
El senador del Pacto Histórico aseguró que no participará en la ceremonia de posesión del presidente electo, sin importar si se realiza en una guarnición militar, en el Congreso o en cualquier otro escenario. También anunció que liderará la oposición durante los próximos cuatro años.
El senador y excandidato presidencial Iván Cepeda ratificó que no asistirá a la posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto, al señalar que no reconoce la legitimidad de su elección y que mantendrá una posición de oposición frontal desde el Congreso y otros escenarios democráticos.
El dirigente del Pacto Histórico reiteró que su ausencia en la ceremonia no está relacionada con el lugar donde se lleve a cabo el acto protocolario, sino con profundas diferencias políticas y cuestionamientos sobre la elección presidencial.
“He anunciado claramente que yo no voy a ir a la posesión, sea en una guarnición militar, sea en el Congreso o en otro lugar. Y no lo voy a hacer porque no reconozco la legitimidad de quien será ese día posesionado como presidente de la República”, afirmó Cepeda.
La controversia por el lugar de la posesión
Las declaraciones del senador se producen en medio del debate nacional sobre el lugar donde se realizará la posesión presidencial del próximo 7 de agosto.
Aunque se ha mencionado la posibilidad de que el evento se realice en una guarnición militar en el sur del país, Cepeda insistió en que ese aspecto es secundario frente a lo que considera un problema político de fondo.
“Respeto mucho las Fuerzas Militares y se hacen muchos actos del presidente en las guarniciones militares. Para mí ese no es el problema”, señaló durante una entrevista radial.
El congresista agregó que su decisión de no asistir responde exclusivamente a su postura frente al nuevo mandatario.
“El problema radica en que el señor Abelardo de la Espriella tiene condiciones de ilegitimidad como las que he estado denunciando, que me obligan a no asistir a su posesión porque no lo reconozco como presidente legítimo”, expresó.
Cuestionamientos a las curules de paz
El senador también cuestionó el respaldo que varios representantes de las denominadas curules de paz han expresado hacia el presidente electo.
Según Cepeda, al menos 11 de los 16 representantes elegidos en las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz han manifestado cercanía o apoyo al proyecto político de De la Espriella, una situación que, en su criterio, contradice los principios que dieron origen a esos espacios de representación.
“A todas luces han engañado a sus electores porque ellos se hicieron elegir por una circunscripción creada por el Acuerdo de Paz de 2016 para honrar ese acuerdo, implementarlo, satisfacer los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación y avanzar en la paz”, manifestó.
El congresista aseguró que el comportamiento político de estos representantes podría generar debates jurídicos y políticos en el futuro.
“Pueden ser objeto de cualquier acción de carácter jurídico y político, cosa que habrá que examinar en el desarrollo de los próximos meses, según cómo actúen en el Congreso”, indicó.
El liderazgo de la oposición
Cepeda confirmó además que asumirá un papel central dentro de la oposición al nuevo gobierno y que encabezará la estrategia política del Pacto Histórico para los próximos cuatro años.
Según explicó, el presidente saliente aceptó su propuesta para asumir la presidencia del partido, lo que le permitirá coordinar gran parte de la actividad opositora frente a las decisiones del nuevo Ejecutivo.
“Yo lideraré ese proceso”, afirmó al referirse a la labor de oposición que ejercerá tanto dentro como fuera del Congreso.
El senador sostuvo que la vigilancia política al nuevo gobierno se realizará utilizando los mecanismos democráticos previstos en la Constitución.
Anuncia actos de “desobediencia civil pacífica”
Uno de los anuncios que más atención ha generado es la intención de promover acciones de “desobediencia civil pacífica” durante el inicio del nuevo gobierno.
No obstante, Cepeda aseguró que cualquier iniciativa se desarrollará dentro del marco legal y constitucional. Asimismo, agregó que podría abstenerse de cumplir algunas instrucciones o decisiones del nuevo Ejecutivo como expresión de protesta política.
“Sí, puede ser que desobedezca acciones, órdenes e instrucciones y el señor De la Espriella asumirá las consecuencias que eso obviamente implica”, afirmó.
Las declaraciones han generado reacciones entre distintos sectores políticos, algunos de los cuales consideran legítimo el ejercicio de la oposición, mientras otros cuestionan el desconocimiento de los resultados electorales.
Un escenario político cada vez más polarizado
Los pronunciamientos de Cepeda reflejan el clima de polarización que ha marcado la transición entre el gobierno saliente y la administración del presidente electo.
Mientras el nuevo mandatario avanza en la conformación de su gabinete y en la definición de su agenda legislativa, sectores de izquierda han manifestado preocupación por posibles cambios en las políticas relacionadas con la implementación del Acuerdo de Paz, los programas sociales y las reformas impulsadas en los últimos años.
Precisamente, Cepeda ha sido uno de los dirigentes que más ha advertido sobre lo que considera riesgos para la institucionalidad creada a partir del acuerdo firmado con las antiguas FARC en 2016.
¿Quién es Iván Cepeda?
Iván Cepeda Castro es senador de la República y una de las principales figuras de la izquierda colombiana. Es reconocido por su trabajo en defensa de los derechos humanos, la protección de las víctimas del conflicto armado y la implementación del Acuerdo de Paz.
Durante las elecciones presidenciales de 2026 fue candidato del Pacto Histórico y disputó la segunda vuelta presidencial frente a Abelardo de la Espriella.
En esa instancia electoral obtuvo 10.274.381 votos, mientras que De la Espriella alcanzó la mayoría que le permitió convertirse en presidente electo de Colombia.
Tras la segunda vuelta, Cepeda decidió acogerse a la figura constitucional que garantiza una curul en el Senado para el candidato presidencial que ocupe el segundo lugar en las elecciones, convirtiéndose así en el principal vocero de la oposición frente al gobierno entrante.
Con su decisión de no asistir a la posesión presidencial del próximo 7 de agosto, el senador deja claro que la relación entre el nuevo gobierno y la oposición estará marcada desde el inicio por fuertes diferencias políticas y un intenso debate sobre el rumbo que tomará el país durante los próximos cuatro años.