En las últimas horas, Beatriz Gómez Consuegra, esposa del ministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo, ha sido objeto de controversia por su presunta participación en presiones ilegítimas dentro de un proyecto clave para la salud de las comunidades más apartadas de la Amazonía. El caso involucra su papel como superintendente delegada para prestadores del servicio de salud en la Superintendencia Nacional de Salud, y el seguimiento a un contrato relacionado con el buque hospital destinado a llevar atención médica a las zonas más remotas del Amazonas.
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Una Trayectoria Profesional
Beatriz Gómez Consuegra, médica con especialización en economía de la salud, ha tenido una destacada carrera en el sector, con experiencia tanto en instituciones públicas como privadas. En su hoja de vida registra que ha trabajado en el Hospital de Usme, el Hospital El Tunal, la Clínica Los Nogales y Cafesalud EPS, entre otros. Además, ha ocupado posiciones en la IPS Virrey Solis, el Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte, y Esimed S.A. Su carrera ha estado centrada en la gerencia hospitalaria.
El Escándalo
El núcleo de la controversia gira en torno al proyecto del buque hospital, que busca llevar atención médica a comunidades vulnerables en el Amazonas. Este ambicioso plan del gobierno colombiano ha estado marcado por demoras técnicas y disputas contractuales. Sin embargo, lo que ha elevado la controversia es la denuncia de presuntas presiones ejercidas por Beatriz Gómez Consuegra sobre funcionarios del Hospital de Leticia, encargado de la implementación del proyecto.
Según la denuncia publicada por el periodista Daniel Coronell en la revista Cambio, Gómez Consuegra habría hecho una llamada a un funcionario del hospital exigiendo la firma inmediata de un contrato millonario para el buque hospital. En la grabación de la conversación, la superintendente delegada habría dicho: “Ustedes firman hoy… o mañana me presentan la renuncia”. Las acusaciones apuntan a que esta actitud sobrepasó los límites de su autoridad, ya que el proyecto del buque hospital es competencia directa del Ministerio de Salud, no de la Superintendencia Nacional de Salud.
La Defensa del Ministro
Frente a estos señalamientos, el ministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo no ha dudado en defender a su esposa, calificando las acusaciones de ataques con un sesgo machista. A través de sus redes sociales, Jaramillo recordó que el nombramiento de Beatriz Gómez Consuegra fue realizado antes de su designación como ministro y que, al asumir el cargo, solicitó un concepto a la Función Pública para evitar cualquier conflicto de interés. La entidad concluyó que no existe inhabilidad, ya que no hay relación jerárquica directa entre ambos.
Jaramillo también destacó la trayectoria profesional de su esposa y subrayó que sus acciones no fueron arbitrarias, sino una respuesta firme ante la inacción administrativa que ponía en riesgo un proyecto vital para la salud de las comunidades amazónicas. “No hay caprichos, hay liderazgo”, afirmó el ministro.
El Contexto del Proyecto del Buque Hospital
El proyecto del buque hospital, con una inversión de 55.000 millones de pesos, tiene como objetivo proporcionar atención médica a las comunidades más aisladas del Amazonas, una región históricamente abandonada por el sistema de salud colombiano. Sin embargo, su ejecución ha estado plagada de obstáculos. Desde problemas administrativos y errores en la transcripción de documentos hasta un incremento en los costos del contrato y la falta de recursos garantizados para operar el buque, el proyecto ha sufrido demoras significativas.
Además, las comunidades indígenas afectadas por el proyecto han interpuesto una tutela en la que denuncian la falta de consulta previa.
En este caso Lina Baracaldo, agente interventora del Hospital San Rafael de Leticia y Mario Castro, asesor jurídico del hospital, recomendaron posponer la firma del convenio ya que no se contabá con el CDP que respaldará presupuestalmente , sin recursos asegurados, el hospital fluvial tener problemas financieros afectando a su vez al Hospital de Leticia, que sería el operador del servicio, por lo que el 27 de marzo, Beatriz Gómez Consuegra habría realizado una llamada telefónica al abogado Castro, exigiendo que el contrato se firmara ese mismo día, en el audio se escucha decir “Ustedes firman hoy… o mañana me presentan la renuncia”.
Estos son los mensajes que ha compartido en su cuenta de X el Minsalud
Este es otro de los mensaje de Guillermo Alfonso Jaramillo:
“Desde el momento en que fui designado como Ministro de Salud y Protección Social, los ataques contra mi esposa, la doctora Beatriz Gómez Consuegra, no han cesado. Quienes la señalan omiten —deliberadamente— que su nombramiento fue realizado en septiembre de 2022 por el entonces superintendente Ulahi Beltrán, mucho antes de mi designación como Ministro.
Una vez me fue ofrecido el cargo por el señor Presidente Petro, actué con total transparencia y solicité un concepto a Función Pública para que evaluara cualquier posible inhabilidad. La entidad, que es la competente para hacerlo, concluyó que no existe ninguna inhabilidad, pues no hay relación jerárquica entre nuestras funciones ni facultad o posibilidad de nominarnos mutuamente.
Es profundamente indignante que, a pesar de esta claridad jurídica, los ataques persistan, y más grave aún, que se realicen con un sesgo evidentemente machista. Pretenden reducir a mi esposa a una figura secundaria, ignorando su formación, experiencia y la dedicación con la que ha trabajado por la salud de los colombianos y colombianas.
Este tipo de agresiones no solo buscan deslegitimarla como profesional, sino que refuerzan una cultura que aún persiste en nuestro país: una en la que el mérito de una mujer es cuestionado solo por ser pareja de un hombre que ostenta un cargo de poder.
La doctora Beatriz Gómez Consuegra es una funcionaria pública íntegra, que cuenta con una trayectoria intachable y una vocación de servicio incansable. No permitiremos que se siga usando su nombre como herramienta para ataques políticos que nada tienen que ver con su labor ni con la verdad.
Rechazo con firmeza estos ataques y defiendo el liderazgo de las mujeres en el sector público, no solo como un deber institucional, sino con una convicción personal”


