceso estableció que tres niñas fueron víctimas directas de explotación y violencia sexual entre 2004 y 2006.

Según el expediente judicial, los abusos no se detuvieron cuando el entonces jefe paramilitar fue privado de la libertad en Colombia. La Fiscalía documentó que las menores eran trasladadas periódicamente hasta los centros penitenciarios donde permanecía recluido antes de su extradición a Estados Unidos.

La investigación estableció que, para el ingreso a las prisiones, las menores de edad contaban con el permiso de la persona que tenía su custodia. En los centros penitenciarios fueron abusadas sexualmente y sometidas a distintos actos ilícitos por parte del exjefe paramilitar”, señaló la Fiscalía.

Las visitas ocurrieron en establecimientos carcelarios de Medellín, Itagüí y Barranquilla, donde Giraldo permaneció detenido antes de ser extraditado por cargos relacionados con narcotráfico.

Embarazos forzados y una orden de aborto

Uno de los aspectos más graves documentados dentro del proceso judicial corresponde a las consecuencias que tuvieron los abusos sobre las víctimas.

La Fiscalía estableció que una de las menores quedó embarazada cuando tenía apenas 14 años y posteriormente fue obligada a abortar.

Una de las jóvenes, al cumplir 14 años, quedó embarazada y fue obligada a abortar por orden del hoy condenado”, indicó el ente investigador.

Otra de las víctimas dio a luz a un hijo producto de las agresiones sexuales atribuidas al excomandante paramilitar.

La investigación también reveló que una tercera víctima, quien presentaba una discapacidad cognitiva, fue sometida a condiciones de servidumbre y explotación bajo el dominio de la estructura criminal encabezada por Giraldo.

Un proceso judicial que tardó años

La resolución de acusación contra el exjefe paramilitar fue emitida el 6 de septiembre de 2022. Posteriormente, en 2025, las autoridades judiciales reconocieron el expediente como un caso de lesa humanidad, lo que permitió reforzar el análisis de los hechos dentro del contexto de las violaciones sistemáticas de derechos humanos ocurridas durante el conflicto armado.

Tras varios años de investigación y audiencias judiciales, Giraldo decidió aceptar los cargos durante las etapas preparatorias del juicio y se acogió a la figura de sentencia anticipada.

Esa aceptación permitió avanzar hacia la emisión de la condena definitiva anunciada este 28 de julio de 2026.

¿Quién es Hernán Giraldo?

Hernán Giraldo Serna es considerado uno de los más temidos exjefes paramilitares que operaron en la costa Caribe colombiana.

Durante años dirigió el Frente Resistencia Tayrona de las AUC, organización que ejerció control armado sobre amplios territorios de la Sierra Nevada de Santa Marta y zonas de Magdalena, Cesar y La Guajira.

Las autoridades lo señalaron durante décadas como responsable de homicidios, desapariciones forzadas, desplazamientos, torturas, amenazas y múltiples violaciones a los derechos humanos.

Su influencia dentro del paramilitarismo le permitió consolidar una extensa estructura criminal que manejaba actividades relacionadas con narcotráfico, control territorial y economías ilegales.

Debido a ese dominio criminal, era conocido con sobrenombres como “El Patrón”, “El Viejo”, “El Señor de la Sierra” y “El Taladro”.

Extradición a Estados Unidos y regreso a Colombia

En mayo de 2008, Giraldo fue uno de los jefes paramilitares extraditados por el Gobierno colombiano a Estados Unidos para enfrentar procesos relacionados con narcotráfico.

En territorio estadounidense cumplió condena hasta que fue deportado a Colombia en enero de 2021 para responder por las investigaciones y condenas pendientes ante la justicia nacional.

Desde entonces ha enfrentado distintos procesos relacionados con crímenes cometidos durante el conflicto armado.

Actualmente permanece recluido en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, en Antioquia.

Antecedentes judiciales y perfil criminal

Las autoridades colombianas consideran a Hernán Giraldo como uno de los principales perpetradores de violencia sexual dentro del conflicto armado.

Además de los delitos sexuales por los cuales acaba de ser condenado, ha sido investigado y procesado por hechos relacionados con:

  • Homicidios.
  • Desapariciones forzadas.
  • Torturas.
  • Desplazamiento forzado.
  • Concierto para delinquir.
  • Narcotráfico.
  • Violaciones a los derechos humanos.

Diversos informes judiciales y de organismos de derechos humanos han señalado que las estructuras bajo su mando utilizaron de manera sistemática la intimidación, el control social y la violencia contra poblaciones vulnerables.

Un fallo que reivindica a las víctimas

Organizaciones de derechos humanos han señalado que la sentencia representa un avance en el reconocimiento de la violencia sexual cometida durante el conflicto armado colombiano, un fenómeno que durante años permaneció invisibilizado en numerosas regiones del país.

La condena de 20 años y 11 meses de prisión constituye una de las decisiones más significativas contra un antiguo comandante paramilitar por delitos sexuales cometidos contra menores de edad.

Para las víctimas y sus familias, el fallo representa un paso hacia el esclarecimiento de los hechos y el reconocimiento judicial de los daños sufridos durante años bajo el poder de una de las estructuras armadas ilegales más temidas de la región Caribe.