
Por: Redacción FOCUS NOTICIAS
La investigación por los presuntos envenenamientos con talio que conmocionaron a Bogotá continúa revelando nuevos detalles sobre los elementos encontrados durante una diligencia judicial realizada por investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación en el Club El Nogal.
El procedimiento, efectuado en el marco de las pesquisas que involucran a la empresaria Zulma Guzmán Castro, se concentró en el análisis del locker número 314, ubicado en el sexto piso en la zona de damas del reconocido club social. Allí, los investigadores encontraron diversos objetos que fueron documentados, embalados y enviados a laboratorios especializados para determinar si tienen alguna relación con los hechos que son materia de investigación.
Aunque las conclusiones definitivas dependerán de los resultados periciales, el contenido del casillero ha generado numerosas preguntas debido a la variedad de elementos encontrados y al contexto en el que fueron ubicados.
Los implementos de aseo y cuidado personal
Entre los objetos hallados por los funcionarios judiciales se encontraban diversos productos de uso cotidiano relacionados con el cuidado personal y la higiene.
Según la documentación conocida dentro del proceso, en el casillero fueron encontrados artículos de aseo, productos para el cabello, desodorantes, aceites y otros elementos de cuidado personal que, en principio, podrían corresponder a pertenencias habituales de una usuaria del club.
Dentro de este conjunto de objetos también llamó la atención la presencia de un tubo de crema Desitin, un producto ampliamente utilizado para el tratamiento de irritaciones cutáneas, quemaduras leves y afecciones de la piel.
Aunque hasta el momento las autoridades no han señalado que este producto tenga alguna relevancia específica dentro de la investigación, fue registrado fotográficamente y quedó incluido dentro del inventario de elementos encontrados durante la diligencia.
El misterioso envase marrón con tapa azul
Uno de los hallazgos que más interés ha despertado dentro del expediente corresponde a un recipiente de color marrón o ámbar con tapa azul.
De acuerdo con el informe judicial, el envase se encontraba almacenado dentro de una bolsa plástica transparente junto con otros elementos considerados de interés para la investigación.
Este tipo de recipientes suele utilizarse para almacenar medicamentos, fórmulas magistrales, reactivos químicos o sustancias que requieren protección frente a la luz.
Precisamente por sus características, el contenido del envase será objeto de análisis especializados destinados a establecer qué sustancia contenía y si guarda alguna relación con las líneas investigativas abiertas por la Fiscalía.
Hasta el momento no existe información oficial que permita concluir que dicho recipiente contuviera talio u otra sustancia tóxica. Esa determinación dependerá exclusivamente de los resultados de laboratorio.
Las etiquetas de Rappi y la bolsa negra
Junto al envase color ámbar también fueron encontradas varias etiquetas asociadas a servicios de entrega de domicilios.
Las etiquetas, que según los documentos conocidos corresponderían a envíos realizados mediante la plataforma Rappi, estaban almacenadas junto con otros elementos dentro de una bolsa transparente.
Adicionalmente, los investigadores reportaron la presencia de una bolsa negra que también fue incorporada al material probatorio.
La relevancia de estos elementos radica en que los investigadores buscan reconstruir la trazabilidad de distintos envíos y entregas que forman parte de las hipótesis analizadas dentro del proceso.
Fuentes cercanas a la investigación señalan que uno de los objetivos consiste en determinar si las etiquetas permiten establecer conexiones entre domicilios, fechas, direcciones o movimientos que puedan resultar relevantes para la reconstrucción cronológica de los hechos.
Por ahora, las autoridades no han revelado públicamente conclusiones sobre el contenido de estas evidencias ni sobre su eventual relación con los episodios investigados.
La prenda “Fat Suit”: uno de los hallazgos más llamativos
Entre todos los objetos encontrados en el locker 314, uno de los que más atención ha generado es una prenda conocida comercialmente como “Fat Suit”.
Según la descripción incluida en los informes judiciales, se trata de una pieza diseñada para modificar de manera significativa la apariencia física de quien la utiliza mediante rellenos incorporados en diferentes zonas del cuerpo.
Los investigadores establecieron que la prenda encontrada presentaba acolchados o rellenos artificiales en áreas como el busto, el abdomen y los glúteos, con el propósito de aumentar visualmente el volumen corporal.
Junto a esta pieza también fueron encontradas medias veladas negras.
Este tipo de prendas suele emplearse en producciones audiovisuales, representaciones teatrales, caracterizaciones artísticas, disfraces o actividades recreativas.
Sin embargo, debido al contexto de la investigación, la Fiscalía busca establecer si la presencia de este elemento tiene alguna relevancia dentro de los hechos investigados o si corresponde simplemente a una pertenencia personal sin relación con el caso.
Guantes y recipientes bajo análisis forense
Durante la diligencia también fueron encontrados dos pares de guantes de látex talla 7.5, elementos que fueron enviados a laboratorios especializados para la realización de pruebas biológicas y químicas.
Asimismo, los investigadores ubicaron un recipiente de vidrio con tapa de corcho cuyo contenido será sometido a exámenes toxicológicos para determinar su composición.
Todos estos elementos permanecen bajo cadena de custodia mientras avanzan los análisis técnicos.
Las evidencias
De acuerdo con las fotografías suministradas, que corresponderían a elementos hallados en un locker atribuido a Zulma Guzmán en el Club El Nogal, se observa una prenda de color beige cuidadosamente doblada
En otras imágenes se aprecia un conjunto de artículos de cuidado personal y cosméticos organizados para documentación forense. Entre los objetos visibles se encuentran frascos, tubos de crema, productos para el cabello, desodorantes, lociones y otros artículos de aseo personal, algunos de marcas reconocibles. También se observa una pequeña bolsa o envoltorio blanco fotografiado de manera separada, junto con una canasta plástica que contiene varios de estos elementos reunidos para su inventario y custodia.
Zulma Guzmán se encuentra detenida en una cárcel de Londres a la espera de un proceso de extradición, las autoridades competentes adelantan los procedimientos legales correspondientes y que la situación jurídica de la persona será definida conforme a las decisiones de los tribunales y a los mecanismos de cooperación internacional aplicables.
Un rompecabezas que aún no está resuelto
La inspección realizada en el Club El Nogal forma parte de una estrategia investigativa orientada a identificar posibles evidencias físicas relacionadas con los presuntos envenenamientos con talio que son materia de investigación judicial.
Los hallazgos encontrados en el locker 314 han generado múltiples interpretaciones y especulaciones, especialmente por la presencia de recipientes cuyo contenido aún no ha sido establecido, etiquetas relacionadas con servicios de domicilios, guantes de látex y una prenda diseñada para alterar la apariencia física.
No obstante, las autoridades han insistido en que el valor probatorio de cada elemento dependerá de los análisis científicos y de la manera en que estas evidencias puedan integrarse al conjunto de pruebas que actualmente estudia la Fiscalía.
Mientras avanzan los exámenes de laboratorio y las diligencias judiciales, el contenido del locker 314 se ha convertido en uno de los capítulos más comentados de una investigación que sigue generando interrogantes y que permanece bajo la atención de la opinión pública nacional.
Según el análisis realizado por abogados penalistas consultados por FOCUS NOTICIAS durante la transmisión especial del caso, el hallazgo de una prenda tipo *fat suit* dentro del casillero atribuido a Zulma Guzmán constituye un elemento que podría adquirir relevancia probatoria dentro de la investigación, especialmente si la Fiscalía logra establecer una relación entre su uso y algunos de los movimientos documentados en videos de seguridad o testimonios recaudados durante el proceso. Los juristas explicaron que, por sí sola, la posesión de este tipo de prendas no constituye una conducta delictiva; sin embargo, advirtieron que su eventual utilización para modificar deliberadamente la apariencia física de una persona con el propósito de ocultar su identidad o dificultar labores de identificación podría ser valorada por los investigadores dentro del contexto general de los hechos que son materia de investigación.
Los expertos también señalaron que el valor jurídico de este hallazgo dependerá de su conexión con los demás elementos encontrados durante la diligencia, entre ellos los guantes de látex, recipientes con sustancias aún bajo análisis, etiquetas de servicios de domicilios y otros objetos almacenados en el casillero. En criterio de los penalistas, la Fiscalía deberá demostrar si existe un vínculo lógico y cronológico entre estas evidencias y los episodios de envenenamiento con talio investigados. Asimismo, destacaron que el hecho de que dichos elementos se encontraran resguardados en un casillero ubicado dentro de un exclusivo club social podría ser analizado por los investigadores como una posible estrategia de almacenamiento o custodia de objetos fuera del entorno residencial de la investigada, hipótesis que deberá ser corroborada con pruebas técnicas, periciales y testimoniales dentro del proceso judicial.