
Una tensa jornada de protestas se registró la noche de este martes 9 de junio en el sur de Bogotá, luego de un operativo adelantado por la Alcaldía Distrital para recuperar cerca de 4.000 metros cuadrados de espacio público ubicados bajo el puente de la avenida Villavicencio con Autopista Sur.
La intervención, liderada por entidades distritales, generó inconformidad entre un grupo de vendedores informales que tradicionalmente desarrollaban actividades económicas en el sector y que consideran que la medida afecta su sustento diario.
Como respuesta al operativo, varios manifestantes protagonizaron bloqueos sobre importantes corredores viales de la ciudad. De acuerdo con los reportes conocidos, cerca de 20 vendedores informales y 10 motociclistas se concentraron en la intersección de la Autopista Sur con avenida Villavicencio, donde interrumpieron el tránsito vehicular durante varias horas.
Videos difundidos en redes sociales muestran a los manifestantes ocupando la vía, encendiendo hogueras con residuos y utilizando botellas de vidrio durante los enfrentamientos que se presentaron con miembros de la fuerza pública que llegaron al lugar para restablecer el orden.
La situación generó afectaciones en la movilidad de miles de conductores que se desplazaban por uno de los principales accesos al sur de la capital del país.
Autoridades intervinieron para controlar los disturbios
Ante el escalamiento de las protestas, unidades de la Policía Metropolitana de Bogotá y gestores de convivencia fueron desplegados en la zona con el fin de recuperar la movilidad y evitar mayores alteraciones del orden público.
Las autoridades adelantaron acciones para dispersar a los manifestantes y restablecer la circulación vehicular en el corredor vial, mientras se mantenían las labores de monitoreo para prevenir nuevos bloqueos.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre personas capturadas o lesionadas durante los hechos.
Las razones del operativo
Según explicó la Alcaldía de Bogotá, la intervención hace parte de una estrategia de recuperación y transformación urbana de este sector de la ciudad, considerado un punto crítico por problemas de seguridad, convivencia y ocupación indebida del espacio público.
De acuerdo con el Distrito, en la zona se habían identificado situaciones relacionadas con consumo de sustancias psicoactivas en espacios abiertos, comercialización informal e ilegal de bebidas alcohólicas, acumulación de residuos, uso inadecuado de áreas públicas y otras actividades que, según las autoridades, deterioraban el entorno urbano.
«Este sector presenta problemáticas que afectan la convivencia y la seguridad ciudadana: consumo de sustancias psicoactivas en espacio público, venta informal e ilegal de bebidas alcohólicas, disposición inadecuada de residuos, uso inadecuado para necesidades fisiológicas y otras actividades que deterioran el entorno urbano», indicó la administración distrital.
Distrito defiende la intervención
La Alcaldía aseguró que antes de la ejecución del proyecto se realizaron jornadas de socialización con habitantes, comerciantes y usuarios del sector para presentar los alcances de la intervención.
Según la administración, durante estos encuentros se evidenció una percepción favorable frente a la recuperación del espacio público y a los nuevos usos previstos para la zona.
«Como resultado de estas jornadas, se evidenció una percepción ampliamente favorable del proyecto y a los usos propuestos para el espacio público. Tanto residentes como comerciantes y transeúntes manifestaron su respaldo a la intervención, destacando los beneficios que generará en términos de recuperación, activación y apropiación del espacio», señaló el Distrito.
Mientras las autoridades avanzan en la consolidación del proyecto urbanístico, los vendedores informales afectados han expresado su intención de continuar reclamando alternativas que les permitan mantener sus actividades económicas, por lo que no se descartan nuevas reuniones y espacios de diálogo para buscar soluciones a la situación.