Un año de la muerte de Miguel Uribe Turbay: Colombia recuerda al senador asesinado tras atentado en Bogotá

Este 11 de agosto se cumple un año de la muerte del senador y entonces precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay. El dirigente del Centro Democrático permaneció 65 días hospitalizado después de recibir varios disparos durante un acto político en Modelia, Bogotá. Este martes se realizaron actos religiosos en su memoria, mientras la investigación judicial por el magnicidio continúa y ya deja condenas contra varios de los involucrados.

Este martes 11 de agosto de 2026 se cumple un año de la muerte de Miguel Uribe Turbay, el senador y precandidato presidencial del Centro Democrático que falleció después de permanecer más de dos meses luchando por su vida tras el atentado del que fue víctima en Bogotá.

El crimen, ocurrido el 7 de junio de 2025, sacudió la política colombiana, reabrió el debate sobre la violencia contra dirigentes políticos y desencadenó una extensa investigación para reconstruir no solo quién disparó, sino quiénes planearon, financiaron y ordenaron el asesinato.

Uribe Turbay murió durante la madrugada del 11 de agosto de 2025, a los 39 años, en la Fundación Santa Fe de Bogotá.

El atentado que cambió la campaña presidencial

La tarde del sábado 7 de junio de 2025, Miguel Uribe participaba en una actividad política en el parque El Golfito, en el barrio Modelia, localidad de Fontibón, en el occidente de Bogotá.

Uribe se encontraba hablando ante un grupo de ciudadanos cuando un adolescente armado se acercó y disparó en repetidas oportunidades contra el senador.

El dirigente político recibió impactos de bala, incluidos disparos en la cabeza, que le ocasionaron lesiones extremadamente graves. El adolescente señalado como autor material fue detenido poco después del ataque.

Uribe fue inicialmente estabilizado y posteriormente trasladado a la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde comenzó una batalla médica que se prolongaría durante 65 días.

Más de dos meses en cuidados intensivos

Desde su ingreso a la Fundación Santa Fe, el estado del senador fue considerado crítico.

Los médicos realizaron diferentes intervenciones neuroquirúrgicas para intentar controlar las lesiones ocasionadas por los disparos. Durante buena parte de su hospitalización permaneció bajo manejo intensivo neurológico, sedación y vigilancia permanente.

Aunque en determinados momentos se conocieron señales de estabilidad y avances dentro de su condición crítica, el cuadro sufrió un grave deterioro durante los últimos días.

El 9 de agosto de 2025, la Fundación Santa Fe informó que Uribe había presentado una hemorragia en el sistema nervioso central, complicación que obligó a realizar nuevos procedimientos neuroquirúrgicos de urgencia. Su condición volvió a ser crítica.

Finalmente, durante la madrugada del lunes 11 de agosto, el senador murió como consecuencia de las complicaciones derivadas de las graves lesiones sufridas en el atentado.

Habían transcurrido dos meses y cuatro días desde el ataque.

Un año después, misas para recordar a Miguel Uribe

Familiares, amigos, dirigentes políticos y miembros del Centro Democrático volvieron a reunirse para recordar al senador al cumplirse el primer aniversario de su muerte.

El expresidente Álvaro Uribe asistió a la Catedral Primada para la misa del primer año de su fallecimiento.

El Centro Democrático convocó una eucaristía al mediodía en la Catedral Primada de Colombia, en la Plaza de Bolívar, como homenaje a quien fue uno de sus dirigentes.

La conmemoración reunió a personas cercanas a Uribe y representantes de la vida política. Su familia también organizó actos religiosos para recordar su vida y legado; su padre, Miguel Uribe Londoño, convocó otra misa para las 2:00 p. m. en la parroquia La Inmaculada Concepción de Bogotá.

El aniversario ocurre, además, apenas cuatro días después de que durante la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella en Cali se rindiera un homenaje público a Miguel Uribe. El presidente del Senado, Honorio Henríquez, recordó entonces el magnicidio y pidió que la violencia nunca vuelva a reemplazar el debate político.

Su esposa y sus hijos, un año después

Uno de los rostros centrales de la historia ha sido María Claudia Tarazona, esposa de Miguel Uribe, quien permaneció junto a él durante las semanas de hospitalización.

La pareja tenía un hijo, Alejandro, y Miguel también participó en la crianza de las tres hijas de María Claudia.

Durante las exequias realizadas en agosto de 2025, Tarazona agradeció públicamente al equipo médico que atendió durante más de dos meses a su esposo y destacó la lucha que mantuvo por sobrevivir.

Su padre recogió sus banderas políticas

La muerte de Miguel Uribe también produjo un inesperado cambio en la vida de su padre, Miguel Uribe Londoño.

Pocos días después del asesinato de su hijo, Uribe Londoño decidió entrar a la carrera presidencial y el 26 de agosto de 2025 oficializó su precandidatura, inicialmente dentro del Centro Democrático, presentándose como continuador de las banderas políticas que había defendido su hijo.

Su camino político, sin embargo, tuvo posteriores diferencias con la colectividad. Finalmente salió del proceso interno del Centro Democrático y continuó su aspiración presidencial por otra organización política. Por eso, al hacer el recuento un año después, es importante precisar que sí se lanzó como precandidato tras la muerte de su hijo, pero su candidatura no permaneció todo el tiempo dentro del Centro Democrático.

¿Qué pasó con el adolescente que disparó contra Miguel Uribe?

La captura del adolescente que efectuó los disparos fue solamente el primer eslabón de una investigación mucho más amplia.

Debido a que era menor de edad cuando cometió el crimen, su proceso se adelantó bajo el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, que contempla reglas y sanciones diferentes a las aplicables a los adultos.

Las investigaciones posteriores se concentraron en establecer cómo obtuvo el arma, quién lo llevó hasta el lugar, quién le dio las instrucciones y quién estaba detrás de la planeación del atentado.

Capturas y condenas: así avanza el expediente

Durante los meses siguientes, la Fiscalía fue identificando a diferentes personas que presuntamente desempeñaron funciones específicas en la preparación y ejecución del magnicidio.

Entre los investigados aparecen personas señaladas de participar en labores de planeación, logística, transporte, entrega del arma, vigilancia y coordinación del adolescente que ejecutó el ataque.

El expediente ha avanzado además hacia condenas contra algunos de los involucrados, mientras otros continúan vinculados a procesos penales.

La investigación tampoco terminó con los integrantes del componente operativo. La Fiscalía continuó buscando establecer quién dio la orden de asesinar al senador y cuál fue la motivación definitiva del magnicidio.

En abril de 2026, el ente acusador informó que acusó formalmente a uno de los hombres señalado de haber contactado al adolescente que disparó contra Miguel Uribe.

La hipótesis sobre la Segunda Marquetalia

Uno de los mayores avances de la investigación se produjo en 2026.

La Fiscalía señaló en marzo que su investigación apuntaba a integrantes de la Segunda Marquetalia como responsables del magnicidio y relacionó el crimen con una motivación política. La línea investigativa llevó a las autoridades a avanzar contra miembros de esa estructura armada.

Sin embargo, determinar las responsabilidades individuales y probar judicialmente quiénes fueron los autores intelectuales continúa siendo uno de los componentes centrales del expediente.

Por ello debe diferenciarse entre las personas ya condenadas por su participación, quienes permanecen procesadas y las hipótesis de la Fiscalía respecto de quienes habrían ordenado el asesinato.

Una muerte que marcó la política colombiana

Miguel Uribe Turbay murió cuando se encontraba en uno de los momentos de mayor proyección de su carrera política.

Había sido concejal de Bogotá, secretario de Gobierno de la capital, candidato a la Alcaldía y posteriormente llegó al Senado por el Centro Democrático, partido liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Al momento del atentado era, además, precandidato presidencial para las elecciones de 2026.

Su asesinato volvió a colocar a Colombia frente al recuerdo de la violencia política que durante décadas ha cobrado la vida de candidatos, congresistas y dirigentes de diferentes sectores.

Un año después, mientras su familia y sus antiguos compañeros políticos vuelven a reunirse para recordarlo, la investigación judicial mantiene una pregunta fundamental: establecer completamente quiénes diseñaron y ordenaron el magnicidio de Miguel Uribe Turbay y llevar ante la justicia a todos sus responsables.