Condenan a 16 años de cárcel a exprofesor del Marymount por abuso sexual de una estudiante

La “pseudoamistad” que analizó la sentencia

Cuatro años después de que estallara el escándalo que sacudió al reconocido colegio Marymount de Bogotá, la justicia condenó en primera instancia a Mauricio Zambrano Celis, exprofesor de Educación Física, por delitos sexuales contra una estudiante menor de edad. La jueza ordenó su captura inmediata, pero las autoridades desconocen su paradero desde marzo de 2022. Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que el docente se aprovechó de su posición de autoridad, de la confianza de la adolescente y del difícil momento emocional que atravesaba tras la muerte de su padre.

Cuatro años después de que las denuncias contra el profesor Mauricio Zambrano Celis provocaran una profunda crisis en el colegio Marymount de Bogotá, la justicia tomó una de las decisiones más importantes dentro del proceso: el exdocente fue condenado a 16 años de prisión por delitos sexuales cometidos contra una estudiante menor de edad.

La decisión fue adoptada por la jueza novena Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Bogotá, quien declaró responsable a Zambrano por acto sexual y acceso carnal en persona puesta en incapacidad de resistir, en hechos ocurridos entre finales de 2021 y febrero de 2022. La sentencia es de primera instancia y todavía puede ser recurrida por la defensa.

La jueza ordenó su captura inmediata para que, una vez sea localizado, sea trasladado a un establecimiento penitenciario y comience a cumplir la pena si la decisión queda ejecutoriada. Las autoridades desconocen oficialmente su paradero desde el 10 de marzo de 2022, cuando un juez de control de garantías decidió no imponerle medida de aseguramiento en cárcel.

La condena: 16 años de prisión

La decisión judicial conocida este 31 de agosto establece una pena de 16 años de cárcel.

Además de la prisión, el despacho impuso a Zambrano una inhabilitación para ejercer derechos y funciones públicas durante el mismo periodo de la pena principal.

Uno de los puntos centrales de la sentencia fue establecer si la relación que el profesor construyó con la adolescente había afectado su capacidad para comprender y oponerse a las conductas sexuales.

La justicia concluyó que Zambrano utilizó precisamente su condición de profesor, la admiración que generaba dentro del colegio y la confianza que había conseguido de la estudiante para construir un vínculo que terminó colocando a la adolescente en una situación de inferioridad psíquica.

Instrumentalizó la relación de confianza y autoridad derivada de su condición de docente”, señaló la jueza al explicar uno de los fundamentos de su decisión.

La víctima una estudiante

El contexto personal de la víctima tuvo un peso especial durante el juicio.

La Fiscalía sostuvo que Zambrano conocía las condiciones de vulnerabilidad emocional de la adolescente, entre ellas la muerte reciente de su padre, dificultades de autoestima, necesidad de aprobación de figuras adultas y la ausencia de su hermana mayor.

Según la tesis de la acusación, en lugar de ejercer el papel de protección que correspondía a un profesor, Zambrano habría utilizado esas circunstancias para acercarse progresivamente a la estudiante.

La Fiscalía describió durante el proceso que el docente generó una situación de inferioridad psíquica y sostuvo que el relato de la víctima fue “coherente, persistente, detallado respecto a las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos”.

El ente acusador aseguró que el profesor incorporó a la adolescente a conversaciones de contenido sexual, le dio un trato diferente al de otras estudiantes y consiguió convertirse para ella en una figura cuya aprobación tenía un enorme peso emocional.

Según la Fiscalía, la evidencia permitió concluir que las conductas sexuales no surgieron de una decisión libre e informada de la adolescente, sino de una voluntad condicionada por la influencia emocional que el adulto había construido sobre ella.

Lo que sostuvo la Fiscalía

Durante el juicio, realizado de manera reservada para proteger la intimidad de la víctima, la Fiscalía planteó que Zambrano utilizó su posición de superioridad como profesor.

En la acusación, el ente investigador sostuvo que fueron:

Hechos de abuso sexual que se dieron cuando el profesor, aprovechándose de su calidad de docente, de su grado de superioridad, de la confianza depositada por la menor en él, del estado emocional y psicológico que estaba atravesando, ejerció actos idóneos tendientes a colocarla en estado de inferioridad psíquica, que impedían, para ese momento, a la niña comprender la connotación de su comportamiento, las consecuencias y oponerse a los hechos de abuso sexual a los que fue sometida”.

El proceso estableció que los hechos objeto de esta condena ocurrieron entre diciembre de 2021 y febrero de 2022, cuando Zambrano seguía desempeñándose como profesor de Educación Física del Marymount.

La jueza le dio credibilidad al testimonio de la víctima

Uno de los elementos decisivos para llegar a la condena fue la declaración de la adolescente.

La defensa cuestionó aspectos del relato, pero el juzgado concluyó que la versión permaneció firme y encontró respaldo en otros elementos incorporados durante el proceso.

En estas circunstancias, se encuentra que el relato reúne los criterios de credibilidad exigidos por la jurisprudencia para su valoración en delitos contra la libertad de integridad y formación sexual”, señaló la jueza.

El despacho destacó además que la víctima narró con naturalidad circunstancias favorables y desfavorables para sus propios intereses y que su versión encontró “corroboración objetiva en múltiples elementos periféricos de prueba”.

Durante el juicio fueron valorados entrevistas, testimonios, documentación, valoraciones forenses y evidencia médica. La sentencia concluyó que los hallazgos científicos incorporados al expediente eran compatibles con aspectos de la dinámica narrada por la adolescente.

“No surge de la fantasía”

La sentencia también abordó los argumentos que pretendían cuestionar si el relato de la estudiante podía haber sido construido o influenciado por terceros.

La jueza descartó esa hipótesis.

La descripción detallada de los actos sexuales que da cuenta la víctima no surge de la fantasía de la implementación de recuerdos por parte de un tercero, al contrario, son producto de la vivencia”, señaló el despacho.

La justicia tuvo además en cuenta las consecuencias psicológicas que presentaba la estudiante.

De acuerdo con lo expuesto durante el juicio, la adolescente sufrió episodios de tristeza, llanto, ansiedad, sentimientos de culpa y confusión, además de afectaciones en la confianza hacia otras personas y en su proyecto de vida.

La “pseudoamistad” que analizó la sentencia

Otro de los apartes relevantes de la decisión judicial analiza la manera como el profesor habría transformado una relación propia del entorno escolar en un vínculo emocional.

La adolescente, según la sentencia, buscaba afecto, compañía, reconocimiento y aprobación de una persona a la que admiraba dentro de la institución.

La adolescente no se aproximaba a los encuentros buscando satisfacer un interés sexual propio, sino procurando conservar una relación emocional cuya continuidad dependía, según ella lo percibía, de responder a las expectativas del adulto”, explicó el despacho.

La jueza utilizó incluso el concepto de una “pseudoamistad” para explicar cómo esa relación habría incidido en la capacidad de la estudiante para interpretar lo que estaba ocurriendo.

Según la sentencia, la confianza fue utilizada para modificar la percepción que la menor tenía de la relación: dejó de verlo exclusivamente como una figura de autoridad y comenzó a percibirlo como confidente, amigo e incluso una posible pareja sentimental.

El escándalo que estalló en el Marymount en 2022

El caso se hizo público en febrero de 2022 y generó una enorme conmoción dentro y fuera del Marymount.

El nombre de Mauricio Zambrano comenzó a aparecer después de que estudiantes y exalumnas denunciaran presuntos comportamientos sexuales inapropiados ocurridos durante diferentes años.

En aquel momento, la Asociación de Exalumnas recopiló alrededor de 20 testimonios de jóvenes que aseguraban haber sufrido situaciones de presunto acoso o abuso cuando eran estudiantes. Es importante diferenciar esas denuncias de la sentencia conocida ahora: la condena de 16 años corresponde al caso concreto de una estudiante, y no significa que judicialmente se hayan probado todos los testimonios divulgados públicamente en 2022.

Las denuncias desencadenaron protestas, pronunciamientos de familias y exalumnas y una crisis institucional dentro del colegio.

La entonces rectora, María Ángela Torres, terminó dejando el cargo en medio de la controversia.

¿Quién es Mauricio Zambrano?

Mauricio Zambrano Celis construyó buena parte de su trayectoria profesional dentro del Marymount.

La información pública disponible indica que trabajó durante más de 14 años en el colegio, donde comenzó y desarrolló funciones como profesor de Educación Física.

Con el paso del tiempo también se convirtió en entrenador y director técnico del equipo de fútbol de la institución y en varias oportunidades ejerció como director de curso, posiciones que aumentaron su cercanía con las estudiantes.

El deporte fue precisamente uno de los espacios en los que tuvo mayor reconocimiento.

Fotografías institucionales de la época lo mostraban como encargado de selecciones deportivas del colegio y diferentes testimonios recopilados después de las denuncias lo describieron como un profesor conocido y admirado dentro de la comunidad estudiantil.

Renunció al colegio en febrero de 2022

Cuando las denuncias comenzaron a conocerse públicamente, el colegio tomó decisiones internas.

Zambrano terminó renunciando el 24 de febrero de 2022, después de haber sido separado de sus funciones por la entonces rectora.

La Fiscalía ya había comenzado a recopilar información y testimonios sobre lo sucedido.

El caso rápidamente pasó de la controversia escolar a los estrados judiciales.

Fue capturado, pero un juez lo dejó en libertad

El 9 de marzo de 2022, la Fiscalía capturó a Zambrano.

La detención se produjo en el barrio Roma, localidad de Kennedy, en Bogotá. Posteriormente fue presentado ante un juez de control de garantías.

La Fiscalía pidió que fuera enviado preventivamente a prisión y argumentó, entre otras cosas, que representaba un peligro para la sociedad.

Sin embargo, el 10 de marzo de 2022, el juez Polidoro Bernal consideró que no era necesaria una medida de aseguramiento privativa de la libertad y ordenó dejarlo libre mientras continuaba vinculado a la investigación.

Zambrano no aceptó entonces los cargos que le fueron imputados y se declaró inocente.

Esa decisión sería determinante para lo que ocurrió posteriormente.

Desde ese día se desconoce oficialmente dónde está

Según la información conocida ahora con la sentencia, desde el 10 de marzo de 2022 las autoridades desconocen el paradero de Mauricio Zambrano.

Durante estos cuatro años circularon versiones sobre una posible salida del país e incluso publicaciones periodísticas mencionaron la posibilidad de que hubiera viajado a Ecuador. Sin embargo, no existe hasta ahora confirmación oficial pública suficiente que permita establecer con certeza dónde se encuentra.

Por esa razón, la noticia de la condena vino acompañada de una orden concreta: capturarlo inmediatamente.

Fiscalía y Policía deberán ubicarlo para hacer efectiva la decisión judicial.

Una sentencia que todavía puede ser apelada

Aunque Zambrano ya fue declarado penalmente responsable y condenado a 16 años, el proceso judicial todavía no ha terminado.

La decisión del Juzgado Noveno Penal del Circuito es de primera instancia, lo que significa que la defensa tiene derecho a presentar los recursos correspondientes para que un tribunal superior revise la sentencia.

Por ello, la condena todavía no está ejecutoriada.

La orden de captura, sin embargo, fue emitida por el despacho después de determinar que la pena deberá cumplirse en establecimiento carcelario.

El reto inmediato de las autoridades será encontrar a un hombre cuyo paradero permanece desconocido desde hace más de cuatro años.

El caso que comenzó como una serie de denuncias dentro de uno de los colegios privados más reconocidos de Bogotá llega así a una decisión judicial trascendental: la justicia consideró probado, más allá de duda razonable en primera instancia, que Mauricio Zambrano utilizó la confianza y autoridad que tenía como profesor para abusar sexualmente de una estudiante que atravesaba una profunda situación de vulnerabilidad emocional.

Ahora, mientras la sentencia entra en la etapa de recursos, queda una pregunta pendiente: ¿dónde está Mauricio Zambrano y cuándo podrá hacerse efectiva la orden de captura para que responda ante la justicia?