Megaoperativo liderado por De la Espriella golpea estructuras criminales en el centro de Bogotá

San Bernardo, Santa Fe y el entorno del Parque Tercer Milenio fueron intervenidos durante más de seis horas en una ofensiva conjunta de la Policía, el Ejército y la Fiscalía contra redes dedicadas al narcotráfico, sicariato y lavado de activos.

Bogotá. En una de las mayores intervenciones de seguridad realizadas en la capital durante los últimos meses, el presidente Abelardo De la Espriella encabezó en la madrugada de este miércoles un megaoperativo contra la criminalidad en los sectores de San Bernardo, Santa Fe y los alrededores del Parque Tercer Milenio, zonas identificadas por las autoridades como focos de inseguridad y actividades ilícitas en el centro de la ciudad.

La operación comenzó sobre la 1:17 de la madrugada desde las instalaciones de la Policía Metropolitana de Bogotá, en el sector de Salitre, donde el mandatario supervisó en tiempo real el despliegue de las unidades especializadas que ingresaron simultáneamente a varios puntos críticos del centro de la capital.

Intervención simultánea en tres puntos estratégicos

Los operativos se concentraron en San Bernardo, Santa Fe y el corredor que rodea el Parque Tercer Milenio, sectores donde las autoridades han recibido múltiples denuncias relacionadas con tráfico de estupefacientes, extorsiones, homicidios, sicariato y presencia de estructuras delincuenciales organizadas.

En San Bernardo, uniformados del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) adelantaron inspecciones y controles entre las carreras Octava, Novena y Décima, y las calles Segunda y Sexta. Paralelamente, en Santa Fe fueron realizadas requisas masivas, controles de identidad e inspecciones en establecimientos comerciales.

Uno de los elementos más llamativos del operativo fue el uso de drones para monitorear tejados, terrazas y zonas de difícil acceso, con el objetivo de detectar movimientos sospechosos y evitar la fuga de posibles delincuentes.

Los delitos que están bajo investigación

Las autoridades señalaron que las investigaciones se concentran en presuntas redes vinculadas con:

  • Tráfico y comercialización de estupefacientes.
  • Sicariato.
  • Lavado de activos.
  • Extorsión.
  • Porte ilegal de armas.
  • Homicidios.
  • Concierto para delinquir.

Además, los organismos judiciales buscan verificar denuncias sobre una supuesta oficina de cobro y sicariato que operaría en San Bernardo, así como inmuebles que presuntamente habrían sido utilizados para actividades criminales de alto impacto.

Capturas y balance preliminar

Aunque al cierre de la jornada las autoridades no habían consolidado un reporte definitivo sobre capturas, incautaciones y judicializaciones, fuentes de seguridad indicaron que varias personas fueron trasladadas para procesos de identificación y verificación de antecedentes.

Se espera que en las próximas horas la Policía Metropolitana, la Fiscalía General de la Nación y el Ministerio de Defensa entreguen un balance oficial sobre:

  • Número de capturados.
  • Cantidad de dosis de droga incautadas.
  • Armas decomisadas.
  • Establecimientos intervenidos.
  • Órdenes judiciales ejecutadas.

La estrategia de seguridad del Gobierno

El operativo forma parte de una ofensiva nacional impulsada por el Gobierno del presidente De la Espriella para recuperar territorios afectados por estructuras criminales urbanas.

Durante las últimas semanas, residentes y comerciantes de San Bernardo habían denunciado el aumento de actividades ilegales, entre ellas el microtráfico y la presencia de grupos delincuenciales que ejercen control territorial en algunas calles del sector.

Las autoridades buscan evitar que estas organizaciones se reagrupen y continúen operando mediante intervenciones permanentes y seguimiento judicial.

“El Estado debe recuperar estos territorios”

Durante la coordinación del operativo, el presidente insistió en que las acciones contra la delincuencia serán permanentes y que la Fuerza Pública mantendrá presencia en los sectores intervenidos.

La administración nacional ha señalado que el objetivo es devolver la seguridad a las comunidades que durante años han denunciado problemas relacionados con expendios de droga, violencia y actividades criminales en el corazón de Bogotá.

Las investigaciones ahora buscan establecer quiénes están detrás de las redes criminales que operan en la zona y determinar posibles vínculos con actividades de lavado de dinero y otras economías ilegales.