
La ciudad de Cali se perfila como la nueva sede de la posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto, luego de que las autoridades evaluaran cambiar el escenario inicialmente contemplado en Popayán debido a reportes de inteligencia sobre presuntas amenazas de ataques con drones por parte de las disidencias de las Farc y a preocupaciones sobre las condiciones de seguridad para la ceremonia.
La posibilidad de trasladar el acto de transmisión de mando a la capital del Valle del Cauca surgió después de que el secretario general del Senado solicitara información oficial al comandante del Ejército Nacional y al comandante general de las Fuerzas Militares sobre las garantías de seguridad, logística y protección para los congresistas, altos funcionarios e invitados nacionales e internacionales que asistirían a la sesión solemne del Congreso prevista para el 7 de agosto en Popayán.
De acuerdo con la información conocida, los organismos de inteligencia habrían advertido sobre posibles amenazas relacionadas con ataques mediante drones explosivos en la capital caucana, situación que encendió las alarmas dentro del Gobierno entrante y de las Fuerzas Militares. A ello se sumaron inquietudes sobre la capacidad del sistema antidrones para detectar e interceptar eventuales ataques durante la ceremonia presidencial.
La decisión representaría un cambio frente a la propuesta inicial del presidente electo, quien había solicitado que su posesión se realizara en el departamento del Cauca como un mensaje de respaldo a una de las regiones más golpeadas por la violencia en Colombia. Incluso, el Senado había aprobado una proposición para permitir que la sesión del Congreso se efectuara fuera de Bogotá, aunque aún faltaba el trámite correspondiente en la Cámara de Representantes.
Cali, una alternativa por seguridad y logística
Aunque Cali también enfrenta desafíos en materia de orden público, la ciudad ofrece mayores capacidades logísticas, hoteleras, aeroportuarias y de seguridad para recibir a las delegaciones nacionales e internacionales que asistirán a la ceremonia presidencial.
La eventual elección de la capital vallecaucana mantendría el propósito del presidente electo de posesionarse en el suroccidente colombiano, alejándose de la tradición de realizar el acto en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional, en Bogotá, y llevando la transmisión de mando a una región que durante años ha sufrido el impacto del conflicto armado y la violencia.
Gobernadora del Valle respaldó la posibilidad
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, expresó su respaldo a la posibilidad de que Cali sea la sede de la posesión presidencial y manifestó la disposición del departamento para acompañar la organización del evento.
«Apoyamos que Cali pueda recibir la posesión presidencial y estamos dispuestos a trabajar con el presidente electo para ejecutar una estrategia de recuperación territorial del suroccidente del país», manifestó la mandataria departamental.
Por su parte, el alcalde de Cali, Alejandro Éder, aseguró que la ceremonia representaría un hecho histórico para la ciudad.
«Sería un hecho histórico y desde nuestra administración tenemos toda la disposición para trabajar de manera articulada con el Gobierno para garantizar el éxito del evento», expresó el mandatario local.
Aún falta la decisión definitiva
Para que el cambio de sede se haga oficial, el partido del presidente electo deberá presentar una nueva proposición ante el Congreso de la República con el fin de autorizar el traslado de la sesión solemne y definir toda la logística necesaria para el desplazamiento de los congresistas y demás invitados.
La discusión sobre la sede de la posesión también ocurre en medio de la controversia por la intención inicial de Abelardo de la Espriella de realizar la ceremonia en una guarnición militar. En días recientes, el presidente Gustavo Petro reiteró que, mientras permanezca en el cargo como comandante supremo de las Fuerzas Militares, no autorizará el uso de instalaciones militares para la posesión de ningún funcionario civil.
Con este nuevo escenario, el Gobierno entrante, el Congreso y las autoridades de seguridad continúan evaluando las condiciones para definir el lugar donde se realizará uno de los actos institucionales más importantes del país. Mientras tanto, se espera un pronunciamiento oficial del Senado y la Cámara de Representantes sobre el eventual traslado de la sesión y la posición que adoptará el presidente Gustavo Petro frente a la nueva propuesta de realizar la ceremonia en Cali.