Publicista fue asesinado tras falso choque en Medellín: delincuentes usaron una aparente maniobra de engaño para robarlo

Lo asesinaron por robarle una cadena y dos celulares

Esteban Ramírez Parra, de 37 años, había viajado desde Armenia para compartir con su familia en Medellín. Lo que comenzó como una visita familiar terminó en tragedia cuando presuntos delincuentes simularon un accidente de tránsito para detener el vehículo en el que se movilizaba y cometer un violento robo que acabó con su vida.

La muerte de Esteban Ramírez Parra, profesional en Mercadeo y Publicidad y jefe de Ventas de Coca-Cola en Armenia, ha generado conmoción en Medellín y en el departamento del Quindío. El caso, que actualmente es investigado por las autoridades, expuso una modalidad criminal en la que los delincuentes habrían utilizado un supuesto choque para engañar a sus víctimas, detener su marcha y ejecutar un hurto que terminó en homicidio.

Ramírez, de 37 años, residía desde hacía cerca de año y medio en Armenia por motivos laborales, pero había regresado a Medellín para visitar a su familia y compartir con sus seres queridos.

La noche del viernes salió a cenar con su padre, Fredy Ramírez, y su hermana Natalia Ramírez. Después del encuentro familiar, los hermanos emprendieron el recorrido hacia la vivienda de su madre sin imaginar que en cuestión de minutos serían víctimas de un violento ataque.

El engaño que terminó en tragedia

Los hechos ocurrieron en el sector de Belén Rosales, en el occidente de Medellín.

De acuerdo con el relato conocido por familiares y amigos de la víctima, cuando Natalia y Esteban avanzaban por la zona, una motocicleta con dos ocupantes realizó una maniobra que les hizo creer que habían golpeado el vehículo en el que se desplazaban.

Tras pasar un semáforo, los sospechosos habrían llamado la atención de los ocupantes del automóvil sugiriendo que había ocurrido una colisión.

Creyendo que se trataba de un incidente de tránsito, Natalia redujo la velocidad y detuvo el carro.

Ese fue el momento que aprovecharon los delincuentes para ejecutar el asalto.

Según el relato entregado por personas cercanas a la familia, uno de los hombres se acercó al lado de la conductora y le arrebató una cadena y el teléfono celular que llevaba sobre sus piernas.

Simultáneamente, el segundo atacante se dirigió hacia el lado del copiloto, donde se encontraba Esteban Ramírez.

“¿Cuál cadena?”

De acuerdo con los testimonios conocidos hasta ahora, el agresor le exigió a Esteban que entregara una cadena que supuestamente llevaba puesta.

Instantes después, y sin mediar mayor discusión, el delincuente abrió fuego.

El disparo impactó a Ramírez en la frente, dejándolo gravemente herido dentro del vehículo.

La desesperada carrera por salvarle la vida

Tras el ataque, Natalia intentó huir para poner a salvo a su hermano y buscar atención médica inmediata.

Sin embargo, en medio del caos y la conmoción, el vehículo terminó impactando contra los separadores de la calle 30.

Las condiciones mecánicas del automóvil impidieron continuar el recorrido, por lo que fue necesario solicitar ayuda para trasladar a Esteban a un centro asistencial.

Inicialmente fue ingresado a la Clínica Medellín de Occidente, donde recibió atención de urgencia.

Posteriormente fue remitido al Hospital San Vicente Fundación, donde especialistas intentaron estabilizarlo y evaluar la gravedad de las lesiones.

Familiares y amigos mantuvieron la esperanza durante varias horas.

No obstante, los exámenes médicos posteriores evidenciaron la magnitud del daño cerebral causado por el proyectil.

Finalmente, los médicos confirmaron muerte cerebral y Esteban falleció el sábado en horas de la tarde.

Recientemente había culminado una especialización en Gerencia de Mercadeo y proyectaba continuar creciendo en su carrera.

Entre sus planes personales figuraban conformar una familia, casarse y tener hijos.

“Era supremamente familiar, soñador y siempre estaba pensando en el futuro”, señalaron personas cercanas a su entorno.

Investigación avanza en tres líneas

La Policía Metropolitana del Valle de Aburrá confirmó que desplegó todas sus capacidades de investigación criminal para esclarecer el caso.

Las autoridades indicaron que los equipos de Inteligencia y Policía Judicial adelantan labores de recolección de evidencia física y análisis de información para identificar a los responsables.

Entre las acciones desarrolladas se encuentra la revisión de cámaras de seguridad públicas y privadas ubicadas en el sector donde ocurrió el ataque.

Los investigadores buscan reconstruir minuto a minuto los movimientos de los agresores antes, durante y después del crimen.

Además, las autoridades intentan establecer si detrás del hecho existió una estructura organizada dedicada a ejecutar este tipo de robos mediante engaños o si hubo personas que facilitaron la acción criminal.

Alcaldía y Fiscalía trabajan para esclarecer el crimen

El caso también es seguido por las autoridades locales debido al impacto generado entre la ciudadanía.

El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, informó que la investigación se desarrolla de manera articulada con la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación.

La familia pide justicia

Mientras avanzan las pesquisas, familiares, amigos y compañeros de trabajo han impulsado campañas en redes sociales para mantener la atención sobre el caso y exigir resultados judiciales.

La principal preocupación de sus allegados es que los responsables sean identificados y capturados para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir en Medellín.

El asesinato de Esteban Ramírez ha reabierto el debate sobre las modalidades de hurto cada vez más sofisticadas utilizadas por organizaciones delincuenciales, que recurren a engaños como falsos accidentes de tránsito para sorprender a las víctimas y despojarlas de sus pertenencias.

Por ahora, las autoridades continúan recopilando pruebas mientras la familia espera que el crimen de este profesional de 37 años no quede en la impunidad.