
El pontífice, de 71 años, evoluciona de acuerdo con lo previsto después de que le fuera extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho. Los médicos confirmaron un adenocarcinoma pulmonar y todavía esperan estudios definitivos para establecer el alcance de la enfermedad y determinar si necesitará tratamientos adicionales.
El estado de salud del papa León XIV muestra avances favorables después de la cirugía a la que fue sometido por un tumor canceroso en el pulmón derecho. El Vaticano confirmó este miércoles 14 de octubre que el pontífice ya comenzó a caminar por su habitación, retomó su alimentación habitual y recibe fisioterapia respiratoria.
El nuevo parte médico señala que León XIV fue sometido durante la mañana a análisis de sangre y una radiografía de tórax. Los resultados están dentro de los valores esperados para el tipo de intervención realizada y confirman que la evolución posoperatoria transcurre normalmente.
“Los resultados confirman que su recuperación posoperatoria progresa normalmente: los valores están dentro del rango esperado para el tipo de operación realizada”, informó el Vaticano al comunicar el balance de los médicos responsables de su atención.
La evolución supone una buena noticia después de que la cirugía confirmara que el nódulo detectado en el pulmón del pontífice era maligno.
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¿Qué enfermedad tiene el papa León XIV?
El diagnóstico confirmado es un adenocarcinoma pulmonar. La presencia del cáncer era sospechada por los médicos a partir de los estudios realizados antes de la operación y quedó confirmada mediante un examen histológico llevado a cabo durante la propia intervención.
El problema había sido descubierto durante pruebas médicas rutinarias. Días antes de ingresar al hospital, el propio León XIV explicó que los médicos habían encontrado un pequeño nódulo pulmonar, localizado y detectado tempranamente.
La operación permitió retirar el tejido afectado, pero todavía hay una pregunta fundamental por responder: cuál es el alcance definitivo de la enfermedad.
El Vaticano no ha comunicado hasta ahora el estadio definitivo del cáncer ni ha confirmado si existe afectación de los ganglios linfáticos. Esos elementos serán determinantes para establecer el pronóstico y decidir si la cirugía necesita complementarse con otros tratamientos.
¿Qué cirugía le practicaron?
La intervención fue realizada el martes 13 de octubre en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma.
Los cirujanos practicaron una lobectomía inferior derecha, es decir, retiraron el lóbulo inferior del pulmón derecho. La operación se llevó a cabo mediante una técnica videoasistida con el objetivo de realizar una resección radical del tejido comprometido.
“Para asegurar una resección radical, el lóbulo inferior del pulmón derecho fue retirado mediante una técnica videoasistida”, explicó el informe médico divulgado por la Santa Sede.
El papa León XIV permaneció aproximadamente tres horas en el quirófano, aunque la operación propiamente dicha duró alrededor de 90 minutos.
Según los médicos, la cirugía concluyó satisfactoriamente y no se presentaron complicaciones. León XIV despertó normalmente después de la anestesia y, tras un breve periodo de observación, regresó a su habitación en el décimo piso del Gemelli.
¿Cómo pasó la primera noche?
El primer informe divulgado este miércoles trajo noticias tranquilizadoras.
“La noche transcurrió tranquilamente para el Papa”, comunicó por la mañana la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Después de la intervención, el pontífice incluso había pedido la cena y pasó parte de la noche acompañado por sus secretarios y otros integrantes del personal vaticano.
Horas después llegó el parte más completo sobre su evolución.
Además de los resultados satisfactorios en sus análisis y la radiografía, los médicos confirmaron que comenzó a levantarse.
“El Santo Padre ha realizado fisioterapia respiratoria y ha comenzado a caminar por su habitación”.
También recuperó su alimentación habitual y pudo desayunar y almorzar.
“Su recuperación está progresando según lo previsto”, concluye el informe médico.
¿Necesitará quimioterapia o radioterapia?
Esta es ahora una de las principales preguntas alrededor de la salud del pontífice.
La respuesta, por el momento, es que todavía no está decidido.
El Vaticano no ha anunciado que León XIV vaya a recibir quimioterapia, radioterapia u otro tratamiento oncológico. Los médicos deben esperar los resultados de los estudios complementarios para definir si la cirugía fue suficiente o si será necesario continuar con otras terapias.
Por ello, afirmar en este momento que el pontífice será sometido a quimioterapia o radioterapia sería prematuro.
Una de las incógnitas fundamentales es determinar mediante los estudios patológicos si el cáncer estaba completamente localizado en el tejido retirado o existe alguna extensión de la enfermedad.
El vaticanista chileno Luis Badilla, citado en la información proporcionada para esta nota, señaló precisamente que habrá que esperar los análisis antes de saber cuál será el siguiente tratamiento.
“Hay que esperar entre 12, 14 días, los resultados de todos los análisis histológicos, proteicos y de otro tipo que buscan definir la terapia futura entre la quimioterapia y la radioterapia para apuntar con precisión a un mejoramiento y a una detención de este carcinoma”.
La previsión de Badilla debe entenderse como análisis de un especialista en asuntos vaticanos y no como un tratamiento oficialmente prescrito por el equipo médico del pontífice.
¿Qué sigue ahora para el papa?
La prioridad inmediata es la recuperación posoperatoria.
León XIV continúa hospitalizado en el Gemelli, realiza fisioterapia respiratoria y comienza progresivamente a recuperar su movilidad. La previsión comunicada por el Vaticano era que permaneciera aproximadamente una semana hospitalizado.
Todas sus audiencias públicas fueron canceladas hasta el 20 de octubre.
Paralelamente, los especialistas continuarán examinando el tejido obtenido en la operación para precisar el alcance de la enfermedad y definir el siguiente paso terapéutico.
La recuperación física después de la cirugía y la estrategia oncológica posterior son, por tanto, dos procesos diferentes. Que la evolución inmediata de la operación sea satisfactoria no permite todavía determinar si necesitará tratamiento adicional contra el cáncer.
¿Qué pasará con su próximo viaje a Sudamérica?
León XIV tiene prevista una gira por Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre.
Hasta este miércoles, la Oficina de Prensa del Vaticano señaló que no se había producido ningún cambio oficial respecto del viaje.
Sin embargo, su realización dependerá necesariamente de cómo continúe la recuperación y de las decisiones adoptadas por sus médicos.
¿Quién es León XIV?
León XIV tiene 71 años y fue elegido papa en mayo de 2025, convirtiéndose en el primer pontífice nacido en Estados Unidos. Nació en Chicago y antes de llegar al papado desarrolló una parte importante de su trayectoria religiosa en Perú.
Es conocido por mantener una vida físicamente activa, incluida la práctica del tenis, y no se le conoce como fumador.
La cirugía de esta semana constituye su primera hospitalización desde que comenzó su pontificado.
En sus antecedentes médicos destaca una hospitalización por fiebre tifoidea cuando se encontraba en Perú en 1985. También existen antecedentes familiares de cáncer: su madre, Mildred, falleció de cáncer en 1990 y su hermano mayor, Louis Prevost, ha recibido tratamiento por esa enfermedad.
¿Quién gobierna la Iglesia mientras está hospitalizado?
La hospitalización no significa una transferencia automática del poder dentro de la Iglesia católica.
León XIV continúa conservando la plena autoridad papal. Las actividades ordinarias de la administración vaticana pueden seguir desarrollándose, mientras las cuestiones que necesiten específicamente una decisión o aprobación del pontífice pueden quedar pendientes.
El secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, reconoció que la noticia de la intervención fue inesperada y destacó la serenidad con la que León XIV afrontó el procedimiento.
Las pruebas que marcarán la siguiente fase
El escenario inmediato es favorable desde el punto de vista posoperatorio: no hubo complicaciones quirúrgicas, los análisis de sangre y la radiografía se encuentran dentro de los parámetros previstos, el Papa ya camina, recibe fisioterapia respiratoria y volvió a alimentarse normalmente.
Pero la recuperación de la cirugía es apenas una parte del proceso.
El punto decisivo será conocer los resultados definitivos de los estudios practicados al tejido retirado y establecer con precisión el estadio del adenocarcinoma. Solo entonces los médicos podrán determinar si la extirpación quirúrgica resulta suficiente o si León XIV deberá recibir una terapia adicional.
Por ahora, el Vaticano resume el estado del pontífice con un mensaje prudente pero positivo: la recuperación avanza conforme a lo previsto.