
El caso de Brayan Rayo Garzón, colombiano que murió bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, ICE, investigación habla de las condiciones en los centros de detención migratoria de ese país.
Según una investigación de Associated Press, Rayo Garzón estaba aislado en la cárcel del condado de Phelps, en Rolla, Misuri, mientras padecía síntomas de COVID-19. El joven pidió atención psicológica y solicitó comunicarse con su madre, pero esa llamada no fue autorizada. Horas después fue encontrado inconsciente en su celda y murió el 8 de abril de 2025.
Brayan Rayo Garzón había llegado a Estados Unidos con su familia en 2023, después de cruzar la frontera por California. Antes de emigrar fue militar en Colombia y trabajó como vendedor ambulante. En Estados Unidos vivía con familiares en St. Louis, donde trabajó como pintor de casas y repartidor de comida.
El colombiano fue detenido en marzo de 2025 por la Policía de St. Louis, en un caso relacionado con el uso de una tarjeta de crédito robada en una tienda de vapeadores. Posteriormente quedó bajo custodia del ICE.
La investigación señala que, al ingresar al centro de detención, Rayo manifestó ansiedad y pidió atención en salud mental. Sin embargo, su cita fue aplazada y luego cancelada. Mientras permanecía aislado por COVID-19, escribió notas pidiendo hablar con su madre. En una de ellas dijo: “Siento en mi corazón que ella está muy preocupada por mí”.
Tras conocerse el caso, el presidente Gustavo Petro cuestionó la política migratoria estadounidense y pidió una nota de protesta. “Se suicidó un joven colombiano en un campo de concentración del ICE del gobierno estadounidense. Quería llamar a su mamá y no se le permitió. Decidió el suicidio”, escribió el mandatario. También agregó: “La Cancillería colombiana debe entregar nota de protesta y el Gobierno de EE. UU. debe reflexionar cómo la política de inmigración está matando a estadounidenses y a latinoamericanos”.
El caso de Rayo Garzón fue incluido en una investigación sobre el aumento de suicidios en centros de detención del ICE. Según ese reporte, al menos 10 detenidos han muerto por suicidio desde enero de 2025, una cifra que ha encendido alertas entre expertos en salud pública y condiciones carcelarias.