Murió Daniela Largo, la mujer rescatada tras 36 horas bajo los escombros en Pereira

La mujer, de 32 años, había sido sacada con vida después de una compleja operación de rescate que mantuvo en vilo al país. Permaneció cerca de cuatro días en cuidados intensivos, pero las graves lesiones sufridas durante el colapso terminaron provocando complicaciones. Su historia se convirtió en uno de los símbolos de esperanza tras el terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto.

La esperanza que durante varios días acompañó a una familia y conmovió a miles de colombianos terminó en una nueva noticia dolorosa. Daniela Largo Sánchez, de 32 años, murió en la noche del viernes 14 de agosto, luego de permanecer hospitalizada en una unidad de cuidados intensivos tras haber sido rescatada con vida de los escombros de una edificación que colapsó en Pereira durante el devastador terremoto del pasado lunes.

Daniela deja un hijo de 12 años, quien junto con sus abuelos había mantenido la esperanza de que su madre lograra superar las graves lesiones que sufrió después de permanecer más de un día y medio atrapada.

Su caso había trascendido las fronteras de Pereira. Las imágenes y reportes de la búsqueda, el momento en que los socorristas confirmaron que estaba viva y posteriormente su extracción de entre toneladas de concreto fueron seguidos a través de medios de comunicación y redes sociales.

¿De qué murió Daniela Largo?

De acuerdo con la información entregada por su familia, Daniela falleció alrededor de las 11:00 de la noche del viernes, después de varios días de lucha en una unidad de cuidados intensivos.

Su padre explicó que una de las principales complicaciones estuvo relacionada con una infección derivada de las graves heridas que sufrió en uno de sus brazos, extremidad que permaneció aprisionada durante las decenas de horas que estuvo bajo los escombros.

El aplastamiento del brazo había sido precisamente uno de los mayores obstáculos durante el rescate. Reportes publicados antes de conocerse su fallecimiento indicaban que la gravedad de la lesión obligó a los médicos a amputarle el brazo derecho. Daniela también había presentado un paro cardiorrespiratorio, por lo que fue sometida a maniobras de reanimación durante cerca de 17 minutos antes de continuar bajo manejo especializado en cuidados intensivos.

Su familia permanece adelantando los procedimientos correspondientes ante Medicina Legal y tiene previsto trasladar su cuerpo a Caldas, departamento del que provienen sus familiares, para realizar las honras fúnebres.

El rescate que mantuvo en vilo a Colombia

La historia de Daniela comenzó a conocerse desde las primeras horas posteriores al terremoto de magnitud 7,4 del lunes 10 de agosto, cuando su familia inició desesperadamente su búsqueda.

La mujer se encontraba en una edificación de cuatro pisos en el centro de Pereira, cerca del lugar donde trabajaba, cuando ocurrió el terremoto. Según información conocida durante su búsqueda, Daniela se dirigía posteriormente hacia la casa de su madre para compartir una fecha especialmente importante: su hijo cumplía 12 años ese mismo día.

Durante horas no hubo noticias de ella.

Sus padres recorrieron la zona y permanecieron cerca de los equipos de búsqueda esperando una señal. Finalmente, cuando los rescatistas avanzaban entre los restos de la estructura, ocurrió lo que parecía improbable: Daniela respondió cuando gritaron su nombre.

Estaba viva.

Habían transcurrido alrededor de 36 horas desde el terremoto. Algunos reportes sitúan el tiempo incluso cerca de las 38 horas.

Diez horas para sacarla de los escombros

Encontrarla era apenas el comienzo. Sacarla representaba una operación de enorme complejidad.

Los organismos de emergencia trabajaron durante aproximadamente 10 horas adicionales para abrir un camino seguro hasta el lugar donde permanecía atrapada. Cerca de 50 voluntarios y especialistas participaron en diferentes etapas de la operación.

Los socorristas tuvieron que realizar dos excavaciones. Desde la parte superior atravesaron varias placas de concreto y, simultáneamente, construyeron un acceso por la zona inferior de la estructura.

Daniela estaba aprisionada y uno de sus brazos había quedado inmovilizado, lo que impedía retirarla rápidamente. Mientras avanzaban las labores, los rescatistas consiguieron suministrarle oxígeno mediante una máscara.

En el procedimiento participaron organismos de Pereira y unidades especializadas desplazadas hasta la ciudad, entre ellas equipos USAR, Bomberos y miembros de la Policía.

Finalmente, durante la noche del martes 11 de agosto, Daniela salió de los escombros.

El momento estuvo acompañado por aplausos, gritos y lágrimas de quienes seguían el operativo. Su rescate fue registrado y difundido ampliamente en redes sociales y rápidamente se convirtió en una de las imágenes de esperanza en medio de la tragedia. Reuters documentó que Daniela fue encontrada mientras los socorristas buscaban a otra persona y que su extracción movilizó a decenas de rescatistas y voluntarios.

Una mujer que ya había librado otra batalla por su vida

Con el paso de los días también comenzaron a conocerse detalles sobre quién era Daniela.

Era originaria de Riosucio, Caldas, tenía 32 años y era madre de un niño de 12. Antes del terremoto ya había enfrentado una dura batalla personal: había sido diagnosticada con cáncer de hueso que posteriormente se extendió a sus pulmones. Según el relato de su familia recogido durante los días posteriores al rescate, había decidido suspender el tratamiento contra la enfermedad aproximadamente dos años atrás.

Esa historia llevó a sus familiares a hablar de Daniela como una mujer que había superado numerosas pruebas.

El terremoto la sorprendió justamente el día del cumpleaños número 12 de su hijo. Su padre, Julio César Largo, llegó a describir el hecho de encontrarla con vida después de tantas horas como una especie de nuevo nacimiento para su hija.

Durante los días posteriores, su familia permaneció pendiente de cada parte médico. La noticia de que había sobrevivido a más de 36 horas bajo una estructura colapsada había generado una cadena de mensajes de solidaridad en redes sociales.

Sin embargo, las consecuencias del aplastamiento eran extremadamente graves.

Finalmente, cuatro días después del rescate, su organismo no logró superar las complicaciones.

El hijo de Daniela cumplía años el día del terremoto

Uno de los detalles más dolorosos de la historia es el de su hijo.

El niño cumplió 12 años el mismo 10 de agosto, mientras su familia intentaba establecer dónde estaba Daniela. Ella tenía previsto reunirse con su madre y celebrar el cumpleaños del menor cuando ocurrió el terremoto.

Durante más de 36 horas, sus padres y su hijo esperaron noticias.

Después llegó el milagro que parecía cambiar la historia: Daniela estaba viva y había podido ser rescatada.

Durante los siguientes días, la esperanza se trasladó del lugar del desastre al hospital. Colombia siguió pendiente de su evolución mientras permanecía en cuidados intensivos.

La confirmación de su muerte convirtió uno de los rescates más celebrados de la emergencia en una de sus historias más dolorosas.

Terremoto en Colombia deja 294 muertos

La muerte de Daniela Largo se conoce mientras Colombia continúa dimensionando la magnitud de la emergencia provocada por el terremoto del 10 de agosto de 2026, cuyo epicentro se localizó en Chocó y que golpeó especialmente ciudades y municipios del Eje Cafetero, el Pacífico y el suroccidente del país.

De acuerdo con el balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte a las 6:30 de la mañana de este sábado 15 de agosto, las cifras suministradas por las autoridades indican:

  • 294 personas fallecidas.
  • 3.935 personas heridas.
  • 320 personas continúan desaparecidas.
  • 353 personas han sido rescatadas.
  • 15 departamentos presentan afectaciones.
  • 448 municipios tienen algún tipo de afectación.
  • 81.506 viviendas están averiadas.
  • 14.493 viviendas fueron destruidas.
  • 66 edificios han sido reportados como colapsados.

El balance continúa sujeto a modificaciones a medida que avanzan las operaciones de búsqueda, identificación de víctimas, evaluación estructural y consolidación de información procedente de los territorios.

Pereira permanece entre las ciudades más golpeadas por el desastre. Allí continúan las evaluaciones de edificios y viviendas, mientras decenas de familias enfrentan la pérdida de familiares y de sus hogares.

Daniela Largo había logrado convertirse durante unas horas en una de las historias que mostraban que todavía era posible encontrar vida debajo de los edificios destruidos.

Treinta y seis horas después del terremoto, salió viva de los escombros. Cuatro días después, su familia confirmó su fallecimiento. Ahora, sus padres preparan su despedida en Caldas y su hijo de 12 años enfrenta la pérdida de su madre, cuya lucha fue seguida y acompañada por miles de personas dentro y fuera de Colombia.