
Con Lionel Messi como líder, símbolo y héroe emocional, Argentina protagonizó una de las remontadas más espectaculares de la Copa Mundial de la FIFA 2026 al derrotar 3-2 a Egipto y clasificar a los cuartos de final. El capitán rompió en lágrimas al final del partido, mientras Lionel Scaloni apenas pudo hablar por la emoción. Ahora, la Albiceleste se medirá ante Suiza por un lugar en las semifinales.
Cuando el reloj marcaba el minuto 78, Argentina estaba prácticamente eliminada del Mundial. Egipto sorprendía al vigente campeón con una ventaja de 2-0, mientras miles de aficionados argentinos observaban incrédulos cómo el sueño del bicampeonato parecía escaparse de las manos.
Sin embargo, cuando todo parecía perdido, apareció el carácter de un equipo acostumbrado a las gestas imposibles y liderado por un Lionel Messi que volvió a demostrar por qué es considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
La selección africana había golpeado primero con un tanto de Yasser Ibrahim a los 15 minutos. Más tarde, Mostafa Zico amplió la ventaja en el minuto 67, dejando a la Albiceleste contra las cuerdas y al borde de una eliminación que habría significado el posible último partido mundialista de Messi.
Pero Argentina se negó a rendirse.
Tres goles en 13 minutos que cambiaron la historia
La reacción albiceleste comenzó al minuto 79. Tras una asistencia de Messi, Cristian «Cuti» Romero ganó en el área y descontó de cabeza para poner el 2-1. El gol devolvió la esperanza a los campeones del mundo.
Solo cuatro minutos después llegó el momento que hizo estallar el Mercedes-Benz Stadium. Lionel Messi recibió en el área y anotó el 2-2, firmando una nueva página en su extraordinaria carrera y manteniendo vivo el sueño argentino.
Cuando el partido parecía encaminado a la prórroga, apareció Enzo Fernández en el minuto 90+2 para completar la remontada con el gol del triunfo. El mediocampista definió una jugada que desató la locura en las tribunas argentinas y selló el 3-2 definitivo.
Los tres goles llegaron en apenas 13 minutos, transformando una eliminación casi segura en una clasificación épica para los cuartos de final.
Las lágrimas de Messi y Scaloni
El pitazo final dejó una de las imágenes más conmovedoras del Mundial 2026. Lionel Messi cayó emocionalmente ante la magnitud de lo vivido y rompió en llanto sobre el césped de Atlanta. El capitán fue rodeado inmediatamente por todos sus compañeros, quienes lo abrazaron y celebraron junto a él una clasificación que parecía imposible.
La emoción también desbordó al entrenador Lionel Scaloni. En la entrevista posterior al partido, el seleccionador apenas pudo pronunciar algunas palabras antes de quebrarse.
«No puedo levantar la mirada. Lo siento, estoy muy emocionado», alcanzó a decir el técnico argentino antes de abandonar la entrevista visiblemente afectado.
Las imágenes de Messi llorando y de Scaloni intentando contener las lágrimas recorrieron el mundo pocos minutos después del encuentro.
Messi sigue ampliando su leyenda
Paradójicamente, la histórica remontada llegó en un partido complicado para el capitán argentino. Messi desperdició un penalti durante la primera mitad que pudo cambiar el desarrollo del encuentro. Sin embargo, lejos de desaparecer, volvió a convertirse en protagonista con una asistencia, un gol decisivo y el liderazgo que impulsó a todo el equipo cuando la eliminación parecía inevitable.
Con su anotación ante Egipto, el astro argentino continúa entre los máximos goleadores del torneo y sigue aumentando una colección de récords que parece no tener fin.
La última esperanza de Sudamérica
Tras las eliminaciones de otras selecciones de la Conmebol, Argentina quedó como la única representante sudamericana en carrera por el título mundial. La responsabilidad ahora es aún mayor para una generación que busca revalidar la corona conquistada en Catar 2022.
El próximo desafío será frente a Suiza, que eliminó a Colombia en una dramática definición por penaltis. El duelo definirá uno de los semifinalistas del Mundial 2026 y promete ser otro examen de máxima exigencia para la Albiceleste.
Por ahora, Argentina celebra. Celebra una remontada histórica, la clasificación a los cuartos de final y, sobre todo, otro capítulo inolvidable escrito por Lionel Messi, el hombre que se negó a despedirse del Mundial y que volvió a emocionar a todo un país.