
La influencer y empresaria Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia, fue captada mientras era trasladada bajo estrictas medidas de seguridad a una diligencia judicial en Ibagué. Las imágenes muestran a la condenada con esposas en manos y pies, además de una cadena que restringía sus movimientos, mientras era escoltada por varios funcionarios del Inpec.
Un nuevo video volvió a poner a Epa Colombia en el centro de la atención pública. La creadora de contenido y empresaria fue grabada durante un traslado desde el Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué (Coiba) de Picaleña hasta los juzgados ubicados en el sector de Los Arrayanes, en la avenida Ambalá con calle 69 de la capital tolimense.
Las imágenes, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, muestran a Daneidy Barrera caminando con dificultad debido a que llevaba esposas en las muñecas y en los tobillos, unidas por una cadena de seguridad. A su alrededor se observa un fuerte esquema de custodia conformado por varios funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), quienes la acompañaban durante todo el recorrido hacia las instalaciones judiciales.
El material audiovisual evidencia el protocolo de seguridad aplicado por las autoridades durante sus desplazamientos fuera del centro de reclusión. En el video se puede ver cómo la influencer avanza escoltada por al menos seis guardianes, mientras algunos ciudadanos observan la escena y registran el momento con sus teléfonos celulares.
El traslado que despertó el debate
La difusión de las imágenes generó una ola de comentarios en redes sociales. Mientras algunos usuarios consideraron que las medidas de seguridad son parte de los protocolos habituales para el traslado de personas privadas de la libertad, otros cuestionaron la necesidad de mantener a la empresaria esposada de manos y pies durante la diligencia.
- La empresaria e influencer se encuentra privada de la libertad desde enero de 2025 pagando su condena.
- El uso de dispositivos de sujeción en extremidades superiores e inferiores por parte del INPEC responde a los protocolos de seguridad para el transporte y custodia de personas privadas de la libertad durante sus desplazamientos fuera del establecimiento carcelario.
La controversia se produce apenas un mes después de que Epa Colombia fuera trasladada por tercera vez desde que inició el cumplimiento de su condena. El pasado 7 de agosto fue retirada de la Escuela de Carabineros de Bogotá y enviada al Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué, conocido como Picaleña.
El cambio de centro penitenciario coincidió con la llegada del presidente Abelardo de la Espriella al poder, circunstancia que dio pie a diferentes especulaciones sobre las razones del traslado. Sin embargo, la abogada de la empresaria, Wendy Herrera, ha sostenido que la decisión obedeció exclusivamente a determinaciones administrativas del Inpec y no a una orden presidencial.
De la Escuela de Carabineros a la cárcel de Picaleña
Antes de llegar a Ibagué, Barrera había permanecido recluida en distintos establecimientos. Inicialmente estuvo en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá y luego fue trasladada a la Escuela de Carabineros de la Policía Nacional.
Su permanencia en la guarnición policial fue objeto de controversia debido a denuncias sobre presuntos privilegios y beneficios especiales. Entre los señalamientos que circularon en medios y redes sociales estuvieron supuestas visitas para procedimientos estéticos, vehículos de alta gama, acceso a ciertas comodidades y condiciones distintas a las de la población carcelaria común.
La defensa de la empresaria rechazó varias de esas acusaciones y aseguró que la influencer enfrentaba restricciones incluso para recibir visitas familiares, incluida su hija.
Actualmente, Epa Colombia permanece recluida en la cárcel de máxima seguridad de Picaleña, uno de los complejos penitenciarios más importantes del país, desde donde es trasladada a las audiencias y diligencias judiciales que continúan relacionadas con su proceso.
Los antecedentes que complicaron su situación
Durante los últimos meses también se conocieron reportes sobre presuntos episodios de comportamiento inadecuado dentro de los lugares donde había estado recluida. Entre ellos figuraron denuncias por el uso de dispositivos electrónicos no autorizados y la grabación de contenidos desde los centros de reclusión, situaciones que provocaron revisiones por parte de las autoridades penitenciarias.
Estos antecedentes habrían contribuido a que las autoridades mantengan estrictas medidas de vigilancia sobre sus movimientos y actividades.
¿Por qué fue condenada Epa Colombia?
La empresaria cumple una condena de 63 meses y 15 días de prisión, equivalente a cinco años y más de tres meses, por hechos ocurridos durante las protestas de noviembre de 2019.
El caso se hizo viral cuando la propia Barrera publicó videos en redes sociales donde aparecía destruyendo con un martillo parte de una estación de TransMilenio en Bogotá. Las imágenes se convirtieron posteriormente en una de las principales pruebas dentro del proceso judicial.
La Corte Suprema de Justicia dejó en firme la condena tras considerarla responsable de los delitos de:
- Daño en bien ajeno agravado.
- Perturbación del servicio público de transporte colectivo.
- Instigación a delinquir con fines terroristas.
La decisión judicial determinó que sus acciones no solo causaron daños materiales al sistema de transporte masivo de Bogotá, sino que además promovieron comportamientos similares en medio de las jornadas de protesta social.
La batalla jurídica continúa
Aunque la condena fue ratificada por la Corte Suprema y diversas solicitudes de beneficios han sido negadas, la defensa de Epa Colombia continúa intentando obtener mecanismos alternativos de cumplimiento de la pena.
La abogada Wendy Herrera ha insistido en que existen elementos jurídicos que podrían permitir una revisión de la situación de su clienta. Además, ha manifestado preocupación por el estado emocional de la empresaria, quien, según su defensa, enfrenta episodios de ansiedad y afectaciones psicológicas derivadas del encarcelamiento y la separación de su familia.
Por ahora, Daneidy Barrera seguirá recluida en el Complejo Carcelario y Penitenciario Coiba de Picaleña mientras avanza la estrategia legal para buscar posibles beneficios judiciales.