Las seis horas y media de horror de María Camila Potosí: en audiencia revelan cómo habría sido torturada, asesinada y despojada de su bebé en Cali

La Fiscalía expuso en audiencia la reconstrucción de uno de los crímenes más estremecedores registrados en Cali. Cinco personas fueron enviadas a prisión señaladas de participar en el feminicidio de María Camila Potosí, una joven de 21 años y ocho meses de embarazo, cuya bebe también murió tras ser extraída violentamente de su vientre.

Nuevos detalles revelados durante las audiencias judiciales han permitido conocer la que sería la secuencia de hechos detrás del asesinato de María Camila Potosí Gómez, un caso que ha conmocionado al país por la crueldad de los presuntos responsables. Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía General de la Nación, la joven desapareció el 16 de julio y habría sido asesinada ese mismo día, luego de permanecer durante cerca de seis horas y media bajo el control de quienes habrían planeado el crimen para arrebatarle a su hija, a quien esperaba con ocho meses de gestación y había decidido llamar Alahia.

La investigación señala que la principal sospechosa es Yulieth Cecilia Angulo Escobar, quien, de acuerdo con el ente acusador, habría construido una relación de confianza con la víctima fingiendo estar embarazada de una niña. La mujer habría conocido a María Camila en espacios relacionados con atención prenatal y bienestar social, acercándose progresivamente hasta convertirse en una persona cercana. El día de la desaparición, la llevó como acompañante en una motocicleta hasta una vivienda ubicada entre Alto de Polvorines y el corregimiento de La Buitrera, lugar que, según las autoridades, fue preparado para consumar el ataque.

Durante la audiencia, el fiscal sostuvo que la vivienda habría sido utilizada como escenario principal del crimen. Allí, según la teoría de la investigación, aparecieron otros integrantes de la organización criminal conocida como ‘Los Santa’, estructura señalada de participar en homicidios y actividades de microtráfico en la comuna 18 de Cali. Entre los capturados figuran Nitzon Stiven Mondragón Cuero, Kevin Alexis López Orozco, Edwin García Zuluaga y Juan José Narváez Rodríguez. La Fiscalía aseguró que cada uno habría cumplido funciones específicas dentro del plan criminal, desde la logística y vigilancia del inmueble hasta el transporte de los responsables y la posterior desaparición de evidencias.

El relato presentado ante el juez describe que María Camila habría sido reducida mediante violencia física y el uso de armas cortopunzantes. De acuerdo con Medicina Legal, la joven sufrió 22 heridas con arma blanca en la cabeza, cuello, tórax, abdomen y extremidades superiores antes de morir.

La Fiscalía calificó la agresión como un acto de extrema sevicia que habría provocado un sufrimiento innecesario. «A María Camila se le causaron 22 heridas secuenciales por arma blanca que denotan una crueldad excesiva«, expuso el representante del ente acusador durante la diligencia judicial.

Uno de los aspectos más impactantes de la audiencia fue la referencia a la extracción forzada de la bebé. En los documentos judiciales, la Fiscalía utilizó la expresión técnica «nacida viva», una denominación que, según expertos jurídicos, indicaría que la menor habría presentado signos vitales después de ser extraída del vientre de su madre. Esta circunstancia podría modificar el rumbo procesal del caso y abrir la posibilidad de nuevas imputaciones si las investigaciones terminan demostrando que la recién nacida sobrevivió durante algún tiempo tras el procedimiento realizado de manera artesanal.

Las autoridades sostienen que el crimen habría sido ejecutado a cambio de cuatro millones de pesos y que detrás del mismo existió una planificación previa. De hecho, en audiencia se reveló que dos días antes de la desaparición, varios de los hoy capturados se habrían reunido en el sector de Santa Elena para coordinar la ejecución del plan. Según el expediente, Kevin Alexis López habría sido uno de los encargados de coordinar la logística y distribuir las funciones entre los participantes, mientras Edwin García habría tenido la misión de vigilar los alrededores y alertar sobre la presencia de policías o vecinos.

Tras el asesinato, los responsables habrían intentado borrar cualquier rastro de lo ocurrido. La Fiscalía señaló que el inmueble fue sometido a una limpieza profunda para eliminar manchas de sangre y otros elementos biológicos. Entre las evidencias encontradas por los investigadores figura un trapero que contenía rastros genéticos y que se convirtió en una de las pruebas fundamentales para ubicar la escena del crimen. Posteriormente, según la reconstrucción judicial, el cuerpo de María Camila habría sido trasladado en un vehículo Suzuki Alto gris hasta una zona cercana al río Meléndez, donde fue abandonado.

Los investigadores también establecieron que una motocicleta habría sido utilizada para escoltar el desplazamiento del vehículo que transportó el cadáver. Días después, las autoridades localizaron el cuerpo de María Camila en una zona boscosa de La Buitrera y, posteriormente, encontraron restos humanos que Medicina Legal confirmó como los de Alahia, la bebé que esperaba.

Los  capturados fueron imputados por los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple agravado, desaparición forzada agravada y alteración de elemento material probatorio.

Por estos hechos, los cinco capturados fueron imputados por los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple agravado, desaparición forzada agravada y alteración de elemento material probatorio. Ninguno aceptó los cargos. De ser encontrados culpables, podrían enfrentar penas que superarían los 60 años de prisión. La Fiscalía sostiene que los procesados actuaron de manera consciente y coordinada, sin que existieran circunstancias que afectaran su capacidad para comprender la gravedad de sus acciones.

La tragedia de María Camila Potosí se ha convertido en uno de los casos de violencia de género más impactantes registrados en Colombia en los últimos años. Mientras avanzan las investigaciones y se recopilan nuevas pruebas, la familia de la joven continúa exigiendo justicia por la muerte de María Camila y de su hija Alahia.