
El nuevo balance, con corte a las 6:30 de la mañana de este lunes 24 de agosto, revela la dimensión de la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto. Hay 234 personas desaparecidas, más de 31.000 viviendas destruidas y 591 edificios colapsados. Cali y Pereira permanecen entre las ciudades más golpeadas. Colombia, además, ha recibido centenares de toneladas de ayuda internacional.
Dos semanas después del devastador terremoto que sacudió el occidente de Colombia, las cifras siguen mostrando la magnitud de una de las mayores emergencias sísmicas de los últimos años en el país.
El más reciente balance nacional, con corte a las 6:30 a. m. de este lunes 24 de agosto de 2026, señala que 329 personas han muerto, 4.592 resultaron heridas y 234 permanecen desaparecidas.
La emergencia ya se extiende a 16 departamentos y 494 municipios, mientras que el número de personas afectadas llegó a 324.157, pertenecientes a 159.924 familias.
El terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto, tuvo una magnitud de 7,4 y su epicentro fue localizado en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad aproximada de 103 kilómetros. Los primeros informes de organismos internacionales señalaron afectaciones especialmente graves en Valle del Cauca, Risaralda, Chocó, Caldas, Quindío y Cauca.
Las cifras del terremoto dos semanas después
Balance nacional
- 16 departamentos afectados
- 494 municipios afectados
- 159.924 familias afectadas
- 324.157 personas afectadas
Víctimas y atención de la emergencia
- 329 personas fallecidas
- 4.592 personas heridas
- 234 personas desaparecidas
- 364 personas rescatadas
La reducción en el número de desaparecidos frente a balances anteriores responde al proceso de depuración de los registros, ubicación de personas reportadas inicialmente como desaparecidas y al avance de las labores de búsqueda.
Hace apenas unos días, el panorama era todavía más incierto. El 19 de agosto se reportaban 314 fallecidos, 4.437 heridos y 262 desaparecidos.
Más de 31.500 viviendas quedaron destruidas
La dimensión de la tragedia también puede medirse en los daños materiales. Miles de familias perdieron completamente sus viviendas y otras permanecen a la espera de evaluaciones técnicas que determinen si pueden regresar a sus hogares.
El consolidado actualizado registra:
- 178.236 viviendas averiadas
- 31.519 viviendas destruidas
- 5.884 edificios averiados
- 591 edificios colapsados
Esto significa que 209.755 viviendas presentan algún grado de afectación, entre aquellas averiadas y las completamente destruidas.
La reconstrucción será uno de los mayores desafíos para el Gobierno. El presidente Abelardo De La Espriella estimó preliminarmente las pérdidas económicas ocasionadas por el terremoto en alrededor de $30 billones, de los cuales cerca de $24,5 billones corresponderían a edificaciones y $5,5 billones a infraestructura.
Cali y Pereira, epicentros de la tragedia
Aunque el epicentro geológico estuvo localizado en Chocó, Cali y Pereira se convirtieron desde las primeras horas en dos de los principales epicentros humanos y urbanos de la emergencia.
Los balances de los primeros días ubicaron a Cali, Pereira, Quibdó y Manizales entre las ciudades con mayor número de víctimas y daños.
En Cali, las afectaciones se concentraron especialmente en sectores como Alameda, Nueva Tequendama, Cámbulos, Guadalupe, El Refugio, Pampalinda, Limonar, Capri y Caldas. Un balance divulgado durante la primera semana registraba 96 fallecidos, 1.224 heridos y decenas de estructuras colapsadas.
Una de las operaciones más complejas se desarrolló en el Hospital Universitario del Valle, donde durante varios días los equipos especializados buscaron personas entre los escombros. El 18 de agosto fueron recuperados los últimos cinco cuerpos que permanecían en una de las torres colapsadas.
La capital vallecaucana enfrenta ahora otro problema: la reubicación de miles de damnificados. La destrucción y evacuación de inmuebles ha incrementado la demanda de viviendas en arriendo y se han registrado aumentos de precios en algunos sectores de la ciudad.
Estudios posteriores también han comenzado a explicar por qué determinados sectores de Cali sufrieron daños mucho mayores que otros. Investigaciones citadas por El País apuntan a factores como las características del suelo, la antigüedad de las construcciones y la interacción de las edificaciones con las ondas sísmicas.
Pereira también sufrió graves pérdidas
Pereira fue otra de las ciudades golpeadas con mayor fuerza. Durante la primera semana llegó a registrar una de las cifras más altas de desaparecidos.
Un reporte de autoridades citado el 18 de agosto daba cuenta de 93 fallecidos, 259 heridos y 260 personas rescatadas, además de decenas de estructuras colapsadas o averiadas. También resultaron afectados corredores viales, puentes, la Terminal de Transportes y el Aeropuerto Internacional Matecaña.
Los daños alcanzaron igualmente a Dosquebradas y otros municipios risaraldenses como La Celia, Santuario y Belén de Umbría.
En el Eje Cafetero, Manizales también registró graves daños en viviendas, mientras que Armenia y otros municipios de Quindío sufrieron afectaciones. El terremoto incluso impactó la actividad turística de la región, con daños en hoteles, establecimientos comerciales e infraestructura de transporte.
Hospitales, colegios, vías y acueductos afectados
La emergencia va mucho más allá de las viviendas. El nuevo consolidado muestra daños en infraestructura fundamental para el funcionamiento de centenares de municipios.
Hasta este 24 de agosto se contabilizan:
- 378 centros de salud afectados
- 3.726 centros educativos afectados
- 4.140 centros comunitarios afectados
- 435 vías afectadas
- 5 aeropuertos afectados
- 115 acueductos afectados
- 70 puentes vehiculares afectados
- 15 puentes peatonales afectados
El deterioro de hospitales, escuelas, carreteras, puentes y sistemas de agua potable representa ahora uno de los principales retos para la fase de recuperación y reconstrucción.
Más de 2.800 animales han sido rescatados
La emergencia también ha tenido consecuencias sobre animales domésticos y de producción.
El balance reporta 1.764 animales afectados, mientras que los organismos que participan en la emergencia han logrado rescatar a 2.847 animales.
Las operaciones incluyen atención veterinaria, recuperación de animales atrapados y traslado desde viviendas o estructuras declaradas inseguras.
Colombia ha recibido centenares de toneladas de ayuda internacional
La dimensión de la tragedia provocó una importante movilización internacional.
La Cancillería informó inicialmente que, hasta el 16 de agosto, habían llegado al país más de 220 toneladas de asistencia humanitaria, además de 144 integrantes de equipos internacionales especializados.
En esa primera etapa, El Salvador aportó 100 toneladas; México, 58,5 toneladas; Chile, 50 toneladas, y Perú, 14 toneladas. A ello se sumó el despliegue de 82 integrantes de una misión humanitaria de Israel, 40 miembros del equipo ECU 11 del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, Ecuador, y 22 técnicos de búsqueda y rescate urbano de Estados Unidos.
El volumen continuó aumentando. La DIAN informó el 19 de agosto que 640 toneladas de ayuda humanitaria internacional habían ingresado por los aeropuertos colombianos entre el 12 y el 18 de agosto.
Entre los elementos recibidos se encuentran alimentos, medicamentos, agua potable, kits de higiene, insumos médicos, carpas, cobijas, generadores eléctricos, herramientas, materiales para refugios temporales y maquinaria especializada.
Según la DIAN, los cargamentos ingresaron por los aeropuertos de Bogotá, Cali, Medellín y Pereira, procedentes, entre otros, de Estados Unidos, México, Ecuador, Chile, El Salvador, Perú, Israel, India, Paraguay, China y España.
Además, en los primeros días de la emergencia organismos multilaterales plantearon propuestas por alrededor de US$1.300 millones en cooperación de distinto tipo, según informó el vicepresidente José Manuel Restrepo.
La solidaridad nacional también ha movilizado miles de toneladas
La ayuda no ha llegado únicamente desde el exterior. Gobiernos locales, empresas, organizaciones humanitarias y ciudadanos han organizado campañas para apoyar a los damnificados.
Solo desde Bogotá, con corte al 16 de agosto, la Alcaldía y la Cruz Roja Seccional Bogotá-Cundinamarca habían movilizado 1.337 toneladas de ayudas humanitarias mediante 109 envíos.
Los cargamentos fueron destinados a Pereira, Cali, Quibdó, Buenaventura, Armenia y Manizales.
La emergencia entra en una nueva etapa
Dos semanas después del terremoto, Colombia comienza a pasar progresivamente de las operaciones de búsqueda y rescate a una etapa igualmente compleja: atender a los damnificados y reconstruir viviendas, hospitales, colegios, carreteras, puentes y acueductos.
Naciones Unidas señaló el 22 de agosto que los impactos más severos se han concentrado especialmente en Risaralda, Valle del Cauca, Chocó y Caldas, aunque la emergencia se extendió a buena parte del centro y occidente colombiano.
El balance de este lunes dimensiona el desafío: 329 muertos, 234 desaparecidos, más de 324.000 personas afectadas y 31.519 viviendas destruidas.
Son las cifras de una tragedia que, catorce días después, dejó atrás la fase más crítica de los rescates, pero abrió un proceso de recuperación y reconstrucción que podría prolongarse durante años.