
El reconocido centro comercial del norte de Bogotá rechazó cualquier forma de discriminación y concluyó que la pareja involucrada no incurrió en ninguna conducta que justificara el llamado de atención realizado por un vigilante. La situación generó una ola de reacciones en redes sociales y motivó la intervención de la Alcaldía de Bogotá.
El Centro Comercial Andino quedó en el centro del debate público luego de que una pareja del mismo sexo denunciara haber sido objeto de un presunto acto de discriminación por parte de un guardia de seguridad mientras grababa un video para TikTok dentro de las instalaciones del exclusivo complejo comercial ubicado en la zona de T, en el norte de Bogotá.
La denuncia se viralizó durante el fin de semana a través de redes sociales, donde los jóvenes afirmaron que fueron abordados por un vigilante mientras grababan un contenido audiovisual que incluía un beso. Según su testimonio, el funcionario les indicó que no podían realizar ese tipo de demostraciones de afecto y les advirtió que podrían ser retirados del establecimiento si repetían el comportamiento.
“Ahora resulta que está prohibido darme besos en Andino con mi novio. Nos amenazaron diciendo que si nos veían volver a hacerlo nos sacaban del centro comercial”, manifestó uno de los jóvenes en redes sociales, donde publicó posteriormente el video que estaban grabando en el momento del incidente.
Las imágenes difundidas muestran el momento en que el vigilante se acerca a la pareja para realizar el llamado de atención, situación que rápidamente generó críticas y cuestionamientos por parte de usuarios que calificaron el hecho como un posible caso de homofobia y hostigamiento.
Andino reconoce que el llamado de atención no era procedente
Ante la controversia, el Centro Comercial Andino emitió un comunicado oficial en el que rechazó cualquier forma de discriminación y anunció que revisó internamente lo ocurrido.
“El Centro Comercial Andino es un espacio para todos. Aquí caben todas las personas, todas las familias y todas las expresiones de afecto que se manifiesten con respeto (…) Rechazamos cualquier forma de discriminación”, señaló la administración.
Tras analizar la situación, el establecimiento concluyó que la intervención del personal de seguridad no estuvo justificada.
“Tras revisar los hechos ocurridos en la tarde de ayer, concluimos que la pareja involucrada no estaba incurriendo en una conducta que justificara el llamado de atención realizado por el personal de seguridad”.
La administración agregó que se comunicó directamente con los afectados para presentar disculpas.
“Mantuvimos contacto con las personas afectadas para expresarles nuestras disculpas y reiterarles nuestro compromiso con el respeto, la inclusión y la diversidad”.
Asimismo, anunció medidas para evitar situaciones similares en el futuro.
“Revisaremos conjuntamente con la empresa de seguridad los protocolos de actuación aplicables al personal que presta sus servicios en el Centro Comercial Andino y le solicitaremos reforzar los procesos de capacitación, con el propósito de garantizar que todas las personas sean atendidas de manera respetuosa”.
Alcaldía de Bogotá activó acompañamiento
La controversia también llegó a la administración distrital. La Secretaría de Integración Social, a través de la Unidad Contra la Discriminación, informó que activó una ruta de acompañamiento para los jóvenes involucrados.
Según la entidad, ya se estableció contacto con los afectados para brindar orientación y apoyo institucional en caso de que decidan continuar con algún tipo de proceso relacionado con los hechos denunciados.
Las reacciones en redes sociales
El caso provocó cientos de comentarios en plataformas digitales, donde ciudadanos, organizaciones defensoras de derechos humanos y usuarios en general expresaron respaldo a la pareja y pidieron que se garantice el respeto a la diversidad en los espacios públicos y privados.
Mientras algunos usuarios consideraron que se trató de una actuación individual del vigilante, otros reclamaron una revisión más profunda de los protocolos de atención y convivencia en establecimientos comerciales de alta afluencia.
Un centro comercial que ya ha estado en el centro de la atención pública
Aunque el episodio actual está relacionado con una denuncia de presunta discriminación, el Centro Comercial Andino ha protagonizado otros hechos que han tenido amplia repercusión nacional.
El caso más recordado ocurrió el 17 de junio de 2017, cuando una explosión en uno de los baños del establecimiento dejó tres mujeres fallecidas y varias personas heridas, un atentado que conmocionó al país y convirtió al complejo comercial en escenario de uno de los episodios de violencia urbana más impactantes de la última década.
Desde entonces, Andino ha reforzado de manera permanente sus protocolos de seguridad y control de acceso, convirtiéndose en uno de los centros comerciales con mayores medidas de vigilancia de la capital.
En esta oportunidad, sin embargo, la discusión gira alrededor de la garantía de los derechos de las personas LGBTIQ+ y de la necesidad de que los protocolos de seguridad sean compatibles con los principios de inclusión, diversidad y no discriminación que promueve la Constitución colombiana.
Un debate que trasciende el caso puntual
La situación ha reabierto la conversación sobre el respeto a las expresiones de afecto entre parejas del mismo sexo en espacios públicos y privados de acceso masivo. Aunque el Centro Comercial Andino reconoció que la actuación del vigilante no estaba justificada y ofreció disculpas, el caso continúa generando debate sobre la necesidad de fortalecer la formación del personal de atención al público para prevenir situaciones que puedan ser percibidas como discriminatorias.
Con la revisión de protocolos anunciada por la administración y el acompañamiento institucional activado por el Distrito, el episodio se convierte en uno de los primeros casos de presunta discriminación con mayor repercusión pública en Bogotá durante 2026.