
El más reciente balance de la emergencia deja 4.187 heridos y 143 desaparecidos, mientras más de 185.000 personas aparecen como damnificadas. La UNGRD pidió no iniciar la remoción definitiva de escombros hasta descartar por completo la posibilidad de encontrar sobrevivientes. Colombia ya ha recibido más de 220 toneladas de ayuda internacional.
Una semana después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, el país continúa dimensionando la magnitud de una de las emergencias naturales más graves de las últimas décadas.
Las operaciones siguen concentradas en Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Quibdó y varios municipios del norte del Valle del Cauca, mientras organismos nacionales e internacionales mantienen las labores de búsqueda, evaluación estructural y asistencia humanitaria.
Uno de los balances más recientes corresponde al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses: 304 cuerpos de personas fallecidas durante la emergencia han ingresado a la entidad y 300 ya fueron plenamente identificados. Entre las víctimas identificadas se encuentran 22 menores de edad.
La mayoría de los cuerpos que han cumplido los procedimientos forenses ya han podido ser entregados a sus familiares, mientras Medicina Legal continúa trabajando en los cuatro casos pendientes de identificación.
Las cifras de Medicina Legal no deben confundirse directamente con el consolidado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), debido a que esta última viene realizando un proceso de depuración y cruce de información para evitar duplicidades entre los reportes iniciales de organismos de socorro, autoridades territoriales, Fiscalía y Medicina Legal.
UNGRD mantiene en 289 el balance consolidado y reporta 4.187 heridos
El último consolidado divulgado por la UNGRD registra 289 fallecidos, 4.187 personas heridas y 143 desaparecidas, además de 354 personas rescatadas. La entidad explicó que las variaciones en el número de fallecidos obedecen precisamente al proceso de cotejo de los reportes preliminares con los registros oficiales.
La emergencia afecta a 15 departamentos y alrededor de 450 municipios, mientras que el número de damnificados asciende a 185.016 personas. Otro reporte divulgado este lunes señala 120.238 familias perjudicadas por el terremoto.
Las cifras permiten dimensionar el impacto material:
- 289 fallecidos en el consolidado de la UNGRD.
- 304 cuerpos recibidos por Medicina Legal, 300 de ellos identificados.
- 4.187 personas heridas.
- 143 desaparecidos.
- 354 personas rescatadas.
- 185.016 personas damnificadas.
- 120.238 familias afectadas.
- 127.557 viviendas averiadas.
- 26.945 viviendas destruidas.
- 66 edificios colapsados.
- 285 centros de salud afectados.
- 2.838 centros educativos con daños.
- 3.782 centros comunitarios afectados.
Los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó concentran buena parte de las consecuencias más graves del movimiento telúrico.
UNGRD pide no remover los escombros hasta descartar sobrevivientes
Pese a que ha transcurrido una semana desde el terremoto, el Gobierno pidió a las autoridades territoriales y organismos de emergencia actuar con extrema precaución antes de autorizar el ingreso de maquinaria pesada a los lugares donde todavía existen estructuras colapsadas.
Al finalizar la más reciente sesión del Puesto de Mando Unificado Nacional, el director de la UNGRD, David Santiago Tamayo, hizo un llamado para que la fase de remoción de escombros solo comience en cada punto cuando exista certeza técnica de que se agotaron las posibilidades de localizar personas con vida.
El objetivo es evitar que la utilización anticipada de maquinaria pueda poner en peligro a una eventual persona atrapada en cavidades o espacios de supervivencia dentro de las estructuras.
La UNGRD confirmó, además, que la Mesa Geomática activó mecanismos internacionales de respuesta y dispone de más de 300 imágenes satelitales que están siendo utilizadas para identificar y caracterizar los daños ocasionados por el terremoto.
También se coordina con las autoridades territoriales la puesta en funcionamiento de un aplicativo que permitirá centralizar los reportes y avanzar en la inspección y evaluación de edificaciones con posibles daños estructurales.
Miles de viviendas destruidas
La emergencia habitacional constituye uno de los principales desafíos para las próximas semanas.
El consolidado conocido hasta este lunes registra 127.557 viviendas averiadas y otras 26.945 completamente destruidas, además de 66 edificios colapsados.
En municipios rurales la evaluación todavía no termina. En zonas como El Cairo y Ansermanuevo, en el Valle del Cauca, algunas comunidades han advertido que aún esperan inspecciones completas de sus viviendas. En El Cairo, incluso, las autoridades han reconocido dificultades para completar el censo rural debido a que los primeros esfuerzos estuvieron concentrados en el casco urbano.
Más de 400.000 estudiantes con afectaciones
El terremoto también produjo un fuerte impacto sobre el sistema educativo. Los reportes de emergencia contabilizan 2.838 centros educativos afectados, mientras el Gobierno estima que más de 400.000 estudiantes tienen afectaciones relacionadas con su matrícula y la continuidad de las clases.
Ante este panorama, el Ministerio de Educación, encabezado por Viviane Morales, expidió la Directiva 009, que establece medidas especiales para proteger a la comunidad educativa y garantizar la continuidad del servicio.
Entre las acciones anunciadas están la implementación de planes de virtualidad y albergues educativos, primeros auxilios psicológicos para estudiantes y docentes, ajustes al Programa de Alimentación Escolar (PAE), desplazamiento de tutores del programa PTAFI hacia los territorios afectados y la búsqueda de tabletas para estudiantes que requieran continuar sus actividades académicas a distancia.
El Ministerio ya contaba con lineamientos para que las entidades territoriales y establecimientos educativos desarrollen planes de Gestión Integral del Riesgo Escolar y estrategias de educación durante emergencias.
Consultar la Directiva 009 del Ministerio de Educación
Más de 220 toneladas de ayuda internacional han llegado a Colombia
La respuesta internacional también aumentó durante la primera semana de la emergencia.
De acuerdo con el balance entregado este lunes por la Cancillería, Colombia ha recibido 222,5 toneladas de ayuda humanitaria, principalmente alimentos, elementos de higiene, medicamentos y suministros médicos.
La asistencia bilateral ha llegado desde países como El Salvador, México, Chile y Perú, mientras otros gobiernos y organizaciones han comprometido nuevos cargamentos. El balance internacional coincide en que ya son más de 220 toneladas las recibidas por Colombia.
A la ayuda material se suman 144 integrantes de equipos especializados internacionales que trabajan en las zonas de emergencia.
Entre ellos se encuentran 82 miembros de la misión humanitaria de Israel, 40 bomberos del equipo ECU 11 de Guayaquil, Ecuador, y 22 técnicos estadounidenses especializados en búsqueda y rescate urbano.
También están previstos nuevos aportes procedentes de Luxemburgo, Alemania, Suecia, India, Paraguay, China y Guatemala, que incluyen carpas, filtros de agua, kits de cocina, mantas, medicamentos, suministros sanitarios y equipos para potabilización de agua.
Estados Unidos, Reino Unido y otros países aportan recursos
La cooperación internacional no se limita a alimentos y elementos de primera necesidad.
Según el balance de la Cancillería, países como España, Italia, Estados Unidos, Suiza, Corea, Noruega, Singapur y Suecia, además de la Santa Sede y la Soberana Orden de Malta, han canalizado recursos a través de organismos internacionales y humanitarios.
Entre ellos aparecen la Cruz Roja, el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la FAO, UNICEF, ACNUR y Cáritas Colombiana.
El apoyo total anunciado por Estados Unidos asciende a 26,5 millones de dólares, mientras el Reino Unido confirmó este lunes un aporte adicional de 680.000 libras esterlinas, aproximadamente 3.000 millones de pesos, destinado principalmente a refugios, atención médica, agua potable y saneamiento.
Abelardo De La Espriella ha recorrido las zonas afectadas
La emergencia se convirtió en el primer gran desafío del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, posesionado apenas tres días antes del terremoto.
Durante esta primera semana, el mandatario ha mantenido presencia en diferentes zonas golpeadas por la tragedia y ha recorrido sectores afectados en Cali, Pereira, Manizales, Buenaventura, Quibdó y El Cairo, además de mantener coordinación con gobernadores, alcaldes, organismos de socorro y autoridades nacionales.
El Gobierno declaró el desastre de carácter nacional y desplegó a integrantes del gabinete en los territorios afectados.
De La Espriella también ha agradecido públicamente la cooperación internacional recibida durante la emergencia. El terremoto ha obligado al nuevo Ejecutivo a concentrar buena parte de sus primeros días de gobierno en las labores de rescate, atención humanitaria y preparación de los planes de reconstrucción.
Una semana después, Colombia comienza a pensar en la reconstrucción
Aunque las posibilidades de encontrar personas con vida disminuyen con el paso de las horas, las autoridades insisten en que ningún punto debe darse por cerrado sin una evaluación técnica previa.
En Cali, por ejemplo, equipos nacionales e internacionales continúan trabajando entre estructuras colapsadas. Bomberos, Policía, Armada y especialistas extranjeros han participado en las operaciones de búsqueda y recuperación de víctimas.
Paralelamente comienza una segunda etapa: determinar cuáles edificios pueden seguir habitados, cuáles requieren reforzamiento y cuáles tendrán que ser demolidos.
La reconstrucción será prolongada. Solo en Cali, el alcalde Alejandro Eder ha estimado que estabilizar y reconstruir la ciudad podría requerir alrededor de 10 billones de pesos y por lo menos tres años.
Mientras tanto, Colombia continúa buscando a los 143 desaparecidos, atendiendo a miles de familias que perdieron sus viviendas y recibiendo cooperación internacional.
A siete días del terremoto del 10 de agosto, la prioridad de los organismos de emergencia continúa siendo la misma: agotar hasta la última posibilidad de encontrar personas con vida antes de que las labores de rescate den paso definitivamente a la remoción de escombros y a la reconstrucción.