Nuevas pruebas presentadas en audiencia reconstruyen cómo el profesor Kevin Ángel fue llevado a una trampa mortal por el ‘Tren de Aragua’

El asesinato del profesor y líder social Kevin Santiago Ángel Garzón, un crimen que la Fiscalía General de la Nación atribuye a una estructura del ‘Tren de Aragua’ que operaba en el suroccidente de la capital, sigue revelando nuevos hallazgos. Durante las audiencias contra ocho presuntos integrantes de la organización criminal, el ente acusador presentó nuevas evidencias que revelan los últimos mensajes enviados desde el celular del docente y la manera en que habría sido engañado para acudir al lugar donde posteriormente fue torturado y asesinado.

Según los elementos materiales probatorios expuestos por la Fiscalía, la joven identificada como Gacelis Nairobid Sojo Lira, alias ‘Alondra’, habría sido utilizada por la organización criminal para captar la confianza del profesor mediante conversaciones sostenidas a través de redes sociales durante varios días antes del crimen.

De acuerdo con la investigación, el contacto entre ambos comenzó aproximadamente el 9 de mayo de 2026, once días antes del homicidio. Los chats recuperados por las autoridades muestran intercambios de carácter personal que, según los investigadores, tenían un objetivo específico: acercar a la víctima a integrantes del grupo delincuencial.

La contactó mediante redes sociales para ganarse su confianza”, expuso la Fiscalía durante la diligencia judicial.

Una cita planeada y una ubicación enviada minutos antes

Las evidencias indican que inicialmente alias ‘Alondra’ intentó concretar un encuentro con el profesor en el barrio Santa Fe, en el centro de Bogotá. Sin embargo, Kevin Santiago Ángel rechazó esa invitación.

Posteriormente, la mujer insistió en mantener contacto con él hasta lograr que aceptara una reunión en el barrio Galán, en el occidente de la ciudad, donde finalmente fue interceptado por sus victimarios.

Un testigo cercano al docente relató a los investigadores uno de los hallazgos más importantes del caso:

Encontré una conversación en el dispositivo de Santiago. Ella le decía que se le iba a apagar el celular y le envió una ubicación para que él llegara a ese punto”.

Para los investigadores, ese mensaje constituye una de las pruebas clave para demostrar que la víctima fue conducida mediante engaños hasta el inmueble donde fue retenida.

El mensaje a su madre que encendió las alertas

La reconstrucción de los hechos también permitió establecer que el profesor mantuvo comunicación con su familia pocas horas antes de desaparecer.

Uno de los últimos mensajes enviados desde su teléfono fue dirigido a su madre, Marta Garzón, aproximadamente a las 6:20 de la tarde del 20 de mayo.

Cuando ella le escribió para conocer su ubicación, desde el celular de Kevin llegó una respuesta tranquilizadora:

Estoy en el gimnasio”.

Sin embargo, la Fiscalía considera que para ese momento el docente ya podría haber estado bajo control de sus captores.

Las autoridades sostienen que después de ingresar al inmueble donde fue retenido, integrantes del grupo criminal habrían tomado posesión de su teléfono celular y comenzado a utilizarlo para enviar mensajes que evitaran sospechas sobre su desaparición.

La presunta suplantación que descubrió la Fiscalía

Otro de los elementos presentados en la audiencia corresponde a mensajes enviados desde los perfiles digitales de Kevin Santiago Ángel mientras permanecía secuestrado.

Uno de ellos fue dirigido a una comerciante identificada como Vilmary Reyes, administradora de un establecimiento denominado Vilbar.

Según la investigación, a las 8:53 de la noche del mismo día se envió desde la cuenta del profesor el mensaje:

Ahí le mando a dos amigos míos para recoger una moto”.

La comerciante aseguró que posteriormente recibió otros mensajes desde el perfil de Kevin, pero estos desaparecieron poco después.

Recibí otros tres mensajes del perfil de Santiago, donde tenía su foto. Pero los eliminó”, declaró ante las autoridades.

Estos intercambios refuerzan la hipótesis de la Fiscalía de que el líder social fue suplantado digitalmente para dificultar la reacción de familiares y conocidos mientras se ejecutaba el crimen.

Transferencias bancarias y manipulación del celular

La investigación también reveló que el teléfono del docente no solo habría sido utilizado para enviar mensajes.

Las pruebas recopiladas indican que algunos integrantes de la organización realizaron movimientos económicos y compras utilizando el dispositivo de la víctima.

De acuerdo con el expediente, alias ‘Alondra’ y Emiro Manuel Nieves Morgado, conocido como ‘Mario Bro’, habrían empleado el celular de Kevin para efectuar una compra en un establecimiento comercial de la zona mientras la víctima permanecía retenida.

Los investigadores consideran que estos movimientos permitieron rastrear parte de la actividad de los implicados durante las horas posteriores a la desaparición del docente.

La orden habría salido desde una cárcel

La Fiscalía sostiene que el crimen fue ordenado por Ósmer Josué Castillo Urbaneja, señalado cabecilla del ‘Tren de Aragua’ en Bogotá, quien se encontraba recluido en la cárcel de La Dorada, Caldas.

El ente acusador indicó que Castillo Urbaneja es investigado por múltiples homicidios y que habría dirigido la operación criminal desde prisión.

Según la teoría del caso, alias ‘Alondra’ cumplió el papel de señuelo, mientras otros integrantes de la organización se encargaron de la retención, la tortura, el asesinato y la posterior desaparición del cuerpo.

Un testigo citado por la Fiscalía aseguró:

‘Ósmer’ y ‘Giovanny’ debían tener conocimiento de este muerto; unas veces los pican, otras los descuartizan y los torturan”.

Un líder social que enfrentó los intereses criminales

Más allá de la investigación judicial, la Fiscalía ha señalado que el trabajo comunitario que realizaba Kevin Santiago Ángel pudo convertirse en el detonante de su asesinato.

El docente lideraba actividades deportivas y sociales con jóvenes de la localidad de Kennedy para alejarlos del consumo de drogas y del reclutamiento por estructuras criminales.

Las autoridades consideran que estas acciones afectaban los intereses de las redes dedicadas al microtráfico y la extorsión en la zona, controladas presuntamente por miembros del ‘Tren de Aragua’.

Tras más de 80 actividades investigativas, algunas desarrolladas con apoyo de la DEA, la Fiscalía logró identificar y judicializar a ocho ciudadanos venezolanos señalados de participar en el crimen.

Los procesados enfrentan cargos por homicidio agravado, tortura agravada, desaparición forzada agravada, concierto para delinquir agravado y destrucción u ocultamiento de elementos materiales probatorios. Ninguno aceptó los cargos.

Mientras avanza la solicitud de medida de aseguramiento, las nuevas pruebas presentadas en audiencia permiten reconstruir las últimas horas de vida de Kevin Santiago Ángel Garzón, un profesor que, según las investigaciones, fue atraído mediante engaños, suplantado digitalmente y finalmente asesinado por una de las organizaciones criminales más peligrosas que operan en Colombia.