El proyecto Hidroituango continúa siendo objeto de seguimiento por parte de la Contraloría General de la República de Colombia, luego de que el vicecontralor Carlos Enrique Silgado Betancourt anunciara una nueva evaluación fiscal ante el incremento en los costos y la ampliación en los tiempos de ejecución.
Durante una visita técnica al megaproyecto hidroeléctrico, ubicado en el norte de Antioquia sobre el río Cauca, el funcionario recibió de Empresas Públicas de Medellín el reporte actualizado de avance, según el cual la obra registra un 95,01 % de ejecución frente a un 95,07 % programado con corte al 28 de febrero de 2026.
De acuerdo con el informe entregado por EPM, hasta la fecha se han invertido $18,82 billones, mientras que el costo final estimado del proyecto ascendería a $23,2 billones, lo que representa un incremento de $12,2 billones frente a los $11 billones proyectados inicialmente, equivalente a un aumento del 111 %.
El vicecontralor advirtió que este mayor valor, sumado a la situación de las pólizas de seguro y al mayor plazo de ejecución, será objeto de análisis en próximos ejercicios de control fiscal.
“Hoy podemos decir que el seguimiento que realiza la Contraloría General ha sido exitoso, toda vez que gracias a la gestión del equipo técnico y jurídico de EPM, la hidroeléctrica ya tiene cuatro turbinas en operación comercial desde octubre de 2023 y se trabaja con rigor para poner en operación las cuatro restantes entre el segundo semestre de 2027 y el primero de 2028”, afirmó Silgado.
Desde la entrada en funcionamiento de las primeras cuatro turbinas —dos en diciembre de 2022 y dos en octubre de 2023—, Hidroituango ha generado 21.638 gigavatios hora de energía, aportando al sistema eléctrico nacional en un contexto de creciente demanda energética.
Según EPM, la central hidroeléctrica cumplió durante 2025 con sus compromisos de energía firme y alcanzó una disponibilidad de planta superior al 91 %.
Una vez finalice completamente su construcción, Hidroituango tendrá capacidad de generación de 2.400 megavatios y podría aportar hasta el 17 % de la demanda actual de energía eléctrica del país, convirtiéndose en una infraestructura clave para el abastecimiento energético de Colombia


