
A tan solo días de la instalación del Congreso de la República y del inicio del gobierno de Abelardo de la Espriella, las negociaciones para definir las presidencias del Senado y la Cámara de Representantes se han convertido en el primer gran pulso político de la nueva coalición de gobierno. Lo que parecía una distribución acordada de poder comenzó a mostrar fisuras, especialmente en el Senado, donde el nombre de Alfredo Deluque sigue generando resistencia dentro del Centro Democrático, partido que insiste en que la elección debe definirse mediante votación plenaria y no por acuerdos previos entre las colectividades.
Mientras la Cámara de Representantes parece encaminarse hacia una solución con el respaldo mayoritario al conservador Nicolás Barguil, cercano al presidente electo, la puja por la presidencia del Senado continúa abierta y amenaza con convertirse en el primer desacuerdo visible entre el uribismo y el gobierno entrante.
La tradición política de las presidencias del Congreso
Históricamente, durante el primer año de un nuevo gobierno, las presidencias del Senado y la Cámara suelen ser distribuidas mediante acuerdos entre los partidos que integran la coalición mayoritaria. La presidencia del Senado reviste una importancia especial debido a que quien ocupa ese cargo dirige los debates de las principales reformas impulsadas por el Ejecutivo y ejerce funciones institucionales de alto nivel dentro del Estado.
Por esa razón, la elección del presidente del Senado para el periodo 2026-2027 es vista como una señal temprana de la fortaleza política con la que llegará Abelardo de la Espriella al inicio de su mandato.
El Gobierno impulsa a Alfredo Deluque
La aspiración de Alfredo Deluque, senador del Partido de la U, ha venido consolidándose a través de una amplia red de respaldos políticos. A su favor se han pronunciado el Partido Conservador, Cambio Radical, el Partido de la U, Salvación Nacional y otros sectores cercanos al presidente electo.
Durante las últimas horas, además, la candidatura recibió un nuevo impulso tras el anuncio de apoyo realizado por los partidos Alianza Verde, En Marcha, AICO y ASI, colectividades que comunicaron oficialmente su decisión de respaldar al congresista guajiro para dirigir el Senado durante el primer año de la nueva legislatura.
Con estos apoyos, Deluque aparece como el candidato con mayores opciones de alcanzar la Presidencia del Senado si la elección se resuelve conforme a los acuerdos políticos que se han venido construyendo durante las últimas semanas.
El uribismo no cede y exige una elección a voto limpio
Sin embargo, el Centro Democrático mantiene una postura distinta. La colectividad considera que, por ser una de las principales fuerzas que acompañan al presidente electo y contar con una de las bancadas más importantes dentro del nuevo Congreso, la presidencia del Senado debería recaer en uno de sus integrantes.
La propuesta uribista sigue siendo la candidatura de Honorio Henríquez, y sus dirigentes insisten en que la decisión final debe tomarse mediante una votación abierta en la plenaria del Senado.
La postura ha generado preocupación dentro de los sectores que respaldan a Deluque, pues una elección a voto limpio abriría la puerta a la intervención de bancadas independientes y de oposición, especialmente del Pacto Histórico, que tendrá una representación significativa en la corporación.
Precisamente sobre ese escenario se pronunció el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, quien cuestionó la posibilidad de que el Centro Democrático busque los votos necesarios fuera de la coalición de gobierno.
Según Lara, una decisión de acudir a una votación abierta implicaría necesariamente buscar apoyos en sectores políticos cercanos al gobierno saliente, una posibilidad que el nuevo Ejecutivo observa con preocupación.
Reuniones, tensiones y negociaciones
Durante esta semana se desarrollaron varias reuniones entre los compromisarios de los diferentes partidos políticos en Bogotá con el propósito de definir la conformación de las mesas directivas y la distribución de las comisiones constitucionales y legales.
Fuentes cercanas a las conversaciones señalan que el encuentro más complejo fue el sostenido entre representantes del Centro Democrático y del Partido de la U, donde no se logró construir una fórmula de consenso alrededor de la Presidencia del Senado.
A medida que avanzaron las negociaciones, el ambiente se fue tornando más tenso y las diferencias terminaron trasladándose al debate público y a las redes sociales.
Dirigentes del uribismo han cuestionado el recorrido político de Deluque, recordando su cercanía con el expresidente Juan Manuel Santos y señalando que respaldó algunas de las iniciativas más importantes del gobierno de Gustavo Petro, entre ellas la reforma tributaria y la ley de paz total.
Del otro lado, los promotores de Deluque sostienen que cuenta con experiencia legislativa suficiente para liderar la corporación y que su candidatura representa un acuerdo amplio entre distintos sectores políticos, condición necesaria para garantizar la gobernabilidad durante los primeros meses del nuevo mandato presidencial.
Cámara de Representantes: ventaja para Nicolás Barguil
A diferencia del Senado, en la Cámara de Representantes el panorama parece mucho más claro.
Los acuerdos alcanzados entre los partidos de la coalición mayoritaria han permitido consolidar la candidatura de Nicolás Barguil, representante del Partido Conservador y una de las figuras cercanas al presidente electo Abelardo de la Espriella.
El uribismo había propuesta a Daniel Briceño quien obtuvo la mayor votación en las pasadas elecciones.
Aunque durante las negociaciones también surgieron tensiones relacionadas con la distribución de las comisiones constitucionales, existe un consenso mucho más amplio alrededor de su elección.
No obstante, algunos sectores políticos han recordado que durante el gobierno de Gustavo Petro Barguil acompañó determinadas iniciativas institucionales, observación que ha sido utilizada por algunos de sus contradictores. Sin embargo, dentro del Partido Conservador no existen cuestionamientos internos que afecten su aspiración y la colectividad mantiene su respaldo a su candidatura.
Una elección que marcará el inicio del nuevo gobierno
La elección de las mesas directivas el próximo 20 de julio no solo definirá quiénes dirigirán el Congreso durante el primer año legislativo. También servirá como una prueba temprana sobre la capacidad del presidente electo para construir mayorías y mantener cohesionada la coalición que lo llevó al poder.
Si Deluque logra imponerse en el Senado con el respaldo de la mayoría de los partidos, el gobierno comenzará su gestión con una señal de fortaleza política. Pero si la elección termina resolviéndose a voto limpio y con la intervención decisiva de sectores independientes u opositores, el resultado podría revelar desde el inicio las dificultades que enfrentará el Ejecutivo para sacar adelante su agenda legislativa.
Quién es Alfredo Deluque
Alfredo Rafael Deluque Zuleta es abogado y dirigente político de La Guajira. Ha desarrollado una amplia carrera legislativa y se ha desempeñado como representante a la Cámara y senador de la República. También ocupó la Presidencia de la Cámara de Representantes, cargo desde el cual lideró importantes debates legislativos. Reconocido por su capacidad de construir consensos entre diferentes sectores políticos, se ha consolidado como una de las principales figuras del Partido de la U y un actor relevante en las negociaciones del nuevo Congreso.
Quién es Nicolás Barguil
Nicolás Barguil León pertenece a una de las familias tradicionales de la política del departamento de Córdoba y milita en el Partido Conservador Colombiano. En la Cámara de Representantes se ha destacado por su trabajo en temas económicos, regionales e institucionales. Cercano al presidente electo Abelardo de la Espriella, es considerado uno de los jóvenes liderazgos de la nueva coalición de gobierno y hoy aparece como el principal favorito para asumir la Presidencia de la Cámara durante la legislatura 2026-2027.