
La desaparición de Yulixa Toloza, una estilista de 52 años vista por última vez tras someterse a un procedimiento estético en el sur de Bogotá, sigue rodeada de interrogantes. Mientras avanzan las investigaciones de la Policía, la Fiscalía y la Secretaría Distrital de Salud, comienzan a conocerse detalles sobre las personas vinculadas al establecimiento Beauty Láser M. L., el procedimiento médico realizado y las últimas horas en las que fue vista con vida.
Las autoridades intentan establecer qué ocurrió dentro del centro estético ubicado en el sector de Venecia, localidad de Tunjuelito, luego de que la mujer ingresara para practicarse una lipólisis láser y posteriormente desapareciera en circunstancias aún no esclarecidas.
Las personas vinculadas al establecimiento
Dentro de la investigación aparecen varios nombres relacionados con el funcionamiento del centro estético.
Uno de ellos es el de María Fernanda Delgado Hernández, una mujer de 30 años, oriunda de Venezuela y enfermera de profesión, quien figura como representante legal y propietaria del establecimiento, según documentos conocidos por medios nacionales.
Las autoridades establecieron además que residiría en un apartamento cercano al local comercial donde funcionaba el centro de estética.
En la investigación también aparece un hombre identificado como Eduardo David Ramos Ramos, quien, según versiones recopiladas por los investigadores, se presentaba ante pacientes como el supuesto cirujano del lugar.
A estos nombres se suma el de un presunto auxiliar de enfermería que habría recibido a Yulixa el día del procedimiento, diligenciado sus datos y participado posteriormente en los momentos previos a su desaparición. El hombre aparece en videos conocidos por las autoridades intentando reincorporarla cuando, según testimonios, ya presentaba serias dificultades físicas.
Las autoridades buscan establecer cuál era exactamente el rol de cada una de estas personas dentro del establecimiento y si contaban con las acreditaciones y permisos requeridos para realizar procedimientos invasivos.
La desaparición de Yulixa
Yulixa Toloza ingresó al centro Beauty Láser para practicarse una lipólisis láser con sedación. Según sus allegados, la intervención debía durar cerca de dos horas, pero se prolongó durante gran parte del día.
Las amigas que la acompañaban aseguran que cuando finalmente pudieron verla, presentaba un evidente deterioro físico.
“Ella hablaba incoherencias, casi no podía hablar y no se sostenía en pie”, relató una de sus acompañantes.
Según sus testimonios, Yulixa tenía episodios de dificultad respiratoria, desmayos constantes, palidez y dolor intenso en la espalda. También señalaron que en varias ocasiones intentaron trasladarla en vehículo, pero se desplomaba al intentar caminar.
Videos conocidos por las autoridades muestran a la mujer siendo sostenida y cargada por personas con uniformes antifluido dentro del establecimiento. En una de las grabaciones se escucha la frase: “No grabes”.
Posteriormente, testigos afirmaron haber visto cómo dos hombres la trasladaban hacia un vehículo particular.
“Los pies se le quedaban atrás y la jalaban”, aseguró un testigo que observó el momento en el que, según su relato, intentaban subirla a un automóvil Chevrolet Sonic azul.
Hasta el momento, el paradero de Yulixa sigue siendo desconocido.
Los mensajes enviados desde su celular
La investigación también se concentra en los últimos mensajes enviados desde el teléfono celular de la mujer.
Según fuentes del caso, investigadores analizan la trazabilidad de los mensajes y la ubicación del dispositivo móvil durante las horas posteriores a su desaparición.
A las 8:54 de la noche del miércoles, desde el celular de Yulixa se envió un mensaje que decía: “Voy casa, tengo sueño”.
Más tarde, a las 9:28 p.m., salió otro texto: “Voy vomitando, señor me lleva al hospital”.
Finalmente, a las 9:50 p.m., apareció un tercer mensaje: “Ayuda, voy sin batería”.
Cuando una amiga le preguntó dónde estaba, desde el teléfono respondieron: “Meissen”.
Sin embargo, investigadores consideran llamativo que los mensajes estuvieran correctamente escritos y con puntuación adecuada, pese al delicado estado físico en el que habría estado la mujer, según videos y testimonios.
“Es más fácil recibir una llamada que escribir un mensaje. Tal como se ve en las últimas imágenes, estaba débil tras el procedimiento”, explicó un investigador consultado por medios nacionales.
Qué es la lipólisis láser
La intervención a la que se sometió Yulixa corresponde a una lipólisis láser, un procedimiento utilizado para eliminar acumulaciones de grasa localizada mediante energía láser.
Este procedimiento puede ser mínimamente invasivo o no invasivo y suele emplearse para moldear zonas como abdomen, espalda, brazos, muslos y cintura.
En la modalidad mínimamente invasiva, el procedimiento requiere pequeñas incisiones para introducir una cánula que aplica energía láser sobre las células grasas. Posteriormente, la grasa es retirada mediante succión.
Aunque suele ser promocionado como un procedimiento “sin dolor” y de recuperación rápida, especialistas advierten que no se trata de una intervención menor.
La lipólisis láser puede generar complicaciones graves cuando no se realiza en instituciones habilitadas. Este es un procedimiento médico quirúrgico invasivo donde entran líquidos debajo de la piel y pueden presentarse perforaciones, intoxicación por anestésicos o complicaciones pulmonares.
La especialista agregó que cualquier emergencia derivada de este tipo de procedimientos requiere atención inmediata en centros médicos de alta complejidad.
Un procedimiento de bajo costo que llamó la atención
Otro de los aspectos que ahora analizan las autoridades es el valor ofrecido por el procedimiento.
Según publicidad encontrada en redes sociales del establecimiento, la lipólisis láser tenía un costo aproximado de 3 millones 650 mil pesos e incluía lipólisis en tronco completo, lipotransferencia glútea, sedación, exámenes médicos, faja postoperatoria y masajes posteriores.
Especialistas consultados consideran que esos precios podrían ser una señal de alerta.
“Una cirugía de este tipo normalmente tiene costos mucho mayores porque debe incluir clínica, anestesiólogo, especialista y seguros médicos”, explicó la doctora Carranza.
El centro no estaría habilitado
La Secretaría Distrital de Salud confirmó que el establecimiento donde fue atendida Yulixa no contaba con autorización para realizar este tipo de procedimientos quirúrgicos.
“El lugar no cuenta con autorización para prestar este tipo de servicios ni tiene concepto sanitario”, informó el secretario de Salud de Bogotá, Gerson Bermont.
Las autoridades también señalaron que previamente habían intentado realizar inspecciones al lugar, pero no se permitió el ingreso de funcionarios.
Tras la desaparición de Yulixa, el establecimiento fue cerrado preventivamente mientras continúan las investigaciones.
Búsqueda y rastreo
La Policía y organismos judiciales mantienen activos varios frentes de investigación.
Además del análisis de videos de seguridad y testimonios, ya fueron identificados varios números telefónicos asociados a personas vinculadas al centro estético.
Investigadores buscan ahora rastrear movimientos, comunicaciones y posibles ubicaciones relacionadas con el caso.
También avanzan inspecciones en otros inmuebles relacionados con los propietarios del negocio y en sectores donde habría estado el vehículo en el que presuntamente trasladaron a Yulixa.
Mientras tanto, familiares y allegados siguen esperando respuestas sobre lo ocurrido desde el momento en que ingresó al establecimiento y desapareció sin dejar rastro.