
Investigan si hubo omisión de socorro y posibles responsabilidades de la tripulación y del operador de la embarcación turística.
Familiares y amigos le dieron el último adiós en el corregimiento de San Cristóbal, en Medellín, a Alexander Avendaño Varela, el joven de 22 años que murió luego de caer al embalse El Peñol-Guatapé, en Antioquia, durante una salida en una embarcación turística.
Las exequias se cumplieron en medio del dolor de sus seres queridos y de los interrogantes que rodean el caso, luego de la aparición de videos en redes sociales en los que se observa una discusión previa entre el joven y otros ocupantes de la embarcación.
Alexander Avendaño era un joven oriundo de Medellín. Se encontraba en un planchón turístico el pasado 24 de mayo, durante una jornada de rumba en el embalse. Minutos antes de caer al agua, habría sostenido una fuerte discusión con otro de los asistentes.
En los videos que circulan en redes sociales se observa el altercado dentro de la embarcación. Posteriormente, el joven terminó en el agua. Sus familiares han señalado que Alexander no sabía nadar y cuestionan que varias personas presentes no hubieran reaccionado oportunamente para auxiliarlo.
Tras varios días de búsqueda, organismos de socorro hallaron el cuerpo sin vida de Avendaño. De acuerdo con reportes locales, las labores se extendieron por cerca de 120 horas y se concentraron en zonas de alta profundidad del embalse, en sectores que pueden alcanzar entre 35 y 50 metros.
Fiscalía investiga posible omisión de socorro
El caso quedó en manos de la Fiscalía General de la Nación, que busca establecer si hubo responsabilidad penal de terceros en los hechos.
Uno de los puntos bajo análisis es si pudo configurarse el delito de omisión de socorro. Esta conducta sanciona a quien, sin justa causa, omita auxiliar a una persona cuya vida o salud se encuentre en grave peligro, cuando pueda hacerlo sin riesgo para sí mismo o para terceros.
La pena por este delito puede ir de 32 a 72 meses de prisión.
En este caso, las autoridades deberán determinar si las personas que estaban en la embarcación tenían posibilidad real de auxiliar al joven, si existían elementos de seguridad disponibles y cuál fue la reacción de la tripulación y de los demás ocupantes tras la caída al agua.
MinTransporte advierte posibles sanciones
El Ministerio de Transporte también se pronunció sobre el caso y advirtió que podrían existir sanciones administrativas si se comprueban incumplimientos en las normas de seguridad fluvial.
La ministra María Fernanda Rojas señaló que el transporte fluvial turístico debe garantizar la protección de los pasajeros antes y durante cada recorrido.
“La seguridad no puede entenderse únicamente como el cumplimiento de requisitos documentales. Cada operador tiene la obligación permanente de garantizar la protección efectiva de los pasajeros durante toda la navegación. Cuando está en juego la vida de las personas, no hay espacio para excepciones”, afirmó la ministra.
Según el Ministerio, la embarcación involucrada contaba con documentación exigida por la normatividad vigente, entre ella patente de navegación, certificado de inspección técnica, plan de mantenimiento y pólizas de responsabilidad civil.
Sin embargo, la cartera señaló que los reportes preliminares indicarían posibles incumplimientos relacionados con el uso obligatorio de chalecos salvavidas y otras medidas de seguridad durante la navegación.
En los videos conocidos públicamente se observa que varios ocupantes no portarían chalecos salvavidas, situación que también será objeto de verificación.
¿Podrían cancelar la licencia del operador?
De comprobarse fallas en la prestación del servicio, el caso podría llegar a la Superintendencia de Transporte, entidad encargada de imponer sanciones administrativas a los operadores fluviales.
Entre las posibles medidas están multas, suspensión o incluso cancelación definitiva de la habilitación para operar.
El Ministerio recordó que la Ley 1242 de 2008 exige que las embarcaciones turísticas, recreativas y deportivas cuenten con equipos de salvamento adecuados y que pasajeros y tripulación usen chaleco salvavidas durante todo el recorrido.
La norma también prohíbe el embarque de personas en estado de embriaguez y el consumo de bebidas alcohólicas o sustancias alucinógenas durante la navegación.
Una muerte que abrió debate nacional
La muerte de Alexander Avendaño ha generado conmoción en Antioquia y abrió un debate sobre la seguridad en las embarcaciones turísticas que operan en el embalse El Peñol-Guatapé, uno de los destinos más visitados del departamento.
Por ahora, no se han confirmado públicamente identidades ni eventuales imputaciones contra los acompañantes del joven. Las autoridades continúan revisando videos, testimonios y actuaciones de la tripulación para establecer qué ocurrió antes, durante y después de la caída al agua.
Mientras avanza la investigación, la familia de Alexander pide justicia y respuestas claras sobre una muerte que, según sus allegados, pudo evitarse si se hubiera prestado auxilio oportuno.
El caso seguirá bajo análisis de la Fiscalía y de las autoridades de transporte, que deberán determinar si hubo omisión de socorro, fallas en los protocolos de seguridad o responsabilidades administrativas por parte del operador de la embarcación.