
El pontífice concelebró la eucaristía en el Policlínico Gemelli apenas un día después de que le extirparan el lóbulo inferior del pulmón derecho. El Vaticano asegura que su evolución posoperatoria transcurre dentro de lo previsto, mientras siguen pendientes estudios que determinarán si necesitará tratamientos adicionales.
Roma, 14 de octubre de 2026. El papa León XIV concelebró este miércoles una misa desde el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma, donde permanece hospitalizado y se recupera de una cirugía en la que los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho tras confirmarse un adenocarcinoma pulmonar.
La celebración religiosa se produjo apenas un día después de la intervención y se convirtió en una de las primeras señales de actividad del pontífice durante su convalecencia. Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, informó que León XIV concelebró la misa este miércoles por la tarde en una sala acondicionada especialmente en la décima planta del hospital.
La recuperación también ha mostrado avances desde el punto de vista médico. El Papa ha comenzado a caminar por su habitación, recibió fisioterapia respiratoria y retomó su alimentación habitual. Los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados este miércoles presentaron resultados compatibles con una evolución posoperatoria normal para el tipo de intervención practicada, según el parte difundido por la Santa Sede.
¿Qué enfermedad tiene el papa León XIV?
El diagnóstico confirmado es un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer de pulmón. El hallazgo definitivo se produjo durante la cirugía practicada el martes 13 de octubre, cuando el examen histológico intraoperatorio del tejido confirmó lo que los médicos ya sospechaban a partir de las pruebas realizadas antes de la intervención.
El proceso había comenzado antes. El Vaticano informó que el nódulo pulmonar había sido localizado durante controles médicos rutinarios. El propio León XIV comunicó públicamente el domingo 11 de octubre que los especialistas habían encontrado un nódulo localizado en uno de sus pulmones y que, siguiendo las recomendaciones médicas, había decidido someterse a una operación.
El martes ingresó en el Gemelli para la intervención programada.
Así fue la cirugía del Papa
La operación estuvo encabezada por Stefano Margaritora, responsable de Cirugía Torácica del Gemelli. Para realizar la resección, los especialistas extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica videoasistida.
Aunque León XIV permaneció alrededor de tres horas en el quirófano, el procedimiento quirúrgico propiamente dicho duró aproximadamente 90 minutos. Según el comunicado médico de la Santa Sede, la operación fue exitosa y no se registraron complicaciones.
Finalizado el procedimiento, el pontífice despertó normalmente de la anestesia y permaneció un breve tiempo en observación antes de regresar a su habitación en la décima planta del hospital. Esa misma noche incluso pidió cenar, según informó Matteo Bruni.
Una primera noche tranquila y señales positivas
La Santa Sede informó en la mañana de este miércoles que el Papa había pasado una noche tranquila tras la operación.
Posteriormente llegó un parte médico más detallado, firmado por el médico Luigi Carbone y el cirujano Stefano Margaritora. Los especialistas señalaron que los análisis de sangre y la radiografía de tórax programados después de la intervención presentaban valores dentro de lo esperado.
Durante la jornada, León XIV comenzó además fisioterapia respiratoria, empezó a caminar por su habitación y volvió a alimentarse normalmente, hasta el punto de desayunar y almorzar. El parte médico concluyó que su recuperación estaba avanzando según lo previsto.
Horas después se confirmó que también había participado en la celebración de la misa dentro del hospital.
La cirugía permitió retirar el lóbulo pulmonar afectado y confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma, pero todavía quedan resultados relevantes por conocer. El Vaticano ha informado que se realizarán análisis sobre el material extraído durante la intervención.
Tampoco se ha hecho público hasta ahora el estadio definitivo de la enfermedad ni se ha confirmado oficialmente si el cáncer se había extendido fuera del área intervenida.
Esta información será especialmente importante para establecer los pasos posteriores.
¿Necesitará quimioterapia u otro tratamiento?
Este es uno de los principales interrogantes que permanece abierto.
Hasta este miércoles 14 de octubre, el Vaticano no ha anunciado quimioterapia, inmunoterapia ni ninguna otra terapia oncológica complementaria para León XIV. Los médicos están a la espera de los estudios adicionales antes de determinar el tratamiento que deberá seguir el pontífice.
Por ello, sería incorrecto dar por sentado que necesitará quimioterapia o, en sentido contrario, afirmar que la cirugía constituye el tratamiento definitivo.
Los resultados pendientes deberán aportar más información sobre las características de la enfermedad y permitir al equipo médico decidir los siguientes pasos.
¿Cuánto tiempo seguirá hospitalizado?
La previsión comunicada antes de la cirugía apuntaba a una hospitalización de aproximadamente una semana, y hasta ahora el Vaticano no ha anunciado cambios en ese cálculo.
Además, los compromisos públicos del pontífice fueron suspendidos hasta el 20 de octubre.
La evolución favorable comunicada durante las primeras horas después de la operación no significa, sin embargo, que su recuperación haya terminado. León XIV continúa en observación y bajo seguimiento médico.
La agenda internacional, otra incógnita
Su estado de salud también ha abierto interrogantes sobre sus próximos compromisos internacionales.
León XIV tiene previsto realizar en noviembre un viaje por Sudamérica, pero hasta este miércoles permanecían las dudas sobre si su proceso de recuperación permitirá mantener la agenda en los términos inicialmente previstos.
El Vaticano no ha anunciado todavía la cancelación de ese desplazamiento, por lo que cualquier modificación dependerá de la evolución médica del pontífice.
La misa desde el Gemelli, en medio de su recuperación
La concelebración de la eucaristía adquiere especial significado al producirse menos de 24 horas después de una operación de importancia y mientras León XIV permanece bajo vigilancia médica.
La noticia se conoció después de que los médicos informaran que había comenzado a caminar, estaba comiendo normalmente y realizaba fisioterapia respiratoria.
No obstante, el panorama médico aún tiene elementos pendientes. La intervención resultó exitosa y la evolución inicial se encuentra dentro de los parámetros esperados, pero los análisis posteriores serán determinantes para conocer con mayor precisión las características de la enfermedad y establecer si el Papa necesita tratamiento adicional.
Por ahora, León XIV continuará recuperándose en el Gemelli. Este miércoles, entre controles médicos, fisioterapia, sus primeros pasos por la habitación y el regreso progresivo a la alimentación normal, el pontífice también reservó espacio para concelebrar misa, mientras la Iglesia sigue con atención la evolución de su estado de salud.