Capturan en el Cantón Norte al coronel Carlos Didier Pérez: Fiscalía investiga presuntos nexos con el ELN y la Segunda Marquetalia

El coronel activo del Ejército Carlos Didier Pérez Amorocho fue capturado en una vivienda del Cantón Norte, en Bogotá, dentro de una investigación que busca establecer si habría entregado información operacional, facilitado actuaciones de grupos armados y participado en el supuesto tráfico de armas y municiones a cambio de dinero. El oficial comandó unidades militares en Arauca y Nariño, dos regiones donde operan las organizaciones ilegales con las que ahora se investigan sus presuntos vínculos.

Una investigación que durante varios años siguió movimientos, contactos y actuaciones desarrolladas desde unidades militares terminó con la captura de un coronel activo del Ejército Nacional en el Cantón Norte de Bogotá.

Se trata del coronel Carlos Didier Pérez Amorocho, un oficial que ocupó importantes posiciones operacionales en Arauca y Nariño y que ahora deberá responder ante la justicia dentro de un expediente que investiga sus presuntos nexos con estructuras del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de la denominada Segunda Marquetalia.

La diligencia fue realizada en una vivienda ubicada dentro de las instalaciones militares del Cantón Norte. Funcionarios judiciales llegaron hasta el lugar para hacer efectiva una orden de captura y realizar un registro y allanamiento previamente autorizado por un juez.

En el procedimiento participaron integrantes del Ejército Nacional, la Fiscalía 20 de la Unidad Especializada de Investigación y el Gaula Militar Arauca.

El oficial quedó a disposición de las autoridades y deberá responder por los presuntos delitos de concierto para delinquir con fines de narcotráfico y terrorismo, cohecho propio y tráfico, fabricación o porte de armas o municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos.

Las conductas deberán ser sustentadas por la Fiscalía ante los jueces y, hasta que exista una sentencia definitiva, el coronel conserva su presunción de inocencia.

¿Quién es el coronel Carlos Didier Pérez Amorocho?

Pérez Amorocho es un oficial superior activo del Ejército con una trayectoria ligada principalmente a unidades operacionales desplegadas en regiones donde existe una fuerte presencia de grupos armados.

Documentos oficiales permiten establecer que años atrás ya había tenido responsabilidades de mando. Un expediente judicial registra que en 2015, cuando tenía el grado de mayor, se desempeñaba como comandante del Batallón de Combate Terrestre N.º 157.

Posteriormente asumió el Batallón de Operaciones Terrestres N.º 29, unidad desplegada en Arauca y vinculada a operaciones de la Fuerza de Tarea Quirón.

Para los investigadores, justamente una de las etapas más importantes del expediente corresponde al periodo 2019-2020, cuando Pérez Amorocho estaba al frente de esa unidad.

Años después fue trasladado a Nariño y llegó a ejercer como jefe de Estado Mayor de la Brigada 23, cargo que aparece acreditado en documentos oficiales del Ministerio de Defensa correspondientes a 2025.

También asumió como comandante de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 2, una de las principales unidades del Ejército encargadas de enfrentar a las estructuras armadas que operan en el suroccidente del país.

Ese segundo periodo, correspondiente a 2024 y 2025, es el otro capítulo central de la investigación penal.

Los dos periodos que están bajo la lupa

El expediente se concentra particularmente en dos etapas de la carrera del coronel:

2019-2020, en Arauca, cuando estaba vinculado al Batallón de Operaciones Terrestres N.º 29.

Y 2024-2025, en Nariño, cuando ocupó posiciones de mando dentro de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 2.

La hipótesis de los investigadores es que durante esos periodos el oficial habría mantenido contactos ilegales con integrantes de organizaciones armadas y, presuntamente, habría recibido dinero como contraprestación por determinadas actuaciones.

Uno de los aspectos que ahora deberá esclarecer la justicia es si información reservada sobre operaciones militares llegó a manos de estructuras ilegales y si hubo decisiones tomadas desde posiciones de mando para favorecerlas.

Presuntos nexos con el Frente de Guerra Oriental del ELN

Uno de los grupos mencionados en la investigación es el Frente de Guerra Oriental del ELN, estructura que históricamente ha tenido una fuerte presencia en Arauca.

Esa organización ha mantenido influencia armada en corredores rurales y fronterizos del departamento y ha estado vinculada a ataques contra la Fuerza Pública, secuestros, extorsiones, narcotráfico y acciones contra infraestructura.

Precisamente Arauca fue una de las regiones donde Pérez Amorocho tuvo responsabilidades operacionales.

Durante el periodo investigado de 2019 y 2020, estaba al frente del Batallón de Operaciones Terrestres N.º 29, unidad desplegada en ese departamento.

La Fiscalía busca establecer si durante ese tiempo hubo contactos con integrantes del Frente de Guerra Oriental y si desde posiciones militares se habría entregado información relacionada con operaciones o movimientos de tropas.

La investigación también pretende determinar si existió alguna contraprestación económica.

La Segunda Marquetalia y el capítulo de Nariño

El segundo grupo señalado dentro del expediente es el Bloque Occidental Alfonso Cano de la Segunda Marquetalia.

Esta estructura ha mantenido presencia en varias zonas de Nariño, particularmente en corredores estratégicos del Pacífico y sectores utilizados para economías ilegales y movilidad de estructuras armadas.

Pérez Amorocho estuvo al frente de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 2 precisamente en momentos en que esa unidad desarrollaba operaciones contra organizaciones ilegales en el departamento.

La circunstancia resulta especialmente relevante para los investigadores porque públicamente el propio coronel aparecía como uno de los comandantes encargados de enfrentar a esas organizaciones.

En agosto de 2025, por ejemplo, Pérez Amorocho confirmó públicamente una operación de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 2 en la que tropas del Ejército desmantelaron en Nariño un centro de armas y explosivos atribuido a una estructura de la Segunda Marquetalia

Esa circunstancia marca uno de los elementos particulares del caso: mientras públicamente encabezaba operaciones contra grupos armados, ahora la Fiscalía busca determinar si, paralelamente, existieron contactos o actuaciones ilegales relacionadas con alguna de esas estructuras.

También dirigió operaciones contra las disidencias

Durante su paso por Nariño, Pérez Amorocho apareció frecuentemente como vocero de operaciones militares.

En julio de 2025 informó sobre un operativo realizado en Policarpa en el que tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 2 evitaron el secuestro de un ciudadano.

En aquella ocasión, el coronel atribuyó el intento de secuestro a integrantes de la estructura Franco Benavides, vinculada a las disidencias bajo el mando de alias Iván Mordisco.

También informó públicamente sobre capturas y operaciones contra esa estructura en otros municipios de Nariño.

Estos antecedentes muestran que el oficial ocupaba una posición con acceso directo a información operacional sensible sobre despliegues militares, inteligencia y acciones contra diferentes organizaciones armadas.

Precisamente el acceso a ese tipo de información es uno de los elementos que adquiere importancia dentro del expediente que ahora adelanta la Fiscalía.

¿Qué información habría sido entregada?

Una de las líneas principales de investigación tiene que ver con la supuesta entrega de información sensible y clasificada sobre operaciones militares.

Los investigadores buscan determinar si desde los cargos que desempeñaba el oficial se habrían revelado datos relacionados con movimientos de tropas, operaciones previstas, procedimientos militares o información que permitiera a integrantes de grupos armados evitar acciones de la Fuerza Pública.

La Fiscalía deberá establecer exactamente qué información habría sido compartida, quiénes la recibieron, en qué circunstancias ocurrió y si existieron pagos a cambio.

También deberá determinar si la supuesta filtración tuvo consecuencias concretas sobre operaciones militares.

Armas y municiones, otra línea del expediente

El expediente no se limita a la supuesta filtración de información.

Otra de las líneas más delicadas está relacionada con el presunto tráfico y comercialización de armas y municiones.

La Fiscalía investiga si existió algún mecanismo mediante el cual material destinado a la Fuerza Pública terminó en poder de organizaciones ilegales o fue comercializado con intermediarios.

Esta línea explica que dentro de los delitos atribuidos al coronel aparezca el relacionado con armas, municiones de uso restringido o de uso privativo de las Fuerzas Armadas y explosivos.

La investigación deberá establecer el origen del material, las cantidades que presuntamente fueron desviadas y la eventual participación de otras personas.

¿Qué significa el delito de cohecho propio?

Entre los delitos por los que deberá responder Pérez Amorocho también aparece el cohecho propio.

Este delito se configura, en términos generales, cuando un servidor público recibe dinero, utilidad o acepta una promesa remuneratoria para retardar u omitir un acto propio de su cargo o ejecutar uno contrario a sus deberes oficiales.

La hipótesis que examinan las autoridades apunta a que el coronel habría recibido sumas de dinero provenientes de organizaciones armadas ilegales a cambio de determinadas actuaciones.

Sin embargo, será la Fiscalía la que tendrá que individualizar cada uno de los hechos, identificar los presuntos pagos y demostrar ante un juez que existió una relación entre las supuestas entregas de dinero y las decisiones adoptadas por el oficial.

Concierto para delinquir con fines de narcotráfico y terrorismo

Otro de los delitos señalados es el concierto para delinquir con fines de narcotráfico y terrorismo.

La imputación de esta conducta supone que los investigadores consideran que podría haber existido un acuerdo estable con integrantes de organizaciones criminales y no simplemente un contacto aislado.

En este punto adquieren relevancia los presuntos nexos con el Frente de Guerra Oriental del ELN en Arauca y con estructuras de la Segunda Marquetalia en Nariño.

La Fiscalía deberá demostrar quiénes habrían participado en ese supuesto acuerdo, cuánto tiempo habría durado y cuáles eran los propósitos concretos.

Ejército confirmó la captura

Después de conocerse el procedimiento, el Ejército Nacional confirmó que la persona capturada era un oficial superior activo de la institución.

La Fuerza señaló que la diligencia se produjo en cumplimiento de una orden emitida por la Fiscalía General de la Nación y aseguró que permitió a los funcionarios judiciales adelantar el procedimiento dentro de las instalaciones militares.

“En cumplimiento de una orden judicial emitida por la Fiscalía General de la Nación, en la ciudad de Bogotá se llevó a cabo la captura de un oficial superior activo del Ejército Nacional”, informó la institución.

El Ejército también manifestó que acompañará las actuaciones judiciales y reiteró que debe garantizarse el debido proceso.

“La Institución brindó todas las garantías y facilidades para el cumplimiento de la diligencia, reiterando su compromiso con las autoridades competentes y respetando en todo momento el debido proceso y el principio de presunción de inocencia”, agregó.

Una captura sensible dentro de las Fuerzas Militares

El caso tiene especial relevancia debido al rango del oficial y a los cargos que ocupó.

No se trata de un integrante de bajo nivel de la institución, sino de un coronel que estuvo al frente de unidades encargadas directamente de planear y desarrollar operaciones contra grupos armados.

En Nariño, por ejemplo, Pérez Amorocho aparecía públicamente informando resultados contra organizaciones ilegales y explicando operaciones militares.

En julio de 2025 fue identificado públicamente como comandante de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 2 durante una operación contra integrantes de la estructura Franco Benavides.

En documentos administrativos de 2025 también aparece identificado como jefe de Estado Mayor de la Brigada 23.

Por eso, una de las preguntas que deberá resolver la investigación es hasta dónde llegaba el acceso del oficial a planes, órdenes, inteligencia y movimientos operacionales durante los periodos investigados.

¿Qué viene ahora?

Después de la captura, el coronel Pérez Amorocho deberá ser presentado ante un juez para las audiencias correspondientes.

En esas diligencias, la Fiscalía tendrá que sustentar la legalidad de la captura y exponer los elementos materiales probatorios que respaldan la investigación.

Posteriormente se conocerá con precisión qué hechos le serán atribuidos, los periodos concretos de cada conducta, las personas con las que supuestamente tuvo contacto y los elementos que, según el ente acusador, demostrarían los presuntos pagos y favorecimientos.

También será determinante establecer si la investigación involucra a otros integrantes activos o retirados del Ejército, intermediarios o miembros de organizaciones armadas ilegales.

Por ahora, las autoridades han presentado el caso como una investigación relacionada con hechos que habrían ocurrido durante varios años y en dos regiones particularmente complejas para la seguridad nacional: Arauca y Nariño.

El proceso apenas entra en su etapa judicial. Aunque la captura supone que existe una orden expedida con base en elementos presentados por los investigadores, Carlos Didier Pérez Amorocho no ha sido condenado y mantiene su presunción de inocencia mientras un juez no determine lo contrario.