Tecnología satelital, ayudas y rescates: Gobierno intensifica respuesta tras terremoto de 7,4 en Colombia

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres informó que ya fueron procesadas 166 imágenes de alta definición para dimensionar los daños ocasionados por el terremoto. En Pereira, una de las ciudades más golpeadas, 70 de las 75 oficinas bancarias permanecen cerradas y el Gobierno prepara alternativas para garantizar el acceso a efectivo. Mientras tanto, continúan las labores de búsqueda entre los escombros.

El Gobierno Nacional intensificó las acciones para establecer la verdadera dimensión de los daños provocados por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el lunes 10 de agosto, mientras los organismos de socorro avanzan en la búsqueda de personas desaparecidas y comienza una nueva fase de atención a miles de familias damnificadas.

Uno de los principales componentes de esta operación es el uso de tecnología satelital y fotografías aéreas de alta resolución, con las que las autoridades buscan identificar desde el aire las zonas con mayores niveles de destrucción y orientar hacia ellas los recursos disponibles.

El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que hasta el momento han sido procesadas 166 imágenes de alta definición y que se priorizó la obtención y análisis de fotografías aéreas correspondientes a 85 municipios afectados por el terremoto.

Además, equipos especializados analizan imágenes de ultra detalle de Cali, Cartago, Manizales y Pereira, algunas de las ciudades donde se han registrado graves afectaciones en edificaciones, viviendas e infraestructura.

El procesamiento de este material permite comparar las condiciones existentes antes y después del terremoto, identificar estructuras colapsadas, establecer sectores de difícil acceso y orientar las operaciones de búsqueda, atención humanitaria y posterior reconstrucción.

La tecnología se convierte así en una de las herramientas utilizadas para complementar los recorridos y evaluaciones que realizan en terreno los organismos de emergencia.

Pereira enfrenta graves afectaciones en su sistema bancario

Uno de los problemas adicionales que comienza a enfrentar Pereira está relacionado con el acceso de los ciudadanos al sistema financiero.

El ministro del Interior, Rodrigo Lara, informó que de las 75 oficinas bancarias existentes en Pereira, 70 permanecen cerradas como consecuencia de las afectaciones y restricciones derivadas del terremoto.

La situación representa una dificultad especialmente para las familias que necesitan retirar dinero para adquirir alimentos, medicamentos y otros productos de primera necesidad.

Ante este panorama, el Gobierno y el sector financiero preparan un plan de contingencia que contempla el traslado de oficinas bancarias móviles hacia la capital de Risaralda.

También se adelantarán operaciones especiales para garantizar el abastecimiento de efectivo en los cajeros automáticos que se encuentren habilitados y en condiciones seguras de funcionamiento.

La prioridad, según las autoridades, es evitar que las afectaciones físicas de las entidades bancarias terminen generando problemas adicionales para los habitantes de una ciudad que intenta recuperar gradualmente sus servicios esenciales.

Llegan más de 10 toneladas de ayuda humanitaria a Pereira

Paralelamente, la respuesta humanitaria continúa creciendo.

A Pereira llegó un primer vuelo especial de la Fuerza Aeroespacial Colombiana con más de 10 toneladas de ayuda humanitaria destinada a las personas afectadas por el terremoto.

El cargamento será trasladado hasta un centro de acopio desde donde comenzará la distribución hacia los sectores y familias que han sido identificados como prioritarios.

Las ayudas incluyen elementos necesarios para la atención inmediata de las personas que perdieron sus viviendas o que, por razones de seguridad, todavía no pueden regresar a ellas.

La operación logística se desarrolla mientras miles de personas permanecen en albergues temporales, zonas de concentración o espacios abiertos debido a los daños estructurales y al temor generado por las numerosas réplicas registradas después del terremoto.

Los rescates que mantienen viva la esperanza

Mientras avanza la asistencia humanitaria, las operaciones de búsqueda han continuado contra el reloj.

Pereira ha protagonizado algunos de los rescates que han generado mayor esperanza después de la tragedia. Uno de ellos fue el de Daniela Largo, una mujer de 32 años que logró sobrevivir más de 35 horas bajo los escombros de un hotelantes de ser localizada y extraída con vida por los equipos de emergencia.

Su rescate se produjo cuando el país atravesaba la denominada “ventana de vida”, las primeras horas posteriores a un desastre en las que los organismos especializados concentran sus mayores esfuerzos para encontrar sobrevivientes.

En diferentes puntos de Pereira, socorristas han solicitado guardar completo silencio durante determinados momentos de las operaciones para intentar escuchar voces, golpes o cualquier señal proveniente de personas atrapadas. También se utilizan perros entrenados y equipos especializados para detectar movimientos o vibraciones entre los restos de las edificaciones.

En la ciudad también se han registrado operaciones en las que ciudadanos, voluntarios, bomberos y otros organismos han trabajado conjuntamente removiendo escombros mientras esperan encontrar sobrevivientes.

Un bebé también fue rescatado con vida en Cali

Las historias de supervivencia no se han limitado a Pereira.

En Cali, otra de las ciudades más golpeadas por el terremoto, los equipos de emergencia lograron rescatar con vida a Salomón, un bebé de apenas dos meses, quien fue localizado junto a su padre entre los escombros. Después del rescate continuaban las labores para localizar a su madre.

Estos casos se han convertido en símbolos de esperanza mientras las operaciones entran en una etapa cada vez más compleja.

A medida que transcurren las horas disminuyen las probabilidades de encontrar sobrevivientes, aunque los equipos especializados continúan trabajando en lugares donde existen indicios o posibles señales de vida.

Este jueves, medios internacionales reportaban que las labores comenzaban a pasar progresivamente de una fase centrada en rescates hacia la remoción de escombros y recuperación de víctimas, aunque las búsquedas continúan en puntos específicos.

MinVivienda prepara alivios para las familias damnificadas

Otro de los grandes desafíos será atender a las familias cuyas viviendas quedaron destruidas o presentan daños que impiden regresar a ellas.

El Ministerio de Vivienda anunció la preparación de medidas extraordinarias para atender a los damnificados y facilitar ayudas económicas y soluciones habitacionales durante la emergencia.

El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, informó sobre un decreto dirigido a establecer mecanismos de apoyo para las familias afectadas por el terremoto, dentro de la estrategia del Gobierno para enfrentar las consecuencias sociales y económicas de la tragedia.

La atención en materia de vivienda será uno de los componentes fundamentales de la etapa que comienza después de las operaciones de emergencia, debido a la magnitud de los daños registrados.

Los primeros balances conocidos este jueves muestran la dimensión del reto: decenas de miles de viviendas presentan algún grado de afectación y miles quedaron destruidas.

Terremoto deja una emergencia sin precedentes recientes

El terremoto de magnitud 7,4, ocurrido en la mañana del lunes 10 de agosto y con epicentro en San José del Palmar, Chocó, provocó graves daños principalmente en el occidente colombiano.

Pereira y Cali figuran entre las ciudades más golpeadas, aunque también se reportaron daños de consideración en Manizales, Quibdó, Dosquebradas y otros municipios.

Este jueves, mientras las autoridades continuaban consolidando información, los balances más recientes daban cuenta de cientos de fallecidos, miles de heridos y centenares de personas que todavía permanecían desaparecidas. Los datos continúan modificándose a medida que avanzan las operaciones de búsqueda y las autoridades verifican los reportes provenientes de los territorios.

El Gobierno declaró el desastre nacional y posteriormente anunció medidas económicas extraordinarias y la creación de mecanismos para financiar la reconstrucción de las regiones afectadas.

Ahora, además de encontrar a quienes todavía permanecen desaparecidos, comienza otro enorme desafío: determinar desde tierra y desde el espacio la verdadera dimensión de la destrucción, garantizar alimentos, dinero en efectivo, servicios básicos y alojamiento a los damnificados, y comenzar a diseñar la reconstrucción de las ciudades golpeadas por uno de los terremotos más devastadores que ha vivido Colombia en las últimas décadas.