Caso María Camila Potosí: las claves de la investigación por la muerte de la joven embarazada y una promesa de dinero

La Fiscalía sostiene que María Camila habría sido engañada por una mujer que fingió estar embarazada para ganarse su confianza. La investigación apunta a un plan que habría sido acordado por $4 millones y que terminó con el asesinato de la joven y la muerte de su bebé.

El caso de María Camila Potosí continúa revelando nuevos elementos. La joven, de 21 años y con ocho meses de embarazo, desapareció el 16 de julio de 2026 en Cali y cuatro días después fue encontrada sin vida en una zona rural de la ciudad. Su bebé, Alahia, también murió y sus restos fueron hallados posteriormente durante las labores de búsqueda.

La investigación de la Fiscalía sostiene que no se trató de un hecho circunstancial, sino de un crimen que habría sido planeado con anticipación. Uno de los principales elementos de esa hipótesis es la participación de Yulieth Cecilia Angulo Escobar, una mujer que, según el ente acusador, habría fingido estar embarazada para acercarse a María Camila y ganarse su confianza.

De acuerdo con la Fiscalía, el crimen habría tenido como propósito apoderarse de la bebé que esperaba la joven. Para ejecutar el plan, presuntamente se habría acordado un pago de $4 millones. Cinco personas fueron capturadas y judicializadas por estos hechos. Ninguna aceptó los cargos.

¿Quién era María Camila Potosí?

María Camila Potosí tenía 21 años y residía en el barrio Polvorines, en el sur de Cali, junto con su abuela y su pareja, Cristian Moncayo.

Trabajaba de manera independiente y esperaba a su primera hija Alahia. La joven se encontraba en el octavo mes de gestación y preparaba los detalles para el baby shower de su bebé.

Su madre, Alba Gómez, se encontraba trabajando en España cuando ocurrieron los hechos, mientras que su abuela era una de las personas más cercanas a la joven.

La mujer que habría fingido estar embarazada

Semanas antes de la desaparición, María Camila habría conocido a Yulieth Angulo, quien se presentaba como una mujer embarazada.

La relación se habría fortalecido hasta el punto de que Angulo comenzó a visitar la vivienda de María Camila.

La abuela de la joven, María Reina Gómez, contó posteriormente que desde el primer encuentro sintió desconfianza hacia la mujer y que había observado la manera en que miraba a su nieta.

Sin embargo, María Camila no habría tenido motivos para sospechar de ella.

La Fiscalía sostiene que el supuesto embarazo de Angulo habría sido parte de una estrategia para acercarse a María Camila y conocer detalles sobre su embarazo.

Según testimonios recogidos durante la investigación, Angulo habría contado a personas cercanas que estaba embarazada. Incluso, de acuerdo con declaraciones de quien era su pareja sentimental, habría organizado un baby shower y asegurado que esperaba una niña.

La hipótesis de los investigadores es que ese embarazo habría sido simulado.

Un plan que habría comenzado dos días antes

Uno de los elementos más importantes revelados durante las audiencias es que, según la Fiscalía, el plan habría comenzado el 14 de julio, dos días antes de la desaparición de María Camila.

De acuerdo con la reconstrucción presentada por el ente acusador, Yulieth Angulo, Nitzon Stiven Mondragón Cuero y Kevin Alexis López Orozco se habrían reunido en un vehículo en el sector de Santa Elena, en Cali.

En ese encuentro presuntamente se habría acordado el plan para secuestrar a María Camila, extraerle la bebé y posteriormente acabar con su vida.

La Fiscalía sostiene que para ejecutar la operación se habría pactado un pago de $4 millones y que los participantes habrían asumido diferentes funciones.

El papel que habría tenido cada uno

La Fiscalía atribuyó diferentes roles a los cinco procesados.

Yulieth Cecilia Angulo Escobar habría sido la encargada de ganarse la confianza de María Camila y transportarla en una motocicleta hasta el inmueble donde, según la investigación, se ejecutaría el crimen.

Nitzon Stiven Mondragón Cuero habría sido quien atacó violentamente a la joven con un arma cortopunzante.

Kevin Alexis López Orozco habría coordinado la logística, distribuido los roles y garantizado el pago de los $4 millones.

Juan José Narváez Rodríguez habría conducido el vehículo utilizado posteriormente para trasladar el cuerpo de María Camila hacia una zona rural del corregimiento de La Buitrera.

Edwin García Zuluaga habría tenido, según la Fiscalía, funciones de vigilancia y habría alertado sobre la presencia de las autoridades.

Estas son las conductas que el ente acusador atribuyó individualmente a los procesados durante las audiencias y deberán ser demostradas dentro del proceso judicial.

El engaño del 16 de julio

El 16 de julio, María Camila salió de su vivienda para atender asuntos familiares y acudir a un control prenatal.

Horas después, las cámaras de seguridad registraron a la joven cuando abordó una motocicleta conducida por Yulieth Angulo.

Esa fue la última vez que María Camila fue vista con vida.

Según la Fiscalía, Angulo le habría dicho que la llevaría a una pañalera. La investigación sostiene que posteriormente la condujo hasta un inmueble ubicado en el sector de Alto de Polvorines, lugar que habría sido conseguido previamente para ejecutar el plan.

La Fiscalía también ha señalado que Angulo habría retenido a María Camila en el inmueble con diferentes excusas mientras llegaban los demás involucrados.

La brutal agresión y la extracción de la bebé

Según la hipótesis presentada por la Fiscalía, una vez María Camila estuvo en el inmueble habría sido atacada con un arma cortopunzante.

El dictamen de Medicina Legal divulgado públicamente estableció que la joven murió como consecuencia de múltiples heridas producidas con arma blanca. Algunos reportes iniciales hablaron de más de 15 lesiones.

La Fiscalía sostiene que posteriormente se realizó una cesárea artesanal para extraer a la bebé que María Camila llevaba en su vientre.

La recién nacida murió y su cuerpo permaneció desaparecido durante varios días.

Las autoridades también investigan acciones que, según la Fiscalía, habrían sido realizadas para eliminar rastros del crimen en el inmueble y en el vehículo utilizado para transportar el cuerpo.

El cuerpo de María Camila apareció en La Buitrera

Cuatro días después de su desaparición, el 20 de julio, el cuerpo de María Camila fue localizado en una zona rural del corregimiento de La Buitrera, en Cali.

El hallazgo permitió confirmar la peor sospecha de su familia: la joven había sido asesinada.

Sin embargo, había una pregunta que permanecía abierta: ¿dónde estaba su bebé?

La búsqueda continuó durante varios días.

Encontraron a Alahia

El 30 de julio, investigadores del CTI localizaron restos humanos en una zona boscosa del sector de Santa Elena.

Posteriormente, Medicina Legal confirmó que correspondían a Alahia, la bebé que esperaba María Camila.

El hallazgo ocurrió el mismo día en que las autoridades capturaron a las cinco personas que posteriormente fueron judicializadas por el caso.

Uno de los elementos que permitió avanzar en la ubicación de los restos fue la información obtenida durante la investigación y la reconstrucción de los movimientos de los involucrados.

Los mensajes enviados desde el celular de María Camila

Después de la desaparición ocurrió otro hecho que llamó la atención de los investigadores.

El teléfono celular de María Camila permaneció apagado durante aproximadamente dos días. El 18 de julio, el dispositivo volvió a registrar actividad.

Desde el número de la joven comenzaron a enviarse mensajes a su madre, Alba Gómez.

Los mensajes buscaban hacer creer que María Camila se había marchado voluntariamente con una expareja.

La familia, sin embargo, dudó de esa versión porque quien respondía los mensajes se negaba a enviar notas de voz o realizar videollamadas.

La utilización del teléfono después de la desaparición se convirtió en otro elemento de la investigación.

La versión que ahora está bajo la lupa

En septiembre apareció un nuevo elemento dentro del proceso.

Una audiencia reservada habría permitido conocer una presunta contradicción en la versión entregada inicialmente por Yulieth Angulo.

Según esa versión, Angulo habría manifestado que llevó a María Camila hasta un puesto de salud y que posteriormente perdió contacto con ella.

Sin embargo, la reconstrucción realizada por los investigadores, apoyada en cámaras de seguridad, testimonios y otros elementos técnicos, habría ubicado posteriormente a las dos mujeres en un inmueble de Alto de Polvorines.

Las autoridades también han analizado audios, registros de comunicaciones y videos de seguridad.

Uno de los elementos conocidos corresponde a una llamada que habría ocurrido después de que una familiar de la expareja de Angulo le mostrara imágenes de cámaras de seguridad. Según la información divulgada, Angulo habría reconocido que aparecía junto a María Camila en esas grabaciones.

La posible contradicción no determina por sí misma la responsabilidad penal de Angulo, pero hace parte de los elementos que la Fiscalía deberá valorar dentro del proceso.

¿Qué pasó con los cinco capturados?

El 30 de julio fueron capturados:

  • Yulieth Cecilia Angulo Escobar
  • Nitzon Stiven Mondragón Cuero
  • Kevin Alexis López Orozco
  • Juan José Narváez Rodríguez
  • Edwin García Zuluaga

La Fiscalía les imputó, de acuerdo con la participación que atribuyó a cada uno, los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple agravado, desaparición forzada agravada y alteración, ocultamiento o destrucción de elemento material probatorio.

Los procesados no aceptaron los cargos.

Posteriormente, un juez de control de garantías ordenó que los cinco fueran enviados a prisión mientras avanza el proceso judicial.

¿Para qué eran los $4 millones?

Uno de los interrogantes que más ha llamado la atención en la investigación es el monto del supuesto pago.

La Fiscalía sostiene que inicialmente se habrían manejado cifras diferentes, pero que finalmente se habría acordado una suma de $4 millones para ejecutar el plan.

La investigación apunta a que Kevin López habría coordinado la logística y garantizado ese pago.

De acuerdo con los elementos expuestos durante las audiencias, el dinero habría sido uno de los incentivos para ejecutar el crimen.

Una investigación que todavía tiene preguntas abiertas

Aunque la Fiscalía ya presentó una hipótesis sobre cómo habría sido planeado y ejecutado el crimen, todavía existen aspectos que deberán ser esclarecidos judicialmente.

Entre ellos están las circunstancias exactas de la planeación, el papel individual de cada uno de los procesados, la forma en que se produjo la extracción de la bebé, el destino final de los restos y las razones por las que se habría intentado construir una versión falsa sobre el paradero de María Camila.

También deberá establecerse qué ocurrió exactamente durante las horas que transcurrieron entre la salida de María Camila de su vivienda y su traslado al lugar donde habría sido asesinada.

Por ahora, la Fiscalía sostiene que el crimen fue producto de un plan premeditado en el que una mujer habría utilizado un supuesto embarazo para acercarse a la víctima y conducirla hacia una trampa.

La investigación continúa y serán los jueces, a partir de las pruebas incorporadas al proceso, quienes determinen la responsabilidad penal de cada uno de los acusados.