Tragedia en Venezuela deja colombiano fallecido: lo hallaron abrazado a su pareja bajo los escombros del terremoto

En medio de la devastación provocada por los fuertes terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, una historia profundamente conmovedora emerge entre los escombros. Argemiro Antolínez Ángel, un colombiano de 64 años oriundo de Bucaramanga, fue hallado sin vida abrazado a su compañera sentimental tras el colapso de un edificio en la localidad de Tucacas, estado Falcón. Hoy, mientras crece el número de víctimas, se adelanta una urgente búsqueda humanitaria para localizar a sus familiares en Colombia.

Un hallazgo que conmueve en medio del desastre

Horas después del sismo, familiares de su pareja lograron ingresar a la zona afectada, pese a carreteras bloqueadas y al riesgo latente de nuevas réplicas. Allí, entre los escombros, encontraron los cuerpos de Argemiro y su compañera, identificada como Body, en una escena que ha conmovido a quienes conocen la historia: permanecían abrazados.

Ambos fallecieron tras el colapso de un edificio que, según se ha conocido, pertenecía a la familia de ella. Aunque presentaban graves lesiones, fueron identificados gracias a marcas particulares.

Quién era Argemiro Antolínez Ángel

Antolínez Ángel nació en Bucaramanga el 28 de enero de 1962 y llevaba más de diez años residiendo en Venezuela, donde se había establecido en Tucacas junto a su pareja. De acuerdo con información recolectada por personas cercanas, el hombre era separado, tenía hijos en Colombia —uno de ellos, presuntamente integrante de las Fuerzas Militares— y al menos una hermana. Sin embargo, hasta el momento ninguno de sus familiares ha podido ser ubicado.

Su cuerpo permanece en la morgue del hospital de Tucacas, mientras aumenta la preocupación de allegados ante la posibilidad de que, si no es reclamado, sea enterrado en una fosa común.

Búsqueda urgente de sus familiares

La búsqueda está siendo liderada por Indira Ramírez, periodista colombiana radicada en Madrid, quien tiene un vínculo con la familia de la pareja de Argemiro. Según explicó, su intención es estrictamente humanitaria.

Ramírez ha intentado contactar a posibles familiares a través de redes sociales, enviando mensajes a decenas de personas que habrían tenido relación con el fallecido, pero sin obtener respuesta hasta el momento.

El llamado se extiende especialmente a la ciudad de Bucaramanga y al departamento de Santander, donde se presume que podrían estar sus parientes.

Un país bajo emergencia: balance oficial

La tragedia en la que perdió la vida el colombiano hace parte de una emergencia de gran magnitud. Según el más reciente balance entregado por las autoridades venezolanas:

  • 589 personas han fallecido
  • 2.980 han resultado heridas
  • Se han registrado 214 réplicas tras los sismos principales de magnitudes 7,2 y 7,5

La presidenta Delcy Rodríguez confirmó que, pese al alto número de víctimas, también se ha logrado rescatar con vida a decenas de personas atrapadas entre los escombros.

Las zonas más afectadas incluyen La Guaira y sectores del estado Falcón, donde el colapso de edificaciones ha sido generalizado.

Respuesta internacional

Ante la magnitud de la emergencia, la comunidad internacional ha activado una respuesta sin precedentes. La ONU confirmó el despliegue de equipos de búsqueda y rescate provenientes de al menos 17 países, entre ellos Colombia, México, Estados Unidos, España e Italia.

En total, se han movilizado cerca de 1.000 rescatistas y 25 equipos especializados, que trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes y asistir a las víctimas.

Un llamado urgente

Mientras continúan las labores de rescate y se dimensiona el alcance de la tragedia, el caso de Argemiro Antolínez se convierte en un símbolo del drama humano que deja el desastre. Sus allegados insisten en que encontrar a su familia es una prioridad para evitar que su historia termine en el anonimato.

Cualquier información que permita ubicar a sus familiares puede ser clave para garantizar un cierre digno a una vida marcada por la migración y, finalmente, por una tragedia que hoy enluta a dos países.