
El presidente Abelardo De La Espriella confirmó desde Pereira que la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 continúa agravándose. Equipos de rescate de varios países ya se encuentran en Colombia, mientras miles de ciudadanos y empresas se han sumado a las campañas de donación lideradas por la Primera Dama.
Más de 24 horas después del devastador terremoto que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto, el país enfrenta una de las mayores emergencias naturales de las últimas décadas. El presidente Abelardo De La Espriella informó un nuevo balance oficial que da cuenta de la magnitud de la tragedia: 181 personas fallecidas en ciudades capitales, 2.595 heridas y 195 desaparecidas, mientras que reportes consolidados de organismos de emergencia elevan la cifra total nacional de víctimas mortales a 234 personas.
Además, 1.136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados, 8.357 viviendas averiadas y 74 vías afectadas.
Las ciudades de Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja debido a los graves daños en infraestructura, los múltiples derrumbes y la necesidad de continuar con intensas operaciones de búsqueda y rescate. El movimiento telúrico, registrado con magnitud 7,4 y con epicentro en el municipio de San José del Palmar, Chocó, ha dejado una profunda huella en varias regiones del país.
Presidente recorre las zonas afectadas
Desde el momento de la emergencia, el presidente Abelardo De La Espriella ha mantenido una agenda permanente en las regiones más golpeadas. Inicialmente se desplazó al departamento del Chocó, donde se localizó el epicentro del sismo, posteriormente visitó Cali para supervisar las labores de atención y coordinación interinstitucional, y este martes se encuentra en el Eje Cafetero liderando los puestos de mando unificado y evaluando los daños en Pereira y municipios cercanos.
Durante una rueda de prensa realizada en Pereira, el mandatario reiteró que el Gobierno declaró la situación de desastre nacional para agilizar la movilización de recursos y facilitar la llegada de apoyo técnico y humanitario.
“El país enfrenta una emergencia sin precedentes recientes y nuestra prioridad sigue siendo salvar vidas, encontrar a las personas desaparecidas y garantizar atención a los damnificados”, señaló el jefe de Estado.
Pereira y Cali concentran la mayor tragedia
Las autoridades continúan actualizando los balances a medida que avanzan las labores de remoción de escombros.
En Pereira, una de las ciudades más afectadas, el Gobierno reportó 79 personas fallecidas, 278 heridas, 37 desaparecidas y 243 rescatadas. La ciudad también registra decenas de edificaciones colapsadas y afectaciones en infraestructura estratégica.
Por su parte, Cali concentra la mayor cantidad de víctimas mortales del país, con 95 fallecidos, según los reportes preliminares consolidados por las autoridades locales y organismos de gestión del riesgo.
Quibdó, en el departamento del Chocó, continúa enfrentando graves afectaciones en viviendas, instituciones educativas, centros de salud y su infraestructura aeroportuaria. Mientras tanto, Manizales mantiene operativos de evaluación estructural tras los daños registrados en edificios históricos y centros educativos.
Llegan equipos internacionales de rescate
En medio de la emergencia, Colombia ha comenzado a recibir apoyo internacional especializado. Equipos de búsqueda y rescate provenientes de diferentes países llegaron en las últimas horas para fortalecer las labores de localización de personas atrapadas bajo estructuras colapsadas.
Grupos especializados en rescate urbano, unidades caninas, expertos en evaluación de edificaciones y personal médico de emergencia se han integrado a los operativos coordinados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, los organismos de socorro y las Fuerzas Militares.
Las autoridades consideran que las próximas 48 horas serán decisivas para encontrar sobrevivientes en las zonas más afectadas, especialmente en Pereira, Cali y varios municipios cercanos al epicentro.
Primera Dama lidera campaña nacional de donaciones
Paralelamente, el Gobierno Nacional puso en marcha una gran campaña solidaria para atender a miles de familias que perdieron sus viviendas o resultaron afectadas por el terremoto.
La Primera Dama asumió el liderazgo de las jornadas de recolección de ayudas humanitarias, convocando a empresas, organizaciones sociales, ciudadanos y entidades públicas a contribuir con alimentos no perecederos, agua potable, kits de aseo, medicamentos, colchonetas, cobijas y ropa para los damnificados.
Las campañas de donación han comenzado a multiplicarse en las principales ciudades del país, mientras diferentes gremios empresariales anunciaron aportes económicos y logísticos para fortalecer la respuesta humanitaria.
A esta iniciativa se ha sumado también el Congreso de la República. El presidente del Senado, Honorio Henríquez, invitó a los parlamentarios a donar un salario para contribuir a la atención de las víctimas y apoyar las labores de reconstrucción.
Infraestructura gravemente afectada
El más reciente balance nacional revela el enorme impacto que el sismo ha tenido sobre la infraestructura pública y comunitaria del país.
Las autoridades reportan:
- 807 centros educativos averiados.
- 85 centros de salud afectados.
- 74 vías con daños estructurales.
- 377 centros comunitarios comprometidos.
- 16 sistemas de acueducto afectados.
- Un aeropuerto con daños en su pista de operación.
Además, continúan las inspecciones técnicas para determinar la estabilidad de cientos de edificaciones que presentan grietas, inclinaciones o daños estructurales.
Continúan las réplicas y la alerta
El Servicio Geológico Colombiano informó que durante la mañana de este martes se registró una réplica de magnitud 3,8 con epicentro nuevamente en San José del Palmar, Chocó. Aunque su intensidad fue menor, el evento generó preocupación entre la población y obligó a mantener los protocolos de prevención en las regiones afectadas.
Los organismos de emergencia reiteraron el llamado a no ingresar a edificaciones con daños visibles y a seguir únicamente las informaciones emitidas por canales oficiales.
Mientras el país permanece atento a la evolución de la crisis, las labores de rescate, atención humanitaria y evaluación de daños avanzan sin interrupción. Las autoridades advierten que las cifras podrían seguir aumentando conforme se acceda a nuevas zonas afectadas y continúen las operaciones de búsqueda de las casi 200 personas que permanecen desaparecidas.
La solidaridad nacional e internacional se ha convertido en el principal respaldo para miles de familias que hoy enfrentan las consecuencias de una tragedia que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de Colombia ante uno de los terremotos más destructivos de los últimos años.