El Gobierno egipcio convocó al encargado de negocios colombiano en El Cairo y calificó la decisión como “unilateral” e “inaceptable”. La controversia escaló además al plano multilateral: 19 países árabes e islámicos pidieron al Gobierno de Abelardo De La Espriella reconsiderar y revertir la medida.
El Cairo/Bogotá, 16 de octubre de 2026. La decisión del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella de instalar la Embajada de Colombia en Jerusalén abrió un nuevo frente diplomático. Este viernes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Egipto convocó al encargado de negocios colombiano en El Cairo para transmitir formalmente su rechazo a la apertura de la representación diplomática en esa ciudad.
La protesta egipcia no quedó limitada a un pronunciamiento público. Durante la convocatoria al representante colombiano, El Cairo expresó su “enérgica protesta y rechazo categórico” a la decisión y consideró que se trata de una medida “unilateral” e “inaceptable”, al estimar que contradice el estatus jurídico e histórico de Jerusalén y las resoluciones internacionales pertinentes.
Egipto advierte sobre nuevas tensiones en Oriente Medio
El Gobierno egipcio advirtió que decisiones de esta naturaleza podrían afectar los esfuerzos internacionales dirigidos a conseguir la estabilidad y una solución política al conflicto entre israelíes y palestinos.
Durante la convocatoria diplomática se señaló que este tipo de “actos irresponsables” tendrían consecuencias negativas sobre los esfuerzos internacionales destinados a conseguir la paz y la estabilidad regionales, además de contribuir a incrementar las tensiones.
Egipto insistió igualmente en “la necesidad de respetar el estatus jurídico e histórico de la Jerusalén ocupada y de abstenerse de adoptar cualquier medida unilateral que pueda socavar las perspectivas de alcanzar la paz sobre la base de la solución de dos Estados”.
Fuentes egipcias citadas por medios de ese país señalaron además que, desde su perspectiva, el traslado carece de efectos jurídicos y pidieron nuevamente que se respeten las resoluciones internacionales relacionadas con Jerusalén.
La Liga Árabe también entra en la controversia
La convocatoria al representante colombiano forma parte de una reacción diplomática más amplia.
Una fuente palestina indicó a EFE que la actuación de Egipto se produjo en cumplimiento de una resolución adoptada por el Consejo de la Liga Árabe, que había solicitado a los Estados integrantes de la Liga Árabe y de la Organización para la Cooperación Islámica convocar a los representantes diplomáticos de Colombia para presentar una protesta formal por la decisión.
La Liga Árabe celebró el 13 de octubre una sesión extraordinaria a nivel de representantes permanentes y llamó a sus miembros y a países de la Organización para la Cooperación Islámica a protestar por la apertura de la sede diplomática colombiana en Jerusalén.
La resolución también planteó abordar las implicaciones que la medida colombiana podría tener para las relaciones bilaterales.
19 países árabes e islámicos cuestionan a Colombia
La reacción se extendió este viernes a un grupo de 19 países árabes e islámicos, cuyos ministros de Exteriores condenaron conjuntamente la decisión colombiana.
El pronunciamiento estuvo respaldado por Arabia Saudí, Catar, Jordania, Indonesia, Turquía, Argelia, Yibuti, Sudán, Somalia, Siria, Omán, Palestina, Kuwait, Líbano, Libia, Egipto, Malasia, Yemen y Pakistán.
Los cancilleres expresaron su “rechazo categórico” y sostuvieron que la apertura contradice resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y perjudica los esfuerzos destinados a alcanzar una paz basada en la solución de dos Estados.
También señalaron:
“Los ministros reafirman que cualquier medida o decisión tendente a alterar el estatus legal o histórico de la Jerusalén ocupada, o reconocerla como capital de Israel, es nula”.
El grupo pidió expresamente a Colombia reconsiderar y revertir su decisión.
¿Qué hizo exactamente Colombia?
El origen de la disputa está en la apertura oficial, el 14 de octubre de 2026, de la Embajada de Colombia en Jerusalén.
La ceremonia estuvo encabezada por el canciller colombiano Omar Bula y el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Sa’ar. La representación diplomática está ubicada en la parte occidental de Jerusalén, en la calle Rabi Akiva.
El canciller colombiano defendió el nuevo rumbo de las relaciones bilaterales:
“Hoy, con la apertura de nuestra embajada en Jerusalén, damos un paso decisivo para estrechar la hermandad y los vínculos entre nuestros pueblos”.
Bula afirmó igualmente que Colombia e Israel comparten intereses en ámbitos como la seguridad, economía, cultura y tecnología, y aseguró que las oportunidades de cooperación exigen diálogo institucional y presencia diplomática.
La Cancillería colombiana describió la apertura como un “hito diplomático” en la normalización de la relación con Israel.
Israel celebró la determinación de Colombia
La lectura del Gobierno israelí es diametralmente diferente a la expresada por Egipto y los otros países árabes e islámicos.
Gideon Sa’ar declaró que se trataba de un “día de celebración” para las relaciones entre Colombia e Israel y para Jerusalén.
En la ceremonia añadió:
“Es una victoria de la lucha diplomática por nuestra historia”.
Y destacó el número de representaciones extranjeras instaladas allí:
“La embajada colombiana es la décima en abrir sus puertas en Jerusalén”.
La embajadora de Colombia en Israel, Tania Gilinski, participó también en la inauguración y celebró el traslado de la sede diplomática.
El giro de Colombia frente a Israel
La decisión representa un cambio sustancial frente a la política desarrollada durante la administración anterior.
Colombia e Israel establecieron relaciones diplomáticas en 1957 y mantuvieron durante décadas una relación particularmente significativa en materia de seguridad. En 2024, el entonces presidente Gustavo Petro rompió las relaciones diplomáticas con Israel como reacción a la guerra en Gaza.
Con la llegada de Abelardo De La Espriella al poder, el restablecimiento de las relaciones se convirtió en una prioridad de la nueva administración. El mandatario se había comprometido a restaurar los vínculos y trasladar la Embajada a Jerusalén.
Desde la nueva sede, Bula explicó la posición colombiana:
“Esta embajada es una expresión visible de nuestra determinación de restablecer el diálogo, fortalecer la confianza mutua y construir una agenda que genere beneficios tangibles para nuestros ciudadanos”.
¿Por qué Jerusalén genera una controversia diplomática?
La disputa va mucho más allá de la ubicación física de una embajada.
Israel considera Jerusalén en su conjunto como su capital, mientras que los palestinos reclaman Jerusalén Este como capital de un futuro Estado palestino. Jerusalén Este quedó bajo control israelí tras la guerra de 1967 y posteriormente Israel procedió a su anexión, una medida que Naciones Unidas no reconoce.
Debido a esta controversia, la mayoría de los países mantiene sus embajadas ante Israel en Tel Aviv, al considerar que el estatus definitivo de Jerusalén debe resolverse mediante negociaciones entre las partes.
Los países que cuestionaron a Colombia citaron expresamente las resoluciones 476 y 478 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ambas de 1980, relacionadas con los intentos de modificar el carácter y estatus de Jerusalén y con la ubicación de misiones diplomáticas en la ciudad.
Este es precisamente el argumento jurídico que Egipto y los demás países firmantes utilizan para sustentar su rechazo.
Colombia entra en el reducido grupo con embajada en Jerusalén
La apertura convierte a Colombia en un caso excepcional dentro del mapa diplomático internacional.
Según AFP, Colombia se convirtió en el mayor país latinoamericano con embajada en Jerusalén. Entre los países que han dado pasos similares aparecen Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Paraguay y Kosovo, entre otros.
De acuerdo con el ministro israelí Gideon Sa’ar, con la apertura colombiana se llegó a diez embajadas instaladas en Jerusalén.
Una decisión con repercusiones fuera de Oriente Medio
La polémica tampoco se ha limitado a las relaciones entre Colombia y los países árabes.
La decisión provocó cuestionamientos de sectores de la comunidad colombo-palestina, que solicitaron al Gobierno explicar sus fundamentos jurídicos, diplomáticos y estratégicos y advirtieron sobre las implicaciones para la posición de Colombia frente al conflicto palestino-israelí.
Mientras Israel presenta la apertura como una señal del restablecimiento y fortalecimiento de sus relaciones con Bogotá, Egipto, Palestina y otros Estados árabes e islámicos la consideran contraria a las resoluciones internacionales que invocan sobre Jerusalén.
La convocatoria del encargado de negocios colombiano en El Cairo constituye así una de las primeras consecuencias diplomáticas directas de la decisión.
El conflicto entra ahora en una nueva etapa: 19 gobiernos han solicitado formalmente a Colombia reconsiderar y revertir la medida, mientras que la administración De La Espriella ha presentado la reapertura y ubicación de la Embajada como parte de la reconstrucción de sus relaciones estratégicas con Israel.