La Embajada de Colombia en Estados Unidos respondió e a la publicación del New York Times sobre supuestas investigaciones preliminares en distritos de Nueva York relacionadas con el presidente Gustavo Petro. En una declaración fechada en Washington, la misión diplomática sostuvo que el informe se apoya en “fuentes anónimas y sin fundamento” y afirmó que, hasta ahora, no existe “resolución o notificación formal” de autoridad competente sobre esas versiones.
La reacción oficial se conoció después de que distintos medios internacionales reportaran que fiscales federales en Manhattan y Brooklyn estarían examinando, en una etapa temprana, posibles nexos entre el entorno político de Petro y estructuras del narcotráfico. Reuters señaló que la revisión estaría en fase preliminar y que Petro no sería, por ahora, el objetivo principal de las averiguaciones, mientras que AP informó que agencias como la DEA figuran entre los organismos que apoyan la revisión.
Texto completo de la declaración
Embajada de Colombia en Estados Unidos
Declaración
Washington D.C., 20 de marzo de 2026
“Un reciente informe de prensa, basado en fuentes anónimas y sin fundamento, que alega investigaciones preliminares en dos distritos de Nueva York sobre el presidente Gustavo Petro, debe leerse en su contexto completo y abordarse con la cautela que tales relatos no verificados requieren.
Ninguna autoridad competente ha emitido una resolución o notificación formal, ni ha confirmado las afirmaciones a las que se hace referencia en el informe. Las insinuaciones reportadas carecen de fundamento legal o fáctico.
A lo largo de su vida pública, el presidente Gustavo Petro ha enfrentado de manera constante e inequívoca la actividad delictiva, tanto en Colombia como durante sus años en el exilio, tras verse obligado a abandonar el país por denunciar irregularidades.
Su trayectoria se ha caracterizado por una acción sostenida, visible y a menudo difícil contra la ilegalidad, incluyendo la lucha contra organizaciones criminales transnacionales involucradas en el narcotráfico, lo que refleja un compromiso de larga data con la justicia, la integridad institucional y el estado de derecho. Este historial se sustenta en el escrutinio, no en la especulación.
Colombia mantiene su firme compromiso con el estado de derecho, el debido proceso y la integridad de sus instituciones democráticas. El Gobierno seguirá dialogando con sus socios internacionales a través de los canales establecidos, con la seriedad que estos asuntos requieren.”
Contexto del caso
El pronunciamiento de la embajada llegó después de que el New York Times revelara que fiscales federales de Estados Unidos examinan denuncias sobre presuntos vínculos entre personas del entorno político de Gustavo Petro y redes de narcotráfico. La revisión involucraría a despachos de Manhattan y Brooklyn y se encuentra en una etapa temprana, sin que hasta el momento se hayan anunciado cargos ni decisiones judiciales públicas.
La respuesta oficial de Bogotá se centró en dos ideas: primero, que no existe comunicación formal que confirme el contenido de esas versiones; y segundo, que las acusaciones difundidas carecen de base jurídica y probatoria. Esa misma línea fue recogida por EFE, que reportó que el Gobierno colombiano calificó los señalamientos como versiones “sin fundamento”.
El caso revive controversias previas alrededor de la campaña presidencial de 2022 y de personas cercanas al mandatario. En los últimos años han aparecido episodios que alimentaron el debate político, entre ellos las investigaciones en Colombia sobre Nicolás Petro, hijo del presidente, por presunta recepción de dinero irregular, así como cuestionamientos por contactos de operadores políticos con personas condenadas por narcotráfico.
Petro rechazó las acusaciones y aseguró que nunca ha hablado con narcotraficantes, según reportes publicados este 20 de marzo. En paralelo, sectores del oficialismo denunciaron una posible maniobra política, mientras voces de la oposición reclamaron que las autoridades estadounidenses esclarezcan el alcance real de las averiguaciones.
En términos diplomáticos, el episodio irrumpe en un momento sensible de la relación entre Bogotá y Washington. Reuters recordó que la noticia aparece en medio de tensiones recientes entre ambos gobiernos por la política antidrogas y otros asuntos bilaterales, aunque en semanas recientes ambas partes habían intentado recomponer el diálogo.


