Exclusivo | Nuevos documentos conocidos por Focus Noticias revelan que un segundo examen toxicológico practicado a la psicóloga Alicia Graham Zardi, madre de una de las menores fallecidas en el caso del presunto envenenamiento con talio en Bogotá, arrojó un resultado positivo para este metal pesado. Sin embargo, ese informe nunca fue incorporado a la historia clínica de la paciente, quien murió pocos días después con un diagnóstico registrado como cáncer.
Cinco años después de la muerte de Alicia Graham Zardi, nuevos documentos obtenidos por Focus Noticias vuelven a poner bajo la lupa las circunstancias que rodearon su fallecimiento y abren nuevos interrogantes dentro de la investigación por el presunto envenenamiento con talio que hoy adelantan las autoridades.
Los documentos corresponden a dos exámenes toxicológicos de talio practicados en 2021 sobre muestras de orina de la psicóloga, esposa del economista Juan de Bedout y madre de una de las dos niñas que murieron en abril de 2025 tras consumir, según la investigación, frambuesas cubiertas con chocolate contaminadas con talio.
De acuerdo con la documentación conocida por este medio, los resultados de ambas pruebas fueron completamente distintos y solo uno de ellos quedó registrado oficialmente en la historia clínica.
El primer examen fue negativo
El primer análisis fue realizado sobre una muestra tomada el 30 de julio de 2021 a las 8:15 de la mañana.
Ese mismo día, horas después de practicarse el examen, Alicia Graham ingresó a la Fundación Santa Fe de Bogotá debido al deterioro progresivo de su estado de salud.
El resultado de esa primera prueba fue reportado posteriormente como «no detectable» para talio, es decir, negativo.
El laboratorio remitió ese informe a la institución médica el 13 de agosto de 2021, y dicho documento sí quedó incorporado a la historia clínica.
Cuatro días después ordenaron una nueva prueba
Mientras permanecía hospitalizada, la evolución clínica llevó a una de las médicas tratantes a solicitar un nuevo examen toxicológico.
Según los documentos obtenidos por Focus Noticias, el 3 de agosto de 2021 se ordenó una segunda muestra de orina para determinar nuevamente la presencia de talio.
La muestra fue enviada al mismo laboratorio especializado que había procesado el examen anterior.
El resultado fue completamente diferente.
El informe concluyó que la paciente presentaba una concentración de 672 microgramos por litro de talio, una cifra que, de acuerdo con los valores de referencia consignados por el propio laboratorio, supera ampliamente los niveles esperados incluso para personas con exposición ocupacional permanente a este metal.
El reporte incluía además una observación técnica:
«Dato confirmado. Correlacionar con historia clínica del paciente. En caso de inconsistencia se sugiere repetir de nueva muestra.»
El examen positivo nunca apareció en la historia clínica
Uno de los aspectos que hoy concentra la atención de la investigación es que ese segundo resultado, emitido el 14 de agosto de 2021, no aparece incorporado dentro de la historia clínica conocida del caso.
Tres días después, el 17 de agosto de 2021, Alicia Graham falleció.
Posteriormente su cuerpo fue cremado y la causa de muerte quedó registrada como cáncer, sin que el examen toxicológico positivo hiciera parte del expediente clínico revisado por Focus Noticias.
«Son dos resultados completamente opuestos»
El médico forense Aníbal Navarro, consultado por Focus Noticias para analizar los documentos, explicó que la diferencia entre ambos exámenes resulta altamente llamativa desde el punto de vista médico y pericial.
Según indicó, mientras el primer resultado corresponde a una muestra sin evidencia de talio, el segundo refleja una concentración «extraordinariamente elevada».
De acuerdo con el especialista, el propio laboratorio establece como referencia menos de un microgramo por litro para personas sin exposición y hasta cinco microgramos por litro para trabajadores expuestos de manera permanente.
Frente al resultado de 672 microgramos por litro, Navarro señaló que corresponde a una concentración más de cien veces superior al máximo esperado para una persona con exposición ocupacional.
La investigación deberá reconstruir la trazabilidad del examen
El especialista explicó que ahora será necesario establecer todo el recorrido administrativo y clínico del documento.
Entre otros aspectos, indicó que deberá verificarse:
- Quién ordenó el examen.
- Quién tomó la muestra.
- Cómo fue transportada.
- Quién la recibió en el laboratorio.
- Quién procesó el análisis.
- A quién fue entregado el resultado.
- En qué momento debía incorporarse a la historia clínica.
- Por qué finalmente ese documento no aparece registrado.
Según explicó, los protocolos de calidad obligan a laboratorios e instituciones hospitalarias a conservar durante años toda la trazabilidad documental de este tipo de procedimientos.
El resultado habría cambiado el manejo clínico
Durante el análisis realizado para Focus Noticias, Navarro sostuvo que, de haber conocido oportunamente el resultado positivo, el equipo médico habría tenido elementos para considerar una posible intoxicación por talio y activar protocolos específicos de tratamiento.
Entre ellos mencionó el uso del Azul de Prusia, considerado el antídoto para este tipo de intoxicaciones, además de terapias como hemodiálisis destinadas a disminuir la carga del metal en el organismo.
El especialista aclaró que ello no garantiza un desenlace favorable, pero sí habría permitido brindar una oportunidad terapéutica distinta.
También habría cambiado el manejo judicial del fallecimiento
El médico forense señaló además que un resultado toxicológico positivo de esas características habría obligado a considerar inicialmente una muerte de origen no natural mientras se establecía su causa definitiva.
En ese escenario, explicó, el caso habría requerido un abordaje judicial y forense antes de cualquier decisión relacionada con la disposición final del cuerpo.
Un examen solicitado antes de la hospitalización genera nuevos interrogantes
Los documentos también muestran otro elemento que hoy llama la atención de los investigadores.
La primera muestra negativa fue tomada durante la mañana del 30 de julio de 2021, varias horas antes de que Alicia Graham ingresara a la Fundación Santa Fe.
Esto significa que ese examen no fue ordenado por los médicos del centro asistencial, ya que la paciente aún no había sido hospitalizada.
Por esa razón, otra de las preguntas que ahora surgen es quién solicitó inicialmente la prueba de talio y bajo qué criterio clínico fue requerida antes del ingreso a la institución médica.
La investigación coincide con el caso de las menores fallecidas
La aparición de estos documentos cobra relevancia dentro del contexto de la investigación que actualmente adelanta la Fiscalía por el presunto envenenamiento con talio ocurrido en abril de 2025.
En ese proceso judicial se investiga la muerte de dos menores de edad y la intoxicación de otras personas pertenecientes al mismo entorno familiar, luego de consumir frambuesas cubiertas con chocolate que, según los hallazgos de la investigación, contenían talio.
Dentro de ese expediente, la principal procesada es Zulma Guzmán Castro, quien permanece detenida en el Reino Unido mientras avanza el proceso relacionado con su eventual extradición a Colombia.
Además, durante las diligencias investigativas las autoridades reportaron el hallazgo de recipientes con rastros de talio en un casillero que, según la Fiscalía, estaría vinculado a la procesada.
Los nuevos exámenes conocidos por Focus Noticias pasan ahora a formar parte de los elementos que podrían ser analizados por los investigadores para establecer si existe alguna relación entre la intoxicación detectada en Alicia Graham en 2021 y los hechos ocurridos cuatro años después.
Por ahora, corresponderá a la Fiscalía establecer la trazabilidad del examen toxicológico positivo, determinar por qué nunca fue incorporado a la historia clínica y definir el alcance probatorio que estos documentos puedan tener dentro de las investigaciones en curso.