
“Vengan a Colombia. Inviertan en Colombia. Crezcan y prosperen con Colombia. Crean en Colombia”. Con este llamado a la comunidad internacional, el Gobierno colombiano presentó ante la Asamblea General de Naciones Unidas su visión sobre seguridad, economía, terrorismo, derechos humanos, soberanía y multilateralismo. El vicepresidente José Manuel Restrepo llevó a Nueva York el mensaje del presidente Abelardo de la Espriella, quien reiteró su decisión de permanecer en Colombia durante los cuatro años de su mandato.
NUEVA YORK — Colombia presentó este jueves 24 de septiembre ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas las principales líneas de política exterior y de gobierno de la administración de Abelardo de la Espriella.
El encargado de ocupar el atril de Naciones Unidas fue el vicepresidente José Manuel Restrepo, quien leyó el discurso preparado por el jefe de Estado.
De la Espriella explicó en el propio texto la razón de su ausencia.
“Le he pedido al señor vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, que en mi representación lea este mensaje. Lo he hecho porque le aseguré al pueblo colombiano que no saldré del país durante los cuatro años de mi mandato. Estoy cumpliendo esa promesa”.
La delegación colombiana en Nueva York también está integrada por el canciller Omar Bula, el ministro de Comercio Mauricio Gómez, la embajadora de Colombia en Estados Unidos, María Consuelo Araújo, y otros funcionarios.
El discurso puso sobre la mesa una serie de mensajes que permiten identificar la línea que el nuevo Gobierno pretende llevar al escenario internacional: recuperar la confianza en Colombia, enfrentar militar y judicialmente a las estructuras armadas, buscar una definición internacional común del terrorismo, atraer inversión, defender la iniciativa privada, reformar el funcionamiento del multilateralismo y mantener la soberanía de los Estados.
Estos fueron los 10 grandes mensajes que Colombia llevó ante Naciones Unidas.
1. “Lo que no podemos ni sabemos hacer es rendirnos”
El discurso comenzó con la tragedia que enfrentó Colombia apenas tres días después de la posesión presidencial: el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó.
Restrepo recordó ante la comunidad internacional que el desastre dejó cientos de fallecidos, más de 4.500 heridos, cientos de miles de damnificados y decenas de miles de viviendas destruidas.
El Gobierno utilizó esa emergencia como punto de partida para presentar su mensaje sobre la capacidad de recuperación del país.
“Podemos caer, podemos sufrir y podemos llorar. Lo que no podemos ni sabemos hacer es rendirnos”, señaló el mensaje presidencial.
De la Espriella también agradeció a los gobiernos y organizaciones internacionales que enviaron rescatistas, equipos y ayuda humanitaria.
Según explicó, durante las primeras horas de la emergencia dio una instrucción:
“Había que salvar vidas. Para todo lo demás había tiempo. Los nombramientos podían esperar. Las reuniones podían esperar, pero mis compatriotas que estaban debajo de los escombros, no”.
2. El gran objetivo: que Colombia vuelva a confiar en sí misma
El segundo mensaje estuvo dirigido a la confianza.
El Gobierno sostuvo que recibió un país que no solamente enfrentaba dificultades económicas y de seguridad, sino una pérdida de confianza en las instituciones.
“El 7 de agosto recibí un país que había comenzado a perder algo mucho más difícil de reconstruir que una carretera o un edificio: la confianza”, señaló el texto leído por Restrepo.
De la Espriella habló de recuperar la confianza en la ley, en el trabajo, en las instituciones y en la capacidad del Estado para cumplir sus funciones.
Por eso definió como uno de los objetivos centrales de su administración:
“Lograr que Colombia vuelva a confiar en sí misma y que el mundo vuelva a confiar en Colombia”.
Ese concepto fue vinculado a la denominada “Patria Milagro”, expresión con la que el Gobierno identifica su proyecto político y económico.
3. “47 días son muy pocos para cambiar un país”
El vicepresidente también llevó a Naciones Unidas un balance de las primeras semanas de la nueva administración.
“Sé perfectamente que 47 días son muy pocos para cambiar un país, pero sí son suficientes para empezar a cambiar su rumbo”, indicó el mensaje.
La administración De la Espriella planteó que ese cambio de dirección comienza por la recuperación del control territorial y el fortalecimiento de la autoridad estatal.
La seguridad apareció así como el primer componente de la “Patria Milagro”.
El Gobierno sostuvo que pretende enfrentar el narcotráfico, la extorsión, el secuestro y las organizaciones armadas mediante la Fuerza Pública, la justicia y la cooperación internacional.
4. “Son grupos terroristas”: el mensaje a las organizaciones armadas
Uno de los apartados más fuertes del discurso estuvo dedicado a los grupos armados.
El Gobierno planteó abandonar lo que considera eufemismos utilizados para referirse a determinadas estructuras.
“Las organizaciones que asesinan, que secuestran, que emplean explosivos, que reclutan menores y que recurren deliberadamente al terror para doblegar a una sociedad son grupos terroristas. Así los llamamos”, afirmó el mensaje.
Y añadió:
“Se acabaron los eufemismos; quienes asesinan y secuestran son terroristas”.
La posición coincide con la estrategia de seguridad que el Ejecutivo viene desplegando frente a organizaciones armadas y estructuras dedicadas al narcotráfico.
El discurso sostuvo que Colombia empleará la fuerza legítima del Estado dentro del marco constitucional y legal. 
5. Colombia pide una definición mundial del terrorismo
La intervención fue más allá de la situación colombiana.
El Gobierno propuso que Naciones Unidas avance hacia una definición jurídica internacional común del terrorismo.
Aunque existen 19 instrumentos jurídicos universales relacionados con esta materia, el Gobierno señaló que persisten diferencias sobre una definición general jurídicamente vinculante.
Según la posición presentada por Colombia, esa ausencia puede dificultar la cooperación judicial, el intercambio de inteligencia y el seguimiento internacional de las fuentes de financiación.
La propuesta colombiana consiste en trabajar en una definición “suficientemente clara y precisa, compatible con el derecho internacional y con las garantías fundamentales”, pero que al mismo tiempo permita una cooperación efectiva entre Estados.
El principio planteado ante la Asamblea fue:
“El terrorismo debe ser condenado sin importar quién lo cometa, dónde lo cometa o qué causa invoque”.
6. Narcotráfico: Colombia pide corresponsabilidad internacional
Otro de los asuntos centrales fue el narcotráfico.
El mensaje presidencial reconoció que las drogas ilícitas se producen en territorio colombiano, pero sostuvo que la cadena criminal atraviesa múltiples países.
“Las drogas ilícitas se producen en Colombia, pero no terminan en Colombia. El narcotráfico es una empresa transnacional”, señaló.
De la Espriella aseguró que su Gobierno asumirá las responsabilidades correspondientes dentro del territorio nacional, pero pidió que otros Estados también actúen sobre consumo, lavado de activos, redes financieras y organizaciones transnacionales.
“Haré lo que me corresponda para enfrentar ese flagelo. Pero una amenaza transnacional exige que la comunidad internacional también haga su parte”, indicó el mensaje.
El planteamiento llega en momentos en que Colombia se incorporó al denominado Escudo de las Américas, iniciativa regional que busca aumentar la coordinación contra carteles del narcotráfico y organizaciones armadas.
7. “Vengan a Colombia”: llamado directo a los inversionistas
El componente económico tuvo un lugar destacado.
Restrepo presentó ante los gobiernos y empresarios internacionales la visión que el Ejecutivo denomina “Economía Milagro”.
El planteamiento parte de una premisa:
“Los gobiernos no decretan el crecimiento económico. Su tarea es crear las condiciones para que ocurra”.
El Gobierno defendió la inversión privada, el emprendimiento, la agroindustria y la creación de empleo como herramientas para aumentar los ingresos de los hogares.
También destacó la posición geográfica de Colombia, su biodiversidad, recursos naturales y talento humano como factores para atraer capital internacional.
El mensaje terminó convirtiéndose en una invitación directa:
“A quienes, desde cualquier lugar del mundo, están buscando dónde invertir, quiero invitarlos a que miren a Colombia”.
Y concluyó:
“Vengan a Colombia. Inviertan en Colombia. Crezcan y prosperen con Colombia. Crean en Colombia”.
8. “No piden que el Estado les resuelva la vida”
El Gobierno aprovechó el escenario de Naciones Unidas para explicar su concepción sobre el papel del Estado en la economía.
“Millones de colombianos no piden que el Estado les resuelva la vida. Piden que les dé la oportunidad de construirla”, sostuvo el mensaje.
El discurso defendió un modelo en el que el Estado genere condiciones para la inversión y el empleo, mientras la actividad privada actúa como uno de los motores del crecimiento.
También hizo énfasis en la capacitación de jóvenes en nuevas tecnologías.
Entre las áreas mencionadas estuvieron inteligencia artificial, robótica y ciencia de datos.
“Colombia no quiere contemplar desde la gradería la transformación tecnológica de nuestro tiempo. Queremos participar en ella”, indicó el mensaje presidencial.
La estrategia económica fue resumida así:
“Esa es nuestra Economía Milagro: una que crezca para que la gente pueda crecer con ella”.
9. Derechos humanos sin diferencias políticas
Los derechos humanos ocuparon otro apartado del discurso.
El Gobierno sostuvo que su defensa debe mantenerse independientemente de la orientación ideológica de los gobiernos o actores involucrados.
“Nuestro deber consiste en evitar que la política debilite la defensa de los derechos humanos”, señaló.
De la Espriella cuestionó lo que considera una utilización selectiva de las causas humanitarias:
“Rechazo tajantemente que los derechos humanos sean usados como bandera que se levanta contra unos y se guarda frente a otros”.
El mensaje agregó que tampoco deberían convertirse en un instrumento para “premiar amigos” o “castigar adversarios”.
Dentro del capítulo regional apareció Venezuela.
El Gobierno colombiano manifestó que confía en “una transición democrática en Venezuela: pronta, segura y profunda”.
10. Crítica al “globalismo” y defensa de otro multilateralismo
Uno de los apartados de mayor contenido ideológico estuvo dedicado al funcionamiento del sistema internacional.
El discurso diferenció entre multilateralismo y lo que De la Espriella definió como “globalismo”.
El Gobierno cuestionó una concepción bajo la cual, según explicó, la soberanía, las identidades nacionales, las tradiciones y los valores particulares terminarían subordinados a una uniformidad política o cultural definida desde instancias supranacionales.
La posición presentada fue:
“El multilateralismo no consiste en disolver las naciones, sino facilitar la cooperación entre ellas. Amar la patria no es incompatible con respetar a las demás. Defender la historia de una nación no significa despreciar la de otra”.
El mensaje defendió un sistema internacional basado en la cooperación entre Estados soberanos.
“Ese es el multilateralismo en el que creo: cooperación sin sometimiento, diálogo sin renuncia a la soberanía y encuentro entre pueblos que no necesitan dejar de ser ellos mismos para trabajar mancomunadamente”.
Una ONU medida por resultados
Dentro de esa misma discusión, Colombia planteó una crítica al funcionamiento de Naciones Unidas.
“Mi país quiere unas Naciones Unidas cuya eficacia se mida menos por el volumen de documentos que produce y mucho más por los resultados que consigue”, sostuvo el mensaje.
El Gobierno no planteó abandonar el multilateralismo. Por el contrario, defendió la cooperación internacional, pero sostuvo que esta debe producir resultados concretos y respetar la soberanía de los Estados.
La propuesta incluye mayor capacidad de respuesta frente al terrorismo, crimen organizado transnacional, violaciones de derechos humanos y otras amenazas compartidas.
Restrepo llevó además una agenda económica a Nueva York
La presencia del vicepresidente en Estados Unidos no estuvo limitada a su discurso ante la Asamblea General.
Restrepo encabeza una agenda diplomática y económica destinada a buscar inversión, innovación y alianzas internacionales para Colombia.
Antes de su intervención sostuvo encuentros en Nueva York y el miércoles se reunió con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, para abordar el papel de Colombia dentro del organismo y diferentes asuntos internacionales.
La delegación tiene también la misión de presentar al país como destino para nuevos capitales, particularmente en sectores relacionados con tecnología, infraestructura y desarrollo productivo.
¿Por qué De la Espriella no asistió a Naciones Unidas?
La ausencia del presidente colombiano rompió con la práctica habitual de que el jefe de Estado participe personalmente en la Asamblea General durante el primer año de su mandato.
Sin embargo, De la Espriella había anunciado que no viajará fuera de Colombia durante sus cuatro años de Gobierno.
Por esa razón delegó en Restrepo la representación.
El presidente había anticipado que la misión del vicepresidente tendría además un componente económico: atraer capital extranjero hacia Colombia y buscar inversiones con impacto en el país.
El primer mensaje internacional del nuevo Gobierno
La intervención ante la ONU terminó funcionando como una presentación internacional de las prioridades de la administración De la Espriella.
Seguridad y recuperación del territorio; persecución del narcotráfico; clasificación de determinadas estructuras como terroristas; cooperación internacional; inversión privada; tecnología; derechos humanos; soberanía y reforma del multilateralismo conformaron el núcleo del mensaje.
Pero dos conceptos atravesaron prácticamente toda la intervención: confianza y cooperación.
El Gobierno busca presentar internacionalmente una Colombia abierta a la inversión y a la cooperación, mientras sostiene una política más estricta frente a organizaciones armadas y defiende una concepción del multilateralismo basada en Estados soberanos.
Restrepo cerró la intervención con la invitación que resumió el componente económico del mensaje colombiano:
“Vengan a Colombia. Inviertan en Colombia. Crezcan y prosperen con Colombia. Crean en Colombia”.
Vengan a Colombia. Inviertan en