Venezuela vive una de las peores tragedias naturales de su historia reciente luego de los dos poderosos terremotos que estremecieron el país con apenas 39 segundos de diferencia. El primero alcanzó una magnitud de 7,2 y fue seguido por un segundo movimiento telúrico de 7,5, una secuencia sísmica que multiplicó los daños y dejó escenas de destrucción en buena parte del territorio venezolano. Desde entonces se han registrado más de 30 réplicas, mientras las autoridades mantienen la alerta ante el riesgo de nuevos derrumbes.
El más reciente balance oficial reporta 164 personas fallecidas y 971 heridas, aunque las autoridades venezolanas advirtieron que la cifra podría aumentar de manera considerable debido a que cientos de personas continúan desaparecidas bajo los escombros y existen sectores a los que los organismos de socorro todavía no han logrado ingresar. Incluso algunos modelos de evaluación de desastres estiman que el número de víctimas podría incrementarse significativamente conforme avancen las labores de rescate.
En horas de la noche rescataron con vida a tres niños que permanecían atrapados bajo los escombros de un edificio colapsado en La Guaira.
Caracas y La Guaira, las zonas más golpeadas
Aunque el sismo se sintió prácticamente en todo el territorio venezolano, los mayores daños se concentran en Caracas y el estado de La Guaira, donde decenas de edificios residenciales, hoteles, viviendas y establecimientos comerciales colapsaron parcial o totalmente.
En sectores como Caraballeda y Los Corales, en La Guaira, barrios completos quedaron destruidos. Hospitales presentan graves afectaciones estructurales y muchos pacientes están siendo atendidos en carpas improvisadas o incluso en las calles, mientras miles de familias pasaron la noche al aire libre por temor a nuevas réplicas.
Daños en infraestructura y cierre del principal aeropuerto
El terremoto también provocó graves afectaciones en la infraestructura estratégica del país. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía, fue cerrado luego de que parte de su estructura sufriera daños, incluidos desprendimientos en techos y zonas de la terminal aérea.
Además, fueron suspendidos los servicios del Metro de Caracas y del sistema ferroviario nacional mientras ingenieros inspeccionan puentes, túneles y estaciones para verificar que no existan riesgos para los usuarios. Varias carreteras presentan grietas, deslizamientos y colapsos parciales que dificultan el ingreso de maquinaria y de los equipos de rescate hacia las zonas más afectadas.
Colegios, edificios y viviendas quedaron destruidos
Las autoridades venezolanas informaron que más de un centenar de edificaciones colapsaron total o parcialmente. Entre ellas hay conjuntos residenciales, hoteles, centros comerciales, colegios y edificios públicos.
Miles de personas permanecen en albergues temporales habilitados en estadios, coliseos y espacios abiertos, mientras continúan las evaluaciones técnicas para determinar cuántas construcciones deberán ser demolidas por el riesgo de colapso.
Comienza la ayuda internacional
La magnitud de la tragedia movilizó rápidamente a la comunidad internacional. Estados Unidos anunció el envío de equipos especializados de búsqueda y rescate, además de asistencia humanitaria y apoyo logístico. También España, Francia, Alemania, Turquía, China y varios países latinoamericanos ofrecieron ayuda para atender la emergencia.
Por su parte, las Naciones Unidas hicieron un llamado para facilitar el flujo de información y garantizar que la asistencia internacional llegue sin restricciones a las zonas más afectadas.
El terremoto más fuerte en más de un siglo
Especialistas coinciden en que los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 constituyen el evento sísmico más fuerte registrado en Venezuela en más de cien años y uno de los más destructivos desde el histórico terremoto que afectó al país a comienzos del siglo XX. La secuencia sísmica también superó en magnitud al terremoto de Caracas de 1967, considerado hasta ahora uno de los más devastadores del país.
El temblor también se sintió en Colombia
El movimiento telúrico fue percibido con intensidad en varios departamentos del oriente colombiano, especialmente en Norte de Santander, Arauca, La Guajira, Cesar, Santander y Bogotá. Sin embargo, hasta el momento las autoridades colombianas no han reportado personas lesionadas ni daños de consideración en viviendas, edificios o infraestructura como consecuencia del sismo.
Mientras continúan las labores de búsqueda entre los escombros, las autoridades venezolanas mantienen el estado de emergencia y piden a la población permanecer en espacios seguros, debido a que persiste el riesgo de nuevas réplicas que podrían agravar la emergencia humanitaria que atraviesa el país.