
La sede de campaña de la candidata presidencial Paloma Valencia, ubicada en Chapinero, Bogotá, fue vandalizada este jueves 21 de mayo durante una jornada de manifestaciones que avanzó por la carrera Séptima. De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, un grupo de encapuchados grafiteó la fachada, rompió vidrios, destruyó publicidad electoral y retiró elementos del frente de la sede, mientras en la zona también se registraron afectaciones a otros establecimientos y mobiliario público.
Los hechos ocurrieron en medio de una movilización que, según las autoridades, salió desde la Universidad Pedagógica y avanzó hacia la Universidad Nacional. Durante el recorrido se reportaron daños en estaciones de TransMilenio, comercios, cafeterías Juan Valdez y sedes políticas, entre ellas la de Paloma Valencia y la del partido Mira.
Qué dijo Paloma Valencia
Tras el ataque, la candidata del Centro Democrático responsabilizó políticamente al presidente Gustavo Petro y al candidato Iván Cepeda por promover un ambiente de hostilidad contra la oposición. En su cuenta de X, Valencia escribió:
“Petro y Cepeda promueven la violencia contra la oposición. Las fachadas de las casas no son públicas, son privadas. Nos las quieren expropiar”.
La candidata agregó que incluso los bienes públicos no pueden ser dañados ni tomados por sectores políticos, y pidió respeto en medio de la recta final de la campaña presidencial.
Petro y Cepeda promueven la violencia contra la oposición. Las fachadas de las casas no son públicas, son privadas. Nos las quieren expropiar.
Y cuando algo es público tampoco es para dañarlo, ni para que el Pacto Histórico se lo tome, como hicieron con la universidad Nacional…
— Paloma Valencia L (@PalomaValenciaL) May 22, 2026
Rechazo del Centro Democrático
El Centro Democrático rechazó el ataque y aseguró que integrantes de la campaña fueron intimidados por encapuchados. Según el partido, los responsables destruyeron publicidad, puertas y dejaron consignas alusivas a la campaña de Iván Cepeda.
La colectividad sostuvo que estos hechos no pueden entenderse como casos aislados, sino como parte de una “escalada de odio político” contra sectores de oposición. Además, pidió al Consejo Nacional Electoral y a las autoridades activar mecanismos especiales de seguimiento ante el aumento de episodios de violencia e intimidación política en plena campaña.
Respuesta de la Alcaldía de Bogotá
El alcalde Carlos Fernando Galán también condenó los hechos. Afirmó que atacar una sede política “no es manifestación social” sino violencia, y pidió al Gobierno Nacional una orden escrita y pública para que la Policía pueda acompañar de cerca las manifestaciones junto al Ministerio Público.
El secretario de Seguridad, César Restrepo, explicó que la Policía no intervino de forma inmediata por las restricciones normativas vigentes después de las protestas de 2020 y 2021. Según el funcionario, los reglamentos actuales limitan el acompañamiento cercano de la fuerza pública a las movilizaciones, bajo el argumento de evitar provocaciones.
Restrepo sostuvo que los vándalos se esconden dentro de las marchas, atacan y luego se mezclan nuevamente con los manifestantes, lo que dificulta capturas en flagrancia.
Gobierno Nacional también rechazó los ataques
El ministro del Interior, Armando Benedetti, calificó como “deplorable” lo ocurrido y aseguró que el Gobierno trabaja para reforzar la seguridad de las campañas. También señaló que se deben proteger las sedes de todos los candidatos en el territorio nacional.
Investigaciones en curso
Las autoridades adelantan verificaciones para identificar a los responsables de los daños. La Alcaldía informó que también revisa la posible presencia de actores políticos en los puntos de concentración y la circulación de propaganda electoral durante los disturbios.
El ataque se produce a pocos días de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo y aumenta la preocupación por las garantías de seguridad para candidatos, equipos de campaña y ciudadanos en medio de una campaña marcada por la polarización.