
La investigación por la muerte de Yulixa Consuelo Toloza Rivas, la mujer que falleció tras someterse a una lipólisis láser en un centro estético del barrio Venecia, en el sur de Bogotá, sigue concentrada en uno de los personajes más enigmáticos del caso: “Leo”, el presunto anestesiólogo de origen cubano que habría participado en el procedimiento y que hoy es buscado por las autoridades.
Según información conocida dentro del proceso, “Leo” correspondería a Leodelmis Acosta Rodríguez, un ciudadano cubano que trabajaba en Beauty Laser M.L., el establecimiento donde fue intervenida Yulixa. Investigadores indagan versiones según las cuales el hombre habría salido de Colombia con rumbo a Venezuela, mientras se verifica su verdadera identidad, sus movimientos migratorios y sus posibles vínculos con otras personas de origen cubano relacionadas con centros estéticos en Bogotá.
El expediente señala que Yulixa llegó al centro estético hacia las 7:50 de la mañana, acompañada de Viviana Díaz. La testigo Nicol, esteticista y auxiliar de enfermería, declaró que el anestesiólogo “Leo” la canalizó, le hizo preguntas previas y posteriormente ingresó con ella y con Eduardo David Ramos Carias, médico, a la sala donde se realizó el procedimiento.
De acuerdo con Nicol, la intervención terminó hacia las 12:30 del mediodía. Después de eso, Yulixa quedó bajo el custodia de la clínica. La testigo aseguró que la paciente estaba somnolienta porque permanecía sedada. También relató que en un momento Yulixa manifestó ganas de orinar y que el médico David Ramos le pidió pasarle un vaso para que pudiera hacerlo. Más tarde, Nicol escuchó que la paciente decía que tenía mucho sueño, que se sentía cansada e intentaba levantarse, pero “el mismo sueño no la dejaba”.
La declaración también compromete el papel de María Fernanda Delgado, propietaria de Beauty Laser M.L. Según Nicol, cuando Yulixa comenzó a preocupar por su estado, María Fernanda bajó a revisarla, llamó al doctor Leo y le informó cómo estaba la paciente. Luego, el presunto anestesiólogo habría pedido suero y elementos médicos como “yelkos”. Nicol agregó que María Fernanda le dijo que, si había una emergencia, podía pedir una ambulancia y llevar a la paciente a urgencias.
Pero la investigación apunta a que esa atención médica nunca ocurrió. Registros conocidos por las autoridades ubican a “Leo” entrando y saliendo del centro estético durante el día de los hechos. Según la reconstrucción, llegó en la mañana, salió en la tarde y luego fue llamado nuevamente por la complicación de Yulixa. Hacia las 7:24 de la noche, cámaras de seguridad habrían captado a “Leo” junto con Eduardo David Ramos sacando a Yulixa del inmueble, alzada y sin capacidad de moverse por sus propios medios, para subirla a un vehículo Chevrolet Sonic gris.
Ese carro, de acuerdo con la línea investigativa, habría sido conducido por la pareja de María Fernanda Delgado. En el vehículo se habrían desplazado varias personas desde el sur de Bogotá hacia Cundinamarca, pasando por Soacha y el corredor de Mondoñedo, hasta llegar al municipio de Apulo, donde el cuerpo de Yulixa fue abandonado en una zona rural y boscosa.
El cadáver fue hallado días después en la vía Apulo-Anapoima, en avanzado estado de descomposición, boca abajo, con prendas oscuras y rodeado de vegetación. En la escena, los investigadores documentaron cabello oscuro en abundante cantidad y otros elementos biológicos que fueron embalados como material probatorio.
Otro punto bajo investigación es un posible nexo con Corabastos. Según versiones recogidas en el proceso, María Fernanda Delgado habría mencionado que su pareja conocía personas en esa zona de Bogotá. Las autoridades buscan establecer si esos contactos pudieron facilitar apoyo logístico, protección o rutas de ocultamiento para los implicados.
El caso también expone las condiciones en las que funcionaba Beauty Laser M.L. No se trataba de una clínica formal, sino de un apartamento acondicionado con habitaciones para masajes y procedimientos estéticos. Allí había camillas, muebles domésticos, equipos, computadores y documentos médicos. En otras habitaciones, según el expediente, dormían María Fernanda, su pareja y sus hijos.
La Fiscalía investiga si “Leo” tuvo participación directa no solo en el procedimiento estético, sino también en las decisiones tomadas después de la complicación médica. Para los investigadores, su papel era clave: debía vigilar los signos vitales de la paciente, actuar ante una emergencia y ordenar su traslado inmediato a un centro asistencial. En cambio, la hipótesis apunta a que participó en el ocultamiento del cuerpo.
Mientras avanza el proceso, las autoridades buscan establecer si “Leo” de nacionalidad cubana salió hacia Venezuela junto a su pareja e hija y si desde allí podría intentar evadir a la justicia. El expediente sigue abierto por delitos que podrían incluir homicidio, desaparición forzada, ocultamiento de elementos materiales probatorios y otras conductas relacionadas con la muerte de Yulixa Toloza.